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Capítulo 31
Llamamiento de Bezaleel y de Aholiab (Ex. 35.30--36.1)
31:1 Habló
Jehová a Moisés, diciendo:
31:2 Mira, yo he llamado por nombre a Bezaleel hijo de Uri, hijo de
Hur, de la tribu de Judá;
31:3 y lo he llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría
y en inteligencia, en ciencia y en todo arte,
31:4 para inventar diseños, para trabajar en oro, en plata y
en bronce,
31:5 y en artificio de piedras para engastarlas, y en artificio de
madera; para trabajar en toda clase de labor.
31:6 Y he aquí que yo he puesto con él a Aholiab hijo
de Ahisamac, de la tribu de Dan; y he puesto sabiduría en el ánimo
de todo sabio de corazón, para que hagan todo lo que te he mandado;
31:7 el tabernáculo de reunión, el arca del testimonio,
el propiciatorio que está sobre ella, y todos los utensilios del
tabernáculo,
31:8 la mesa y sus utensilios, el candelero limpio y todos sus utensilios,
el altar del incienso,
31:9 el altar del holocausto y todos sus utensilios, la fuente y su
base,
31:10 los vestidos del servicio, las vestiduras santas para Aarón
el sacerdote, las vestiduras de sus hijos para que ejerzan el sacerdocio,
31:11 el aceite de la unción, y el incienso aromático
para el santuario; harán conforme a todo lo que te he mandado.
El día de reposo como señal
31:12 Habló además Jehová a Moisés, diciendo:
31:13 Tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: En
verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es
señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para
que sepáis que yo soy Jehová que os santifico.
31:14 Así que guardaréis el día de reposo, porque
santo es a vosotros; el que lo profanare, de cierto morirá; porque
cualquiera que hiciere obra alguna en él, aquella persona será
cortada de en medio de su pueblo.
31:15 Seis días se trabajará, mas el día séptimo
es día de reposo consagrado a Jehová; cualquiera que trabaje
en el día de reposo, ciertamente morirá.
    
