|
1 | 2
| 3 |
4
| 5 |
6
|
7 | 8
| 9 | 10 | 11
| 12 | 13 | 14
| 15 | 16 |
17
| 18 | 19 |
20 | 21 |
22 | 23 |
24 | 25 | 26
| 27 | 28 | 29
|
Capítulo 16
16:1 Así trajeron el arca de Dios, y la pusieron
en medio de la tienda que David había levantado para ella; y ofrecieron
holocaustos y sacrificios de paz delante de Dios.
16:2 Y cuando David acabó de ofrecer el holocausto y los sacrificios
de paz, bendijo al pueblo en el nombre de Jehová.
16:3 Y repartió a todo Israel, así a hombres como a mujeres,
a cada uno una torta de pan, una pieza de carne, y una torta de pasas.
16:4 Y puso delante del arca de Jehová ministros de los levitas,
para que recordasen y confesasen y loasen a Jehová Dios de Israel:
16:5 Asaf el primero; el segundo después de él, Zacarías;
Jeiel, Semiramot, Jehiel, Matatías, Eliab, Benaía, Obed-edom
y Jeiel, con sus instrumentos de salterios y arpas; pero Asaf sonaba los
címbalos.
16:6 También los sacerdotes Benaía y Jahaziel sonaban
continuamente las trompetas delante del arca del pacto de Dios.
Salmo de acción de gracias de David
(Sal. 105.1-15;
96.1-13;
106.47-48)
16:7 Entonces, en aquel día, David comenzó a aclamar a
Jehová por mano de Asaf y de sus hermanos:
16:8 Alabad a Jehová, invocad su nombre, Dad a conocer en los pueblos sus obras.
16:9 Cantad a él, cantadle salmos; Hablad de todas sus maravillas.
16:10 Gloriaos en su santo nombre; Alégrese el corazón de los que buscan a Jehová.
16:11 Buscad a Jehová y su poder; Buscad su rostro continuamente.
16:12 Haced memoria de las maravillas que ha hecho,
De sus prodigios, y de los juicios de su boca,
16:13 Oh vosotros, hijos de Israel su siervo, Hijos de Jacob, sus escogidos.
16:14 Jehová, él es nuestro Dios; Sus juicios están en toda la tierra.
16:15 El hace memoria de su pacto perpetuamente, Y de la palabra que él mandó para mil generaciones;
16:16 Del pacto que concertó con Abraham,
Y de su juramento a Isaac;
16:17 El cual confirmó a Jacob por estatuto, Y a Israel por pacto sempiterno,
16:18 Diciendo: A ti daré la tierra de Canaán, Porción de tu heredad.
16:19 Cuando ellos eran pocos en número, Pocos y forasteros en ella,
16:20 Y andaban de nación en nación, Y de un reino a otro pueblo,
16:21 No permitió que nadie los oprimiese; Antes por amor de ellos castigó a los reyes.
16:22 No toquéis, dijo, a mis ungidos, Ni hagáis mal a mis profetas.
16:23 Cantad a Jehová toda la tierra,
Proclamad de día en día su salvación.
16:24 Cantad entre las gentes su gloria, Y en todos los pueblos sus maravillas.
16:25 Porque grande es Jehová, y digno de suprema alabanza, Y de ser temido sobre todos los dioses.
16:26 Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos; Mas Jehová hizo los cielos.
16:27 Alabanza y magnificencia delante de él; Poder y alegría en su morada.
16:28 Tributad a Jehová, oh familias de los pueblos, Dad a Jehová gloria y poder.
16:29 Dad a Jehová la honra debida a su nombre; Traed ofrenda, y venid delante de él; Postraos delante de Jehová en la hermosura de la santidad.
16:30 Temed en su presencia, toda la tierra; El mundo será aún establecido, para que no se conmueva.
16:31 Alégrense los cielos, y gócese la tierra, Y digan en las naciones: Jehová reina.
16:32 Resuene el mar, y su plenitud; Alégrese el campo, y todo lo que contiene.
16:33 Entonces cantarán los árboles de los bosques
delante de Jehová, Porque viene a juzgar la tierra.
16:34 Aclamad a Jehová, porque él es bueno; Porque su misericordia es eterna.       
16:35 Y decid: Sálvanos, oh Dios, salvación nuestra; Recógenos, y líbranos de las naciones, Para que confesemos tu santo nombre, Y nos gloriemos en tus alabanzas.
16:36 Bendito sea Jehová Dios de Israel, De eternidad a eternidad. Y dijo todo el pueblo, Amén, y alabó a Jehová.
Los levitas encargados del arca
16:37 Y dejó allí, delante del arca del pacto de Jehová,
a Asaf y a sus hermanos, para que ministrasen de continuo delante del arca,
cada cosa en su día;
16:38 y a Obed-edom y a sus sesenta y ocho hermanos; y a Obed-edom
hijo de Jedutún y a Hosa como porteros.
16:39 Asimismo al sacerdote Sadoc, y a los sacerdotes sus hermanos,
delante del tabernáculo de Jehová en el lugar alto que estaba
en Gabaón,
16:40 para que sacrificasen continuamente, a mañana y tarde,
holocaustos a Jehová en el altar del holocausto, conforme a todo
lo que está escrito en la ley de Jehová, que él prescribió
a Israel;
16:41 y con ellos a Hemán, a Jedutún y a los otros escogidos
declarados por sus nombres, para glorificar a Jehová, porque es
eterna su misericordia.
16:42 Con ellos a Hemán y a Jedutún con trompetas y címbalos
para los que tocaban, y con otros instrumentos de música de Dios;
y a los hijos de Jedutún para porteros.
16:43 Y todo el pueblo se fue cada uno a su casa; y David se volvió
para bendecir su casa.
Capítulo 17
Pacto de Dios con David
(2 S. 7.1-29)
17:1 Aconteció que morando David en su casa, dijo David al profeta
Natán: He aquí yo habito en casa de cedro, y el arca del
pacto de Jehová debajo de cortinas.
17:2 Y Natán dijo a David: Haz todo lo que está en tu
corazón, porque Dios está contigo.
17:3 En aquella misma noche vino palabra de Dios a Natán, diciendo:
17:4 Ve y di a David mi siervo: Así ha dicho Jehová:
Tú no me edificarás casa en que habite.
17:5 Porque no he habitado en casa alguna desde el día que saqué
a los hijos de Israel hasta hoy; antes estuve de tienda en tienda, y de
tabernáculo en tabernáculo.
17:6 Por dondequiera que anduve con todo Israel, ¿hablé
una palabra a alguno de los jueces de Israel, a los cuales mandé
que apacentasen a mi pueblo, para decirles: ¿Por qué no me
edificáis una casa de cedro?
17:7 Por tanto, ahora dirás a mi siervo David: Así ha
dicho Jehová de los ejércitos: Yo te tomé del redil,
de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi
pueblo Israel;
17:8 y he estado contigo en todo cuanto has andado, y he cortado a
todos tus enemigos de delante de ti, y te haré gran nombre, como
el nombre de los grandes en la tierra.
17:9 Asimismo he dispuesto lugar para mi pueblo Israel, y lo he plantado
para que habite en él y no sea más removido; ni los hijos
de iniquidad lo consumirán más, como antes,
17:10 y desde el tiempo que puse los jueces sobre mi pueblo Israel;
mas humillaré a todos tus enemigos. Te hago saber, además,
que Jehová te edificará casa.
