|
1 | 2
| 3 |
4
| 5 |
6
|
7 | 8
| 9 | 10 | 11
| 12 | 13 | 14
| 15 | 16 |
17
| 18 | 19 |
20 | 21 |
22 | 23 |
24 | 25 | 26
| 27 | 28 | 29
|
Capítulo 17
Pacto de Dios con David
(2 S. 7.1-29)
17:1 Aconteció que morando David en su casa, dijo David al profeta
Natán: He aquí yo habito en casa de cedro, y el arca del
pacto de Jehová debajo de cortinas.
17:2 Y Natán dijo a David: Haz todo lo que está en tu
corazón, porque Dios está contigo.
17:3 En aquella misma noche vino palabra de Dios a Natán, diciendo:
17:4 Ve y di a David mi siervo: Así ha dicho Jehová:
Tú no me edificarás casa en que habite.
17:5 Porque no he habitado en casa alguna desde el día que saqué
a los hijos de Israel hasta hoy; antes estuve de tienda en tienda, y de
tabernáculo en tabernáculo.
17:6 Por dondequiera que anduve con todo Israel, ¿hablé
una palabra a alguno de los jueces de Israel, a los cuales mandé
que apacentasen a mi pueblo, para decirles: ¿Por qué no me
edificáis una casa de cedro?
17:7 Por tanto, ahora dirás a mi siervo David: Así ha
dicho Jehová de los ejércitos: Yo te tomé del redil,
de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi
pueblo Israel;
17:8 y he estado contigo en todo cuanto has andado, y he cortado a
todos tus enemigos de delante de ti, y te haré gran nombre, como
el nombre de los grandes en la tierra.
17:9 Asimismo he dispuesto lugar para mi pueblo Israel, y lo he plantado
para que habite en él y no sea más removido; ni los hijos
de iniquidad lo consumirán más, como antes,
17:10 y desde el tiempo que puse los jueces sobre mi pueblo Israel;
mas humillaré a todos tus enemigos. Te hago saber, además,
que Jehová te edificará casa.
17:11 Y cuando tus días sean cumplidos para irte con tus padres,
levantaré descendencia después de ti, a uno de entre tus
hijos, y afirmaré su reino.
17:12 El me edificará casa, y yo confirmaré su trono
eternamente.
17:13 Yo le seré por padre, y él me será por hijo; 
y no quitaré de él mi misericordia, como la quité
de aquel que fue antes de ti;
17:14 sino que lo confirmaré en mi casa y en mi reino eternamente,
y su trono será firme para siempre.
17:15 Conforme a todas estas palabras, y conforme a toda esta visión,
así habló Natán a David.
17:16 Y entró el rey David y estuvo delante de Jehová,
y dijo: Jehová Dios, ¿quién soy yo, y cuál
es mi casa, para que me hayas traído hasta este lugar?
17:17 Y aun esto, oh Dios, te ha parecido poco, pues que has hablado
de la casa de tu siervo para tiempo más lejano, y me has mirado
como a un hombre excelente, oh Jehová Dios.
17:18 ¿Qué más puede añadir David pidiendo
de ti para glorificar a tu siervo? Mas tú conoces a tu siervo.
17:19 Oh Jehová, por amor de tu siervo y según tu corazón,
has hecho toda esta grandeza, para hacer notorias todas tus grandezas.
17:20 Jehová, no hay semejante a ti, ni hay Dios sino tú,
según todas las cosas que hemos oído con nuestros oídos.
17:21 ¿Y qué pueblo hay en la tierra como tu pueblo Israel,
cuyo Dios fuese y se redimiese un pueblo, para hacerte nombre con grandezas
y maravillas, echando a las naciones de delante de tu pueblo, que tú
rescataste de Egipto?
17:22 Tú has constituido a tu pueblo Israel por pueblo tuyo
para siempre; y tú, Jehová, has venido a ser su Dios.
17:23 Ahora pues, Jehová, la palabra que has hablado acerca
de tu siervo y de su casa, sea firme para siempre, y haz como has dicho.
17:24 Permanezca, pues, y sea engrandecido tu nombre para siempre,
a fin de que se diga: Jehová de los ejércitos, Dios de Israel,
es Dios para Israel. Y sea la casa de tu siervo David firme delante de
ti.
17:25 Porque tú, Dios mío, revelaste al oído a
tu siervo que le has de edificar casa; por eso ha hallado tu siervo motivo
para orar delante de ti.
17:26 Ahora pues, Jehová, tú eres el Dios que has hablado
de tu siervo este bien;
17:27 y ahora has querido bendecir la casa de tu siervo, para que permanezca
perpetuamente delante de ti; porque tú, Jehová, la has bendecido,
y será bendita para siempre.
|