31:16 Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de
Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo.
31:17 Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel;
porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y
en el séptimo día cesó y reposó.
El becerro de oro
(Dt. 9.6-29)
31:18 Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él
en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra
escritas con el dedo de Dios.
Capítulo 32
32:1 Viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte,
se acercaron entonces a Aarón, y le dijeron: Levántate, haznos
dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón
que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya
acontecido.
32:2 Y Aarón les dijo: Apartad los zarcillos de oro que están
en las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas,
y traédmelos.
32:3 Entonces todo el pueblo apartó los zarcillos de oro que
tenían en sus orejas, y los trajeron a Aarón;
32:4 y él los tomó de las manos de ellos, y le dio forma
con buril, e hizo de ello un becerro de fundición.
Entonces dijeron: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra
de Egipto.
32:5 Y viendo esto Aarón, edificó un altar delante del
becerro; y pregonó Aarón, y dijo: Mañana será
fiesta para Jehová.
32:6 Y al día siguiente madrugaron, y ofrecieron holocaustos,
y presentaron ofrendas de paz; y se sentó el pueblo a comer y a
beber, y se levantó a regocijarse.
32:7 Entonces Jehová dijo a Moisés: Anda, desciende,
porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido.
32:8 Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se
han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido
sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron
de la tierra de Egipto.
32:9 Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este
pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz.
32:10 Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y
los consuma; y de ti yo haré una nación grande.
32:11 Entonces Moisés oró en presencia de Jehová
su Dios, y dijo: Oh Jehová, ¿por qué se encenderá
tu furor contra tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Egipto
con gran poder y con mano fuerte?
32:12 ¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo:
Para mal los sacó, para matarlos en los montes, y para raerlos de
sobre la faz de la tierra? Vuélvete del ardor de tu ira, y arrepiéntete
de este mal contra tu pueblo.
32:13 Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos,
a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicaré
vuestra descendencia como las estrellas del cielo;
y daré a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado,
y la tomarán por heredad para siempre.
32:14 Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo
que había de hacer a su pueblo.
32:15 Y volvió Moisés y descendió del monte, trayendo
en su mano las dos tablas del testimonio, las tablas escritas por ambos
lados; de uno y otro lado estaban escritas.
32:16 Y las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura
de Dios grabada sobre las tablas.
32:17 Cuando oyó Josué el clamor del pueblo que gritaba,
dijo a Moisés: Alarido de pelea hay en el campamento.
32:18 Y él respondió: No es voz de alaridos de fuertes,
ni voz de alaridos de débiles; voz de cantar oigo yo.
32:19 Y aconteció que cuando él llegó al campamento,
y vio el becerro y las danzas, ardió la ira de Moisés, y
arrojó las tablas de sus manos, y las quebró al pie del monte.
32:20 Y tomó el becerro que habían hecho, y lo quemó
en el fuego, y lo molió hasta reducirlo a polvo, que esparció
sobre las aguas, y lo dio a beber a los hijos de Israel.
32:21 Y dijo Moisés a Aarón: ¿Qué te ha
hecho este pueblo, que has traído sobre él tan gran pecado?
32:22 Y respondió Aarón: No se enoje mi señor;
tú conoces al pueblo, que es inclinado a mal.
32:23 Porque me dijeron: Haznos dioses que vayan delante de nosotros;
porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la
tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido.
32:24 Y yo les respondí: ¿Quién tiene oro? Apartadlo.
Y me lo dieron, y lo eché en el fuego, y salió este becerro.
32:25 Y viendo Moisés que el pueblo estaba desenfrenado, porque
Aarón lo había permitido, para vergüenza entre sus enemigos,
32:26 se puso Moisés a la puerta del campamento, y dijo: ¿Quién
está por Jehová? Júntese conmigo. Y se juntaron con
él todos los hijos de Leví.
32:27 Y él les dijo: Así ha dicho Jehová, el Dios
de Israel: Poned cada uno su espada sobre su muslo; pasad y volved de puerta
a puerta por el campamento, y matad cada uno a su hermano, y a su amigo,
y a su pariente.
32:28 Y los hijos de Leví lo hicieron conforme al dicho de Moisés;
y cayeron del pueblo en aquel día como tres mil hombres.
32:29 Entonces Moisés dijo: Hoy os habéis consagrado
a Jehová, pues cada uno se ha consagrado en su hijo y en su hermano,
para que él dé bendición hoy sobre vosotros.
32:30 Y aconteció que al día siguiente dijo Moisés
al pueblo: Vosotros habéis cometido un gran pecado, pero yo subiré
ahora a Jehová; quizá le aplacaré acerca de vuestro
pecado.
32:31 Entonces volvió Moisés a Jehová, y dijo:
Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron
dioses de oro,
32:32 que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de
tu libro que has escrito.
32:33 Y Jehová respondió a Moisés: Al que pecare
contra mí, a éste raeré yo de mi libro.
32:34 Ve, pues, ahora, lleva a este pueblo a donde te he dicho; he
aquí mi ángel irá delante de ti; pero en el día
del castigo, yo castigaré en ellos su pecado.
32:35 Y Jehová hirió al pueblo, porque habían
hecho el becerro que formó Aarón.
Capítulo 33
La presencia de Dios prometida
33:1 Jehová dijo a Moisés: Anda, sube de aquí, tú
y el pueblo que sacaste de la tierra de Egipto, a la tierra de la cual
juré a Abraham, Isaac y Jacob, diciendo: A tu descendencia la daré;
33:2 y yo enviaré delante de ti el ángel, y echaré
fuera al cananeo y al amorreo, al heteo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo
33:3 (a la tierra que fluye leche y miel); pero yo no subiré
en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma
en el camino.
33:4 Y oyendo el pueblo esta mala noticia, vistieron luto, y ninguno
se puso sus atavíos.
33:5 Porque Jehová había dicho a Moisés: Di a
los hijos de Israel: Vosotros sois pueblo de dura cerviz; en un momento
subiré en medio de ti, y te consumiré. Quítate, pues,
ahora tus atavíos, para que yo sepa lo que te he de hacer.
33:6 Entonces los hijos de Israel se despojaron de sus atavíos
desde el monte Horeb.
33:7 Y Moisés tomó el tabernáculo, y lo levantó
lejos, fuera del campamento, y lo llamó el Tabernáculo de
Reunión. Y cualquiera que buscaba a Jehová, salía
al tabernáculo de reunión que estaba fuera del campamento.
33:8 Y sucedía que cuando salía Moisés al tabernáculo,
todo el pueblo se levantaba, y cada cual estaba en pie a la puerta de su
tienda, y miraban en pos de Moisés, hasta que él entraba
en el tabernáculo.
33:9 Cuando Moisés entraba en el tabernáculo, la columna
de nube descendía y se ponía a la puerta del tabernáculo,
y Jehová hablaba con Moisés.
33:10 Y viendo todo el pueblo la columna de nube que estaba a la puerta
del tabernáculo, se levantaba cada uno a la puerta de su tienda
y adoraba.
33:11 Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla
cualquiera a su compañero. Y él volvía al campamento;
pero el joven Josué hijo de Nun, su servidor, nunca se apartaba
de en medio del tabernáculo.
33:12 Y dijo Moisés a Jehová: Mira, tú me dices
a mí: Saca este pueblo; y tú no me has declarado a quién
enviarás conmigo. Sin embargo, tú dices: Yo te he conocido
por tu nombre, y has hallado también gracia en mis ojos.
33:13 Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me
muestres ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos;
y mira que esta gente es pueblo tuyo.
33:14 Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré
descanso.
33:15 Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir
conmigo, no nos saques de aquí.
33:16 ¿Y en qué se conocerá aquí que he
hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en que tú andes
con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos
que están sobre la faz de la tierra?
33:17 Y Jehová dijo a Moisés: También haré
esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he
conocido por tu nombre.
33:18 El entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria.
33:19 Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante
de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de
ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y
seré clemente para con el que seré clemente.
33:20 Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me
verá hombre, y vivirá.
33:21 Y dijo aún Jehová: He aquí un lugar junto
a mí, y tú estarás sobre la peña;
33:22 y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura
de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado.
33:23 Después apartaré mi mano, y verás mis espaldas;
mas no se verá mi rostro.
Capítulo 34
El pacto renovado
(Dt. 10.1-5)
34:1 Y Jehová dijo a Moisés: Alísate dos tablas de
piedra como las primeras, y escribiré sobre esas tablas las palabras
que estaban en las tablas primeras que quebraste.
34:2 Prepárate, pues, para mañana, y sube de mañana
al monte de Sinaí, y preséntate ante mí sobre la cumbre
del monte.
34:3 Y no suba hombre contigo, ni parezca alguno en todo el monte;
ni ovejas ni bueyes pazcan delante del monte.
34:4 Y Moisés alisó dos tablas de piedra como las primeras;
y se levantó de mañana y subió al monte Sinaí,
como le mandó Jehová, y llevó en su mano las dos tablas
de piedra.
34:5 Y Jehová descendió en la nube, y estuvo allí
con él, proclamando el nombre de Jehová.
34:6 Y pasando Jehová por delante de él, proclamó:
¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso;
tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad;
34:7 que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad,
la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá
por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los
hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación.
  