17:11 Y cuando tus días sean cumplidos para irte con tus padres,
levantaré descendencia después de ti, a uno de entre tus
hijos, y afirmaré su reino.
17:12 El me edificará casa, y yo confirmaré su trono
eternamente.
17:13 Yo le seré por padre, y él me será por hijo; 
y no quitaré de él mi misericordia, como la quité
de aquel que fue antes de ti;
17:14 sino que lo confirmaré en mi casa y en mi reino eternamente,
y su trono será firme para siempre.
17:15 Conforme a todas estas palabras, y conforme a toda esta visión,
así habló Natán a David.
17:16 Y entró el rey David y estuvo delante de Jehová,
y dijo: Jehová Dios, ¿quién soy yo, y cuál
es mi casa, para que me hayas traído hasta este lugar?
17:17 Y aun esto, oh Dios, te ha parecido poco, pues que has hablado
de la casa de tu siervo para tiempo más lejano, y me has mirado
como a un hombre excelente, oh Jehová Dios.
17:18 ¿Qué más puede añadir David pidiendo
de ti para glorificar a tu siervo? Mas tú conoces a tu siervo.
17:19 Oh Jehová, por amor de tu siervo y según tu corazón,
has hecho toda esta grandeza, para hacer notorias todas tus grandezas.
17:20 Jehová, no hay semejante a ti, ni hay Dios sino tú,
según todas las cosas que hemos oído con nuestros oídos.
17:21 ¿Y qué pueblo hay en la tierra como tu pueblo Israel,
cuyo Dios fuese y se redimiese un pueblo, para hacerte nombre con grandezas
y maravillas, echando a las naciones de delante de tu pueblo, que tú
rescataste de Egipto?
17:22 Tú has constituido a tu pueblo Israel por pueblo tuyo
para siempre; y tú, Jehová, has venido a ser su Dios.
17:23 Ahora pues, Jehová, la palabra que has hablado acerca
de tu siervo y de su casa, sea firme para siempre, y haz como has dicho.
17:24 Permanezca, pues, y sea engrandecido tu nombre para siempre,
a fin de que se diga: Jehová de los ejércitos, Dios de Israel,
es Dios para Israel. Y sea la casa de tu siervo David firme delante de
ti.
17:25 Porque tú, Dios mío, revelaste al oído a
tu siervo que le has de edificar casa; por eso ha hallado tu siervo motivo
para orar delante de ti.
17:26 Ahora pues, Jehová, tú eres el Dios que has hablado
de tu siervo este bien;
17:27 y ahora has querido bendecir la casa de tu siervo, para que permanezca
perpetuamente delante de ti; porque tú, Jehová, la has bendecido,
y será bendita para siempre.
Capítulo 18
David extiende sus dominios
(2 S. 8.1-14)
18:1 Después de estas cosas aconteció que David derrotó
a los filisteos, y los humilló, y tomó a Gat y sus villas
de mano de los filisteos.
18:2 También derrotó a Moab, y los moabitas fueron siervos
de David, trayéndole presentes.
18:3 Asimismo derrotó David a Hadad-ezer rey de Soba, en Hamat,
yendo éste a asegurar su dominio junto al río Eufrates.
18:4 Y le tomó David mil carros, siete mil de a caballo, y veinte
mil hombres de a pie; y desjarretó David los caballos de todos los
carros, excepto los de cien carros que dejó.
18:5 Y viniendo los sirios de Damasco en ayuda de Hadad-ezer rey de
Soba, David hirió de ellos veintidós mil hombres.
18:6 Y puso David guarnición en Siria de Damasco, y los sirios
fueron hechos siervos de David, trayéndole presentes; porque Jehová
daba la victoria a David dondequiera que iba.
18:7 Tomó también David los escudos de oro que llevaban
los siervos de Hadad-ezer, y los trajo a Jerusalén.
18:8 Asimismo de Tibhat y de Cun, ciudades de Hadad-ezer, tomó
David muchísimo bronce, con el que Salomón hizo el mar de
bronce, las columnas, y utensilios de bronce.
18:9 Y oyendo Toi rey de Hamat que David había deshecho todo
el ejército de Hadad-ezer rey de Soba,
18:10 envió a Adoram su hijo al rey David, para saludarle y
bendecirle por haber peleado con Hadad-ezer y haberle vencido; porque Toi
tenía guerra contra Hadad-ezer. Le envió también toda
clase de utensilios de oro, de plata y de bronce;
18:11 los cuales el rey David dedicó a Jehová, con la
plata y el oro que había tomado de todas las naciones de Edom, de
Moab, de los hijos de Amón, de los filisteos y de Amalec.
18:12 Además de esto, Abisai hijo de Sarvia destrozó
en el valle de la Sal a dieciocho mil edomitas.
18:13 Y puso guarnición en Edom, y todos los edomitas fueron
siervos de David; porque Jehová daba el triunfo a David dondequiera
que iba.
Oficiales de David
(2 S. 8.15-18;
20.23-26)
18:14 Reinó David sobre todo Israel, y juzgaba con justicia a
todo su pueblo.
18:15 Y Joab hijo de Sarvia era general del ejército, y Josafat
hijo de Ahilud, canciller.
18:16 Sadoc hijo de Ahitob y Abimelec hijo de Abiatar eran sacerdotes,
y Savsa, secretario.
18:17 Y Benaía hijo de Joiada estaba sobre los cereteos y peleteos;
y los hijos de David eran los príncipes cerca del rey.
Capítulo 19
Derrotas de amonitas y sirios
(2 S. 10.1-19)
19:1 Después de estas cosas aconteció que murió Nahas
rey de los hijos de Amón, y reinó en su lugar su hijo.
19:2 Y dijo David: Manifestaré misericordia con Hanún
hijo de Nahas, porque también su padre me mostró misericordia.
Así David envió embajadores que lo consolasen de la muerte
de su padre. Pero cuando llegaron los siervos de David a la tierra de los
hijos de Amón a Hanún, para consolarle,
19:3 los príncipes de los hijos de Amón dijeron a Hanún:
¿A tu parecer honra David a tu padre, que te ha enviado consoladores?
¿No vienen más bien sus siervos a ti para espiar, e inquirir,
y reconocer la tierra?
19:4 Entonces Hanún tomó los siervos de David y los rapó,
y les cortó los vestidos por la mitad, hasta las nalgas, y los despachó.
19:5 Se fueron luego, y cuando llegó a David la noticia sobre
aquellos varones, él envió a recibirlos, porque estaban muy
afrentados. El rey mandó que les dijeran: Estaos en Jericó
hasta que os crezca la barba, y entonces volveréis.
19:6 Y viendo los hijos de Amón que se habían hecho odiosos
a David, Hanún y los hijos de Amón enviaron mil talentos
de plata
para tomar a sueldo carros y gente de a caballo de Mesopotamia, de Siria,
de Maaca y de Soba.
19:7 Y tomaron a sueldo treinta y dos mil carros, y al rey de Maaca
y a su ejército, los cuales vinieron y acamparon delante de Medeba.
Y se juntaron también los hijos de Amón de sus ciudades,
y vinieron a la guerra.
19:8 Oyéndolo David, envió a Joab con todo el ejército
de los hombres valientes.
19:9 Y los hijos de Amón salieron, y ordenaron la batalla a
la entrada de la ciudad; y los reyes que habían venido estaban aparte
en el campo.
19:10 Y viendo Joab que el ataque contra él había sido
dispuesto por el frente y por la retaguardia, escogió de los más
aventajados que había en Israel, y con ellos ordenó su ejército
contra los sirios.
19:11 Puso luego el resto de la gente en mano de Abisai su hermano,
y los ordenó en batalla contra los amonitas.
19:12 Y dijo: Si los sirios fueren más fuertes que yo, tú
me ayudarás; y si los amonitas fueren más fuertes que tú,
yo te ayudaré.
19:13 Esfuérzate, y esforcémonos por nuestro pueblo,
y por las ciudades de nuestro Dios; y haga Jehová lo que bien le
parezca.
19:14 Entonces se acercó Joab y el pueblo que tenía consigo,
para pelear contra los sirios; mas ellos huyeron delante de él.
19:15 Y los hijos de Amón, viendo que los sirios habían
huido, huyeron también ellos delante de Abisai su hermano, y entraron
en la ciudad. Entonces Joab volvió a Jerusalén.
19:16 Viendo los sirios que habían caído delante de Israel,
enviaron embajadores, y trajeron a los sirios que estaban al otro lado
del Eufrates, cuyo capitán era Sofac, general del ejército
de Hadad-ezer.
19:17 Luego que fue dado aviso a David, reunió a todo Israel,
y cruzando el Jordán vino a ellos, y ordenó batalla contra
ellos. Y cuando David hubo ordenado su tropa contra ellos, pelearon contra
él los sirios.
19:18 Mas el pueblo sirio huyó delante de Israel; y mató
David de los sirios a siete mil hombres de los carros, y cuarenta mil hombres
de a pie; asimismo mató a Sofac general del ejército.
19:19 Y viendo los siervos de Hadad-ezer que habían caído
delante de Israel, concertaron paz con David, y fueron sus siervos; y el
pueblo sirio nunca más quiso ayudar a los hijos de Amón.
Capítulo 20
David captura a Rabá (2 S. 12.26-31)
20:1 Aconteció a la vuelta del año, en el tiempo que suelen
los reyes salir a la guerra, que Joab sacó las fuerzas del ejército,
y destruyó la tierra de los hijos de Amón, y vino y sitió
a Rabá. Mas David estaba en Jerusalén;
y Joab batió a Rabá, y la destruyó.
20:2 Y tomó David la corona de encima de la cabeza del rey de
Rabá, y la halló de peso de un talento de oro,
y había en ella piedras preciosas; y fue puesta sobre la cabeza
de David. Además de esto sacó de la ciudad muy grande botín.
20:3 Sacó también al pueblo que estaba en ella, y lo
puso a trabajar con sierras, con trillos de hierro y con hachas. Lo mismo
hizo David a todas las ciudades de los hijos de Amón. Y volvió
David con todo el pueblo a Jerusalén.
Los hombres de David matan a los gigantes
(2 S. 21.18-22)
20:4 Después de esto aconteció que se levantó guerra
en Gezer contra los filisteos; y Sibecai husatita mató a Sipai,
de los descendientes de los gigantes; y fueron humillados.
20:5 Volvió a levantarse guerra contra los filisteos; y Elhanán
hijo de Jair mató a Lahmi, hermano de Goliat geteo, el asta de cuya
lanza era como un rodillo de telar.
20:6 Y volvió a haber guerra en Gat, donde había un hombre
de grande estatura, el cual tenía seis dedos en pies y manos, veinticuatro
por todos; y era descendiente de los gigantes.
20:7 Este hombre injurió a Israel, pero lo mató Jonatán,
hijo de Simea hermano de David.
20:8 Estos eran descendientes de los gigantes en Gat, los cuales cayeron
por mano de David y de sus siervos.
Capítulo 21
David censa al pueblo
(2 S. 24.1-25)
21:1 Pero Satanás se levantó contra Israel, e incitó
a David a que hiciese censo de Israel.
21:2 Y dijo David a Joab y a los príncipes del pueblo: Id, haced
censo de Israel desde Beerseba hasta Dan, e informadme sobre el número
de ellos para que yo lo sepa.
21:3 Y dijo Joab: Añada Jehová a su pueblo cien veces
más, rey señor mío; ¿no son todos éstos
siervos de mi señor? ¿Para qué procura mi señor
esto, que será para pecado a Israel?
21:4 Mas la orden del rey pudo más que Joab. Salió, por
tanto, Joab, y recorrió todo Israel, y volvió a Jerusalén
y dio la cuenta del número del pueblo a David.
21:5 Y había en todo Israel un millón cien mil que sacaban
espada, y de Judá cuatrocientos setenta mil hombres que sacaban
espada.
21:6 Entre éstos no fueron contados los levitas, ni los hijos
de Benjamín, porque la orden del rey era abominable a Joab.
21:7 Asimismo esto desagradó a Dios, e hirió a Israel.
21:8 Entonces dijo David a Dios: He pecado gravemente al hacer esto;
te ruego que quites la iniquidad de tu siervo, porque he hecho muy locamente.
21:9 Y habló Jehová a Gad, vidente de David, diciendo:
21:10 Ve y habla a David, y dile: Así ha dicho Jehová:
Tres cosas te propongo; escoge de ellas una que yo haga contigo.
21:11 Y viniendo Gad a David, le dijo: Así ha dicho Jehová:
21:12 Escoge para ti: o tres años de hambre, o por tres meses
ser derrotado delante de tus enemigos con la espada de tus adversarios,
o por tres días la espada de Jehová, esto es, la peste en
la tierra, y que el ángel de Jehová haga destrucción
en todos los términos de Israel. Mira, pues, qué responderé
al que me ha enviado.
21:13 Entonces David dijo a Gad: Estoy en grande angustia. Ruego que
yo caiga en la mano de Jehová, porque sus misericordias son muchas
en extremo; pero que no caiga en manos de hombres.
21:14 Así Jehová envió una peste en Israel, y
murieron de Israel setenta mil hombres.
21:15 Y envió Jehová el ángel a Jerusalén
para destruirla; pero cuando él estaba destruyendo, miró
Jehová y se arrepintió de aquel mal, y dijo al ángel
que destruía: Basta ya; detén tu mano. El ángel de
Jehová estaba junto a la era de Ornán jebuseo.
21:16 Y alzando David sus ojos, vio al ángel de Jehová,
que estaba entre el cielo y la tierra, con una espada desnuda en su mano,
extendida contra Jerusalén. Entonces David y los ancianos se postraron
sobre sus rostros, cubiertos de cilicio.
21:17 Y dijo David a Dios: ¿No soy yo el que hizo contar el
pueblo? Yo mismo soy el que pequé, y ciertamente he hecho mal; pero
estas ovejas, ¿qué han hecho? Jehová Dios mío,
sea ahora tu mano contra mi, y contra la casa de mi padre, y no venga la
peste sobre tu pueblo.
21:18 Y el ángel de Jehová ordenó a Gad que dijese
a David que subiese y construyese un altar a Jehová en la era de
Ornán jebuseo.
21:19 Entonces David subió, conforme a la palabra que Gad le
había dicho en nombre de Jehová.
21:20 Y volviéndose Ornán, vio al ángel, por lo
que se escondieron cuatro hijos suyos que con él estaban. Y Ornán
trillaba el trigo.
21:21 Y viniendo David a Ornán, miró Ornán, y
vio a David; y saliendo de la era, se postró en tierra ante David.
21:22 Entonces dijo David a Ornán: Dame este lugar de la era,
para que edifique un altar a Jehová; dámelo por su cabal
precio, para que cese la mortandad en el pueblo.
21:23 Y Ornán respondió a David: Tómala para ti,
y haga mi señor el rey lo que bien le parezca; y aun los bueyes
daré para el holocausto, y los trillos para leña, y trigo
para la ofrenda; yo lo doy todo.
21:24 Entonces el rey David dijo a Ornán: No, sino que efectivamente
la compraré por su justo precio; porque no tomaré para Jehová
lo que es tuyo, ni sacrificaré holocausto que nada me cueste.
21:25 Y dio David a Ornán por aquel lugar el peso de seiscientos
siclos de oro.
21:26 Y edificó allí David un altar a Jehová,
en el que ofreció holocaustos y ofrendas de paz, e invocó
a Jehová, quien le respondió por fuego desde los cielos en
el altar del holocausto.
21:27 Entonces Jehová habló al ángel, y éste
volvió su espada a la vaina.
El lugar para el templo
21:28 Viendo David que Jehová le había oído en
la era de Ornán jebuseo, ofreció sacrificios allí.
21:29 Y el tabernáculo de Jehová que Moisés había
hecho en el desierto, y el altar del holocausto, estaban entonces en el
lugar alto de Gabaón;
21:30 pero David no pudo ir allá a consultar a Dios, porque
estaba atemorizado a causa de la espada del ángel de Jehová.
Capítulo 22
22:1 Y dijo David: Aquí estará la casa
de Jehová Dios, y aquí el altar del holocausto para Israel.
Preparativos para el templo
22:2 Después mandó David que se reuniese a los extranjeros
que había en la tierra de Israel, y señaló de entre
ellos canteros que labrasen piedras para edificar la casa de Dios.
22:3 Asimismo preparó David mucho hierro para la clavazón
de las puertas, y para las junturas; y mucho bronce sin peso, y madera
de cedro sin cuenta.
22:4 Porque los sidonios y tirios habían traído a David
abundancia de madera de cedro.
22:5 Y dijo David: Salomón mi hijo es muchacho y de tierna edad,
y la casa que se ha de edificar a Jehová ha de ser magnífica
por excelencia, para renombre y honra en todas las tierras; ahora, pues,
yo le prepararé lo necesario. Y David antes de su muerte hizo preparativos
en gran abundancia.
22:6 Llamó entonces David a Salomón su hijo, y le mandó
que edificase casa a Jehová Dios de Israel.
22:7 Y dijo David a Salomón: Hijo mío, en mi corazón
tuve el edificar templo al nombre de Jehová mi Dios.
22:8 Mas vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Tú
has derramado mucha sangre, y has hecho grandes guerras; no edificarás
casa a mi nombre, porque has derramado mucha sangre en la tierra delante
de mí.
22:9 He aquí te nacerá un hijo, el cual será varón
de paz, porque yo le daré paz de todos sus enemigos en derredor;
por tanto, su nombre será Salomón, y yo daré paz y
reposo sobre Israel en sus días.
22:10 El edificará casa a mi nombre, y él me será
a mí por hijo, y yo le seré por padre; y afirmaré
el trono de su reino sobre Israel para siempre.
22:11 Ahora pues, hijo mío, Jehová esté contigo,
y seas prosperado, y edifiques casa a Jehová tu Dios, como él
ha dicho de ti.
22:12 Y Jehová te dé entendimiento y prudencia, para
que cuando gobiernes a Israel, guardes la ley de Jehová tu Dios.
22:13 Entonces serás prosperado, si cuidares de poner por obra
los estatutos y decretos que Jehová mandó a Moisés
para Israel. Esfuérzate, pues, y cobra ánimo; no temas, ni
desmayes.
22:14 He aquí, yo con grandes esfuerzos he preparado para la
casa de Jehová cien mil talentos de oro,
y un millón de talentos de plata, y bronce y hierro sin medida,
porque es mucho. Asimismo he preparado madera y piedra, a lo cual tú
añadirás.
22:15 Tú tienes contigo muchos obreros, canteros, albañiles,
carpinteros, y todo hombre experto en toda obra.
22:16 Del oro, de la plata, del bronce y del hierro, no hay cuenta.
Levántate, y manos a la obra; y Jehová esté contigo.
22:17 Asimismo mandó David a todos los principales de Israel
que ayudasen a Salomón su hijo, diciendo:
22:18 ¿No está con vosotros Jehová vuestro Dios,
el cual os ha dado paz por todas partes? Porque él ha entregado
en mi mano a los moradores de la tierra, y la tierra ha sido sometida delante
de Jehová, y delante de su pueblo.
22:19 Poned, pues, ahora vuestros corazones y vuestros ánimos
en buscar a Jehová vuestro Dios; y levantaos, y edificad el santuario
de Jehová Dios, para traer el arca del pacto de Jehová, y
los utensilios consagrados a Dios, a la casa edificada al nombre de Jehová.
Capítulo 23
Distribución y deberes de los levitas
23:1 Siendo, pues, David ya viejo y lleno de días, hizo a Salomón
su hijo rey sobre Israel.
23:2 Y juntando a todos los principales de Israel, y a los sacerdotes
y levitas,
23:3 fueron contados los levitas de treinta años arriba; y fue
el número de ellos por sus cabezas, contados uno por uno, treinta
y ocho mil.
23:4 De éstos, veinticuatro mil para dirigir la obra de la casa
de Jehová, y seis mil para gobernadores y jueces.
23:5 Además, cuatro mil porteros, y cuatro mil para alabar a
Jehová, dijo David, con los instrumentos que he hecho para tributar
alabanzas.
23:6 Y los repartió David en grupos conforme a los hijos de
Leví: Gersón, Coat y Merari.
23:7 Los hijos de Gersón: Laadán y Simei.
23:8 Los hijos de Laadán, tres: Jehiel el primero, después
Zetam y Joel.
23:9 Los hijos de Simei, tres: Selomit, Haziel y Harán. Estos
fueron los jefes de las familias de Laadán.
23:10 Y los hijos de Simei: Jahat, Zina, Jeús y Bería.
Estos cuatro fueron los hijos de Simei.
23:11 Jahat era el primero, y Zina el segundo; pero Jeús y Bería
no tuvieron muchos hijos, por lo cual fueron contados como una familia.
23:12 Los hijos de Coat: Amram, Izhar, Hebrón y Uziel, ellos
cuatro.
23:13 Los hijos de Amram: Aarón y Moisés. Y Aarón
fue apartado para ser dedicado a las cosas más santas, él
y sus hijos para siempre, para que quemasen incienso delante de Jehová,
y le ministrasen y bendijesen en su nombre, para siempre.
23:14 Y los hijos de Moisés varón de Dios fueron contados
en la tribu de Leví.
23:15 Los hijos de Moisés fueron Gersón y Eliezer.
23:16 Hijo de Gersón fue Sebuel el jefe.
23:17 E hijo de Eliezer fue Rehabías el jefe. Y Eliezer no tuvo
otros hijos; mas los hijos de Rehabías fueron muchos.
23:18 Hijo de Izhar fue Selomit el jefe.
23:19 Los hijos de Hebrón: Jerías el jefe, Amarías
el segundo, Jahaziel el tercero, y Jecamán el cuarto.
23:20 Los hijos de Uziel: Micaía el jefe, e Isías el
segundo.
23:21 Los hijos de Merari: Mahli y Musi. Los hijos de Mahli: Eleazar
y Cis.
23:22 Y murió Eleazar sin hijos; pero tuvo hijas, y los hijos
de Cis, sus parientes, las tomaron por mujeres.
23:23 Los hijos de Musi: Mahli, Edar y Jeremot, ellos tres.
23:24 Estos son los hijos de Leví en las familias de sus padres,
jefes de familias según el censo de ellos, contados por sus nombres,
por sus cabezas, de veinte años arriba, los cuales trabajaban en
el ministerio de la casa de Jehová.
23:25 Porque David dijo: Jehová Dios de Israel ha dado paz a
su pueblo Israel, y él habitará en Jerusalén para
siempre.
23:26 Y también los levitas no tendrán que llevar más
el tabernáculo y todos los utensilios para su ministerio.
23:27 Así que, conforme a las postreras palabras de David, se
hizo la cuenta de los hijos de Leví de veinte años arriba.
23:28 Y estaban bajo las órdenes de los hijos de Aarón
para ministrar en la casa de Jehová, en los atrios, en las cámaras,
y en la purificación de toda cosa santificada, y en la demás
obra del ministerio de la casa de Dios.
23:29 Asimismo para los panes de la proposición, para la flor
de harina para el sacrificio, para las hojuelas sin levadura, para lo preparado
en sartén, para lo tostado, y para toda medida y cuenta;
23:30 y para asistir cada mañana todos los días a dar
gracias y tributar alabanzas a Jehová, y asimismo por la tarde;
23:31 y para ofrecer todos los holocaustos a Jehová los días
de reposo, lunas nuevas y fiestas solemnes, según su número
y de acuerdo con su rito, continuamente delante de Jehová;
23:32 y para que tuviesen la guarda del tabernáculo de reunión,
y la guarda del santuario, bajo las órdenes de los hijos de Aarón
sus hermanos, en el ministerio de la casa de Jehová.
Capítulo 24
24:1 También los hijos de Aarón fueron distribuidos en grupos.
Los hijos de Aarón: Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar.
24:2 Mas como Nadab y Abiú murieron antes que su padre,
y no tuvieron hijos, Eleazar e Itamar ejercieron el sacerdocio.
24:3 Y David, con Sadoc de los hijos de Eleazar, y Ahimelec de los
hijos de Itamar, los repartió por sus turnos en el ministerio.
24:4 Y de los hijos de Eleazar había más varones principales
que de los hijos de Itamar; y los repartieron así: De los hijos
de Eleazar, dieciséis cabezas de casas paternas; y de los hijos
de Itamar, por sus casas paternas, ocho.
24:5 Los repartieron, pues, por suerte los unos con los otros; porque
de los hijos de Eleazar y de los hijos de Itamar hubo príncipes
del santuario, y príncipes de la casa de Dios.
24:6 Y el escriba Semaías hijo de Natanael, de los levitas,
escribió sus nombres en presencia del rey y de los príncipes,
y delante de Sadoc el sacerdote, de Ahimelec hijo de Abiatar y de los jefes
de las casas paternas de los sacerdotes y levitas, designando por suerte
una casa paterna para Eleazar, y otra para Itamar.
24:7 La primera suerte tocó a Joiarib, la segunda a Jedaías,
24:8 la tercera a Harim, la cuarta a Seorim,
24:9 la quinta a Malquías, la sexta a Mijamín,
24:10 la séptima a Cos, la octava a Abías,
24:11 la novena a Jesúa, la décima a Secanías,
24:12 la undécima a Eliasib, la duodécima a Jaquim,
24:13 la decimatercera a Hupa, la decimacuarta a Jesebeab,
24:14 la decimaquinta a Bilga, la decimasexta a Imer,
24:15 la decimaséptima a Hezir, la decimaoctava a Afses,
24:16 la decimanovena a Petaías, la vigésima a Hezequiel,
24:17 la vigesimaprimera a Jaquín, la vigesimasegunda a Gamul,
24:18 la vigesimatercera a Delaía, la vigesimacuarta a Maazías.
24:19 Estos fueron distribuidos para su ministerio, para que entrasen
en la casa de Jehová, según les fue ordenado por Aarón
su padre, de la manera que le había mandado Jehová el Dios
de Israel.
24:20 Y de los hijos de Leví que quedaron: Subael, de los hijos
de Amram; y de los hijos de Subael, Jehedías.
24:21 Y de los hijos de Rehabías, Isías el jefe.
24:22 De los izharitas, Selomot; e hijo de Selomot, Jahat.
24:23 De los hijos de Hebrón: Jerías el jefe, el segundo
Amarías, el tercero Jahaziel, el cuarto Jecamán.
24:24 Hijo de Uziel, Micaía; e hijo de Micaía, Samir.
24:25 Hermano de Micaía, Isías; e hijo de Isías,
Zacarías.
24:26 Los hijos de Merari: Mahli y Musi; hijo de Jaazías, Beno.
24:27 Los hijos de Merari por Jaazías: Beno, Soham, Zacur e
Ibri.
24:28 Y de Mahli, Eleazar, quien no tuvo hijos.
24:29 Hijo de Cis, Jerameel.
24:30 Los hijos de Musi: Mahli, Edar y Jerimot. Estos fueron los hijos
de los levitas conforme a sus casas paternas.
24:31 Estos también echaron suertes, como sus hermanos los hijos
de Aarón, delante del rey David, y de Sadoc y de Ahimelec, y de
los jefes de las casas paternas de los sacerdotes y levitas; el principal
de los padres igualmente que el menor de sus hermanos.
Capítulo 25
Distribución de músicos y cantores
25:1 Asimismo David y los jefes del ejército apartaron para el ministerio
a los hijos de Asaf, de Hemán y de Jedutún, para que profetizasen
con arpas, salterios y címbalos; y el número de ellos, hombres
idóneos para la obra de su ministerio, fue:
25:2 De los hijos de Asaf: Zacur, José, Netanías y Asarela,
hijos de Asaf, bajo la dirección de Asaf, el cual profetizaba bajo
las órdenes del rey.
25:3 De los hijos de Jedutún: Gedalías, Zeri, Jesaías,
Hasabías, Matatías y Simei; seis, bajo la dirección
de su padre Jedutún, el cual profetizaba con arpa, para aclamar
y alabar a Jehová.
25:4 De los hijos de Hemán: Buquías, Matanías,
Uziel, Sebuel, Jeremot, Hananías, Hanani, Eliata, Gidalti, Romanti-ezer,
Josbecasa, Maloti, Hotir y Mahaziot.
25:5 Todos éstos fueron hijos de Hemán, vidente del rey
en las cosas de Dios, para exaltar su poder; y Dios dio a Hemán
catorce hijos y tres hijas.
25:6 Y todos éstos estaban bajo la dirección de su padre
en la música, en la casa de Jehová, con címbalos,
salterios y arpas, para el ministerio del templo de Dios. Asaf, Jedutún
y Hemán estaban por disposición del rey.
25:7 Y el número de ellos, con sus hermanos, instruidos en el
canto para Jehová, todos los aptos, fue doscientos ochenta y ocho.
25:8 Y echaron suertes para servir por turnos, entrando el pequeño
con el grande, lo mismo el maestro que el discípulo.
25:9 La primera suerte salió por Asaf, para José; la
segunda para Gedalías, quien con sus hermanos e hijos fueron doce.
25:10 la tercera para Zacur, con sus hijos y sus hermanos, doce;
25:11 la cuarta para Izri, con sus hijos y sus hermanos, doce;
25:12 la quinta para Netanías, con sus hijos y sus hermanos,
doce;
25:13 la sexta para Buquías, con sus hijos y sus hermanos, doce;
25:14 la séptima para Jesarela, con sus hijos y sus hermanos,
doce;
25:15 la octava para Jesahías, con sus hijos y sus hermanos,
doce;
25:16 la novena para Matanías, con sus hijos y sus hermanos,
doce;
25:17 la décima para Simei, con sus hijos y sus hermanos, doce;
25:18 la undécima para Azareel, con sus hijos y sus hermanos,
doce;
25:19 la duodécima para Hasabías, con sus hijos y sus
hermanos, doce;
25:20 la decimatercera para Subael, con sus hijos y sus hermanos, doce;
25:21 la decimacuarta para Matatías, con sus hijos y sus hermanos,
doce;
25:22 la decimaquinta para Jeremot, con sus hijos y sus hermanos, doce;
25:23 la decimasexta para Hananías, con sus hijos y sus hermanos,
doce;
25:24 la decimaséptima para Josbecasa, con sus hijos y sus hermanos,
doce;
25:25 la decimaoctava para Hanani, con sus hijos y sus hermanos, doce;
25:26 la decimanovena para Maloti, con sus hijos y sus hermanos, doce;
25:27 la vigésima para Eliata, con sus hijos y sus hermanos,
doce;
25:28 la vigesimaprimera para Hotir, con sus hijos y sus hermanos,
doce;
25:29 la vigesimasegunda para Gidalti, con sus hijos y sus hermanos,
doce;
25:30 la vigesimatercera para Mahaziot, con sus hijos y sus hermanos,
doce;
25:31 la vigesimacuarta para Romanti-ezer, con sus hijos y sus hermanos,
doce.
Capítulo 26
Porteros y oficiales
26:1 También fueron distribuidos los porteros: de los coreítas,
Meselemías hijo de Coré, de los hijos de Asaf.
26:2 Los hijos de Meselemías: Zacarías el primogénito,
Jediael el segundo, Zebadías el tercero, Jatniel el cuarto,
26:3 Elam el quinto, Johanán el sexto, Elioenai el séptimo.
26:4 Los hijos de Obed-edom: Semaías el primogénito,
Jozabad el segundo, Joa el tercero, el cuarto Sacar, el quinto Natanael,
26:5 el sexto Amiel, el séptimo Isacar, el octavo Peultai; porque
Dios había bendecido a Obed-edom.
26:6 También de Semaías su hijo nacieron hijos que fueron
señores sobre la casa de sus padres; porque eran varones valerosos
y esforzados.
26:7 Los hijos de Semaías: Otni, Rafael, Obed, Elzabad, y sus
hermanos, hombres esforzados; asimismo Eliú y Samaquías.
26:8 Todos éstos de los hijos de Obed-edom; ellos con sus hijos
y sus hermanos, hombres robustos y fuertes para el servicio; sesenta y
dos, de Obed-edom.
26:9 Y los hijos de Meselemías y sus hermanos, dieciocho hombres
valientes.
26:10 De Hosa, de los hijos de Merari: Simri el jefe (aunque no era
el primogénito, mas su padre lo puso por jefe),
26:11 el segundo Hilcías, el tercero Tebalías, el cuarto
Zacarías; todos los hijos de Hosa y sus hermanos fueron trece.
26:12 Entre éstos se hizo la distribución de los porteros,
alternando los principales de los varones en la guardia con sus hermanos,
para servir en la casa de Jehová.
26:13 Echaron suertes, el pequeño con el grande, según
sus casas paternas, para cada puerta.
26:14 Y la suerte para la del oriente cayó a Selemías.
Y metieron en las suertes a Zacarías su hijo, consejero entendido;
y salió la suerte suya para la del norte.
26:15 Y para Obed-edom la puerta del sur, y a sus hijos la casa de
provisiones
del templo.
26:16 Para Supim y Hosa, la del occidente, la puerta de Salequet, en
el camino de la subida, correspondiéndose guardia con guardia.
26:17 Al oriente seis levitas, al norte cuatro de día; al sur
cuatro de día; y a la casa de provisiones de dos en dos.
26:18 En la cámara de los utensilios al occidente, cuatro al
camino, y dos en la cámara.
26:19 Estas son las distribuciones de los porteros, hijos de los coreítas
y de los hijos de Merari.
26:20 Y de los levitas, Ahías tenía cargo de los tesoros
de la casa de Dios, y de los tesoros de las cosas santificadas.
26:21 Cuanto a los hijos de Laadán hijo de Gersón: de
Laadán, los jefes de las casas paternas de Laadán gersonita
fueron los jehielitas.
26:22 Los hijos de Jehieli, Zetam y Joel su hermano, tuvieron cargo
de los tesoros de la casa de Jehová.
26:23 De entre los amramitas, de los izharitas, de los hebronitas y
de los uzielitas,
26:24 Sebuel hijo de Gersón, hijo de Moisés, era jefe
sobre los tesoros.
26:25 En cuanto a su hermano Eliezer, hijo de éste era Rehabías,
hijo de éste Jesaías, hijo de éste Joram, hijo de
éste Zicri, del que fue hijo Selomit.
26:26 Este Selomit y sus hermanos tenían a su cargo todos los
tesoros de todas las cosas santificadas que había consagrado el
rey David, y los jefes de las casas paternas, los capitanes de millares
y de centenas, y los jefes del ejército;
26:27 de lo que habían consagrado de las guerras y de los botines,
para reparar la casa de Jehová.
26:28 Asimismo todas las cosas que había consagrado el vidente
Samuel, y Saúl hijo de Cis, Abner hijo de Ner y Joab hijo de Sarvia,
y todo lo que cualquiera consagraba, estaba a cargo de Selomit y de sus
hermanos.
26:29 De los izharitas, Quenanías y sus hijos eran gobernadores
y jueces sobre Israel en asuntos exteriores.
26:30 De los hebronitas, Hasabías y sus hermanos, hombres de
vigor, mil setecientos, gobernaban a Israel al otro lado del Jordán,
al occidente, en toda la obra de Jehová, y en el servicio del rey.
26:31 De los hebronitas, Jerías era el jefe de los hebronitas
repartidos en sus linajes por sus familias. En el año cuarenta del
reinado de David se registraron, y fueron hallados entre ellos hombres
fuertes y vigorosos en Jazer de Galaad.
26:32 Y sus hermanos, hombres valientes, eran dos mil setecientos,
jefes de familias, los cuales el rey David constituyó sobre los
rubenitas, los gaditas y la media tribu de Manasés, para todas las
cosas de Dios y los negocios del rey.
Capítulo 27
Otros oficiales de David
27:1 Estos son los principales de los hijos de Israel, jefes de familias,
jefes de millares y de centenas, y oficiales que servían al rey
en todos los negocios de las divisiones que entraban y salían cada
mes durante todo el año, siendo cada división de veinticuatro
mil.
27:2 Sobre la primera división del primer mes estaba Jasobeam
hijo de Zabdiel; y había en su división veinticuatro mil.
27:3 De los hijos de Fares, él fue jefe de todos los capitanes
de las compañías del primer mes.
27:4 Sobre la división del segundo mes estaba Dodai ahohíta;
y Miclot era jefe en su división, en la que también había
veinticuatro mil.
27:5 El jefe de la tercera división para el tercer mes era Benaía,
hijo del sumo sacerdote Joiada; y en su división había veinticuatro
mil.
27:6 Este Benaía era valiente entre los treinta y sobre los
treinta; y en su división estaba Amisabad su hijo.
27:7 El cuarto jefe para el cuarto mes era Asael hermano de Joab, y
después de él Zebadías su hijo; y en su división
había veinticuatro mil.
27:8 El quinto jefe para el quinto mes era Samhut izraíta; y
en su división había veinticuatro mil.
27:9 El sexto para el sexto mes era Ira hijo de Iques, de Tecoa; y
en su división veinticuatro mil.
27:10 El séptimo para el séptimo mes era Heles pelonita,
de los hijos de Efraín; y en su división veinticuatro mil.
27:11 El octavo para el octavo mes era Sibecai husatita, de los zeraítas;
y en su división veinticuatro mil.
27:12 El noveno para el noveno mes era Abiezer anatotita, de los benjamitas;
y en su división veinticuatro mil.
27:13 El décimo para el décimo mes era Maharai netofatita,
de los zeraítas; y en su división veinticuatro mil.
27:14 El undécimo para el undécimo mes era Benaía
piratonita, de los hijos de Efraín; y en su división veinticuatro
mil.
27:15 El duodécimo para el duodécimo mes era Heldai netofatita,
de Otoniel; y en su división veinticuatro mil.
27:16 Asimismo sobre las tribus de Israel: el jefe de los rubenitas
era Eliezer hijo de Zicri; de los simeonitas, Sefatías, hijo de
Maaca.
27:17 De los levitas, Hasabías hijo de Kemuel; de los de Aarón,
Sadoc.
27:18 De Judá, Eliú, uno de los hermanos de David; de
los de Isacar, Omri hijo de Micael.
27:19 De los de Zabulón, Ismaías hijo de Abdías;
de los de Neftalí, Jerimot hijo de Azriel.
27:20 De los hijos de Efraín, Oseas hijo de Azazías;
de la media tribu de Manasés, Joel hijo de Pedaías.
27:21 De la otra media tribu de Manasés, en Galaad, Iddo hijo
de Zacarías; de los de Benjamín, Jaasiel hijo de Abner.
27:22 Y de Dan, Azareel hijo de Jeroham. Estos fueron los jefes de
las tribus de Israel.
27:23 Y no tomó David el número de los que eran de veinte
años abajo, por cuanto Jehová había dicho que él
multiplicaría a Israel como las estrellas del cielo. 
27:24 Joab hijo de Sarvia había comenzado a contar; pero no
acabó, pues por esto vino el castigo sobre Israel,
y así el número no fue puesto en el registro de las crónicas
del rey David.
27:25 Azmavet hijo de Adiel tenía a su cargo los tesoros del
rey; y Jonatán hijo de Uzías los tesoros de los campos, de
las ciudades, de las aldeas y de las torres.
27:26 Y de los que trabajaban en la labranza de las tierras, Ezri hijo
de Quelub.
27:27 De las viñas, Simei ramatita; y del fruto de las viñas
para las bodegas, Zabdi sifmita.
27:28 De los olivares e higuerales de la Sefela, Baal-hanán
gederita; y de los almacenes del aceite, Joás.
27:29 Del ganado que pastaba en Sarón, Sitrai saronita; y del
ganado que estaba en los valles, Safat hijo de Adlai.
27:30 De los camellos, Obil ismaelita; de las asnas, Jehedías
meronotita;
27:31 y de las ovejas, Jaziz agareno. Todos estos eran administradores
de la hacienda del rey David.
27:32 Y Jonatán tío de David era consejero, varón
prudente y escriba; y Jehiel hijo de Hacmoni estaba con los hijos del rey.
27:33 También Ahitofel era consejero del rey, y Husai arquita
amigo del rey.
27:34 Después de Ahitofel estaba Joiada hijo de Benaía,
y Abiatar. Y Joab era el general del ejército del rey.
Capítulo 28
Salomón sucede a David
28:1 Reunió David en Jerusalén a todos los principales de
Israel, los jefes de las tribus, los jefes de las divisiones que servían
al rey, los jefes de millares y de centenas, los administradores de toda
la hacienda y posesión del rey y de sus hijos, y los oficiales y
los más poderosos y valientes de sus hombres.
28:2 Y levantándose el rey David, puesto en pie dijo: Oídme,
hermanos míos, y pueblo mío. Yo tenía el propósito
de edificar una casa en la cual reposara el arca del pacto de Jehová,
y para el estrado de los pies de nuestro Dios; y había ya preparado
todo para edificar.
28:3 Mas Dios me dijo: Tú no edificarás casa a mi nombre,
porque eres hombre de guerra, y has derramado mucha sangre.
28:4 Pero Jehová el Dios de Israel me eligió de toda
la casa de mi padre, para que perpetuamente fuese rey sobre Israel; porque
a Judá escogió por caudillo, y de la casa de Judá
a la familia de mi padre; y de entre los hijos de mi padre se agradó
de mí para ponerme por rey sobre todo Israel.
28:5 Y de entre todos mis hijos (porque Jehová me ha dado muchos
hijos), eligió a mi hijo Salomón para que se siente en el
trono del reino de Jehová sobre Israel.
28:6 Y me ha dicho: Salomón tu hijo, él edificará
mi casa y mis atrios; porque a éste he escogido por hijo, y yo le
seré a él por padre.
28:7 Asimismo yo confirmaré su reino para siempre, si él
se esforzare a poner por obra mis mandamientos y mis decretos, como en
este día.
28:8 Ahora, pues, ante los ojos de todo Israel, congregación
de Jehová, y en oídos de nuestro Dios, guardad e inquirid
todos los preceptos de Jehová vuestro Dios, para que poseáis
la buena tierra, y la dejéis en herencia a vuestros hijos después
de vosotros perpetuamente.
28:9 Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios
de tu padre, y sírvele con corazón perfecto y con ánimo
voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos,
y entiende todo intento de los pensamientos. Si tú le buscares,
lo hallarás; mas si lo dejares, él te desechará para
siempre.
28:10 Mira, pues, ahora, que Jehová te ha elegido para que edifiques
casa para el santuario; esfuérzate, y hazla.
28:11 Y David dio a Salomón su hijo el plano del pórtico
del templo y sus casas, sus tesorerías, sus aposentos, sus cámaras
y la casa del propiciatorio.
28:12 Asimismo el plano de todas las cosas que tenía en mente
para los atrios de la casa de Jehová, para todas las cámaras
alrededor, para las tesorerías de la casa de Dios, y para las tesorerías
de las cosas santificadas.
28:13 También para los grupos de los sacerdotes y de los levitas,
para toda la obra del ministerio de la casa de Jehová, y para todos
los utensilios del ministerio de la casa de Jehová.
28:14 Y dio oro en peso para las cosas de oro, para todos los utensilios
de cada servicio, y plata en peso para todas las cosas de plata, para todos
los utensilios de cada servicio.
28:15 Oro en peso para los candeleros de oro, y para sus lámparas;
en peso el oro para cada candelero y sus lámparas; y para los candeleros
de plata, plata en peso para cada candelero y sus lámparas, conforme
al servicio de cada candelero.
28:16 Asimismo dio oro en peso para las mesas de la proposición,
para cada mesa; del mismo modo plata para las mesas de plata.
28:17 También oro puro para los garfios, para los lebrillos,
para las copas y para las tazas de oro; para cada taza por peso; y para
las tazas de plata, por peso para cada taza.
28:18 Además, oro puro en peso para el altar del incienso, y
para el carro de los querubines de oro, que con las alas extendidas cubrían
el arca del pacto de Jehová.
28:19 Todas estas cosas, dijo David, me fueron trazadas por la mano
de Jehová, que me hizo entender todas las obras del diseño.
28:20 Dijo además David a Salomón su hijo: Anímate
y esfuérzate, y manos a la obra; no temas, ni desmayes, porque Jehová
Dios, mi Dios, estará contigo; él no te dejará ni
te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de
la casa de Jehová.
28:21 He aquí los grupos de los sacerdotes y de los levitas,
para todo el ministerio de la casa de Dios, estarán contigo en toda
la obra; asimismo todos los voluntarios e inteligentes para toda forma
de servicio, y los príncipes, y todo el pueblo para ejecutar todas
tus órdenes.
Capítulo 29
29:1 Después dijo el rey David a toda la asamblea: Solamente a Salomón
mi hijo ha elegido Dios; él es joven y tierno de edad, y la obra
grande; porque la casa no es para hombre, sino para Jehová Dios.
29:2 Yo con todas mis fuerzas he preparado para la casa de mi Dios,
oro para las cosas de oro, plata para las cosas de plata, bronce para las
de bronce, hierro para las de hierro, y madera para las de madera; y piedras
de ónice, piedras preciosas, piedras negras, piedras de diversos
colores, y toda clase de piedras preciosas, y piedras de mármol
en abundancia.
29:3 Además de esto, por cuanto tengo mi afecto en la casa de
mi Dios, yo guardo en mi tesoro particular oro y plata que, además
de todas las cosas que he preparado para la casa del santuario, he dado
para la casa de mi Dios:
29:4 tres mil talentos de oro,
de oro de Ofir, y siete mil talentos de plata refinada para cubrir las
paredes de las casas;
29:5 oro, pues, para las cosas de oro, y plata para las cosas de plata,
y para toda la obra de las manos de los artífices. ¿Y quién
quiere hacer hoy ofrenda voluntaria a Jehová?
29:6 Entonces los jefes de familia, y los príncipes de las tribus
de Israel, jefes de millares y de centenas, con los administradores de
la hacienda del rey, ofrecieron voluntariamente.
29:7 Y dieron para el servicio de la casa de Dios cinco mil talentos
y diez mil dracmas de oro, diez mil talentos de plata, dieciocho mil talentos
de bronce, y cinco mil talentos de hierro.
29:8 Y todo el que tenía piedras preciosas las dio para el tesoro
de la casa de Jehová, en mano de Jehiel gersonita.
29:9 Y se alegró el pueblo por haber contribuido voluntariamente;
porque de todo corazón ofrecieron a Jehová voluntariamente.
29:10 Asimismo se alegró mucho el rey David, y bendijo a Jehová
delante de toda la congregación; y dijo David: Bendito seas tú,
oh Jehová, Dios de Israel nuestro padre, desde el siglo y hasta
el siglo.
29:11 Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria,
la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los
cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y
tú eres excelso sobre todos.
29:12 Las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas
sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el
hacer grande y el dar poder a todos.
29:13 Ahora pues, Dios nuestro, nosotros alabamos y loamos tu glorioso
nombre.
29:14 Porque ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo,
para que pudiésemos ofrecer voluntariamente cosas semejantes? Pues
todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos.
29:15 Porque nosotros, extranjeros y advenedizos somos delante de ti,
como todos nuestros padres; y nuestros días sobre la tierra, cual
sombra que no dura.
29:16 Oh Jehová Dios nuestro, toda esta abundancia que hemos
preparado para edificar casa a tu santo nombre, de tu mano es, y todo es
tuyo.
29:17 Yo sé, Dios mío, que tú escudriñas
los corazones, y que la rectitud te agrada; por eso yo con rectitud de
mi corazón voluntariamente te he ofrecido todo esto, y ahora he
visto con alegría que tu pueblo, reunido aquí ahora, ha dado
para ti espontáneamente.
29:18 Jehová, Dios de Abraham, de Isaac y de Israel nuestros
padres, conserva perpetuamente esta voluntad del corazón de tu pueblo,
y encamina su corazón a ti.
29:19 Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto,
para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para
que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho
preparativos.
29:20 Después dijo David a toda la congregación: Bendecid
ahora a Jehová vuestro Dios. Entonces toda la congregación
bendijo a Jehová Dios de sus padres, e inclinándose adoraron
delante de Jehová y del rey.
29:21 Y sacrificaron víctimas a Jehová, y ofrecieron
a Jehová holocaustos al día siguiente; mil becerros, mil
carneros, mil corderos con sus libaciones, y muchos sacrificios de parte
de todo Israel.
29:22 Y comieron y bebieron delante de Jehová aquel día
con gran gozo; y dieron por segunda vez la investidura del reino a Salomón
hijo de David, y ante Jehová le ungieron por príncipe, y
a Sadoc por sacerdote.
29:23 Y se sentó Salomón por rey en el trono de Jehová
en lugar de David su padre,
y fue prosperado; y le obedeció todo Israel.
29:24 Y todos los príncipes y poderosos, y todos los hijos del
rey David, prestaron homenaje al rey Salomón.
29:25 Y Jehová engrandeció en extremo a Salomón
a ojos de todo Israel, y le dio tal gloria en su reino, cual ningún
rey la tuvo antes de él en Israel.
Muerte de David
(1 R. 2.10-12)
29:26 Así reinó David hijo de Isaí sobre todo Israel.
29:27 El tiempo que reinó sobre Israel fue cuarenta años.
Siete años reinó en Hebrón, y treinta y tres reinó
en Jerusalén.
29:28 Y murió en buena vejez, lleno de días, de riquezas
y de gloria; y reinó en su lugar Salomón su hijo.
29:29 Y los hechos del rey David, primeros y postreros, están
escritos en el libro de las crónicas de Samuel vidente, en las crónicas
del profeta Natán, y en las crónicas de Gad vidente,
29:30 con todo lo relativo a su reinado, y su poder, y los tiempos
que pasaron sobre él, y sobre Israel y sobre todos los reinos de
aquellas tierras.
|