34:8 Entonces Moisés, apresurándose, bajó la cabeza
hacia el suelo y adoró.
34:9 Y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia en tus ojos,
vaya ahora el Señor en medio de nosotros; porque es un pueblo de
dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos
por tu heredad.
34:10 Y él contestó: He aquí, yo hago pacto delante
de todo tu pueblo; haré maravillas que no han sido hechas en toda
la tierra, ni en nación alguna, y verá todo el pueblo en
medio del cual estás tú, la obra de Jehová; porque
será cosa tremenda la que yo haré contigo.
Advertencia contra la idolatría de Canaán
(Dt. 7.1-5)
34:11 Guarda lo que yo te mando hoy; he aquí que yo echo de delante
de tu presencia al amorreo, al cananeo, al heteo, al ferezeo, al heveo
y al jebuseo.
34:12 Guárdate de hacer alianza con los moradores de la tierra
donde has de entrar, para que no sean tropezadero en medio de ti.
34:13 Derribaréis sus altares, y quebraréis sus estatuas,
y cortaréis sus imágenes de Asera.
34:14 Porque no te has de inclinar a ningún otro dios, pues
Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es.
34:15 Por tanto, no harás alianza con los moradores de aquella
tierra; porque fornicarán en pos de sus dioses, y ofrecerán
sacrificios a sus dioses, y te invitarán, y comerás de sus
sacrificios;
34:16 o tomando de sus hijas para tus hijos, y fornicando sus hijas
en pos de sus dioses, harán fornicar también a tus hijos
en pos de los dioses de ellas.
34:17 No te harás dioses de fundición.
 
Fiestas anuales
(Ex. 23.14-19;
Dt.
16.1-17)
34:18 La fiesta de los panes sin levadura guardarás;
 
siete días comerás pan sin levadura, según te he mandado,
en el tiempo señalado del mes de Abib; porque en el mes de Abib
saliste de Egipto.
34:19 Todo primer nacido, mío es;
y de tu ganado todo primogénito de vaca o de oveja, que sea macho.
34:20 Pero redimirás con cordero el primogénito del asno;
y si no lo redimieres, quebrarás su cerviz. Redimirás todo
primogénito de tus hijos;
y ninguno se presentará delante de mí con las manos vacías.
34:21 Seis días trabajarás, mas en el séptimo
día descansarás;
    
aun en la arada y en la siega, descansarás.
34:22 También celebrarás la fiesta de las semanas, la
de las primicias de la siega del trigo,
y la fiesta de la cosecha a la salida del año.
34:23 Tres veces en el año se presentará todo varón
tuyo delante de Jehová el Señor, Dios de Israel.
34:24 Porque yo arrojaré a las naciones de tu presencia, y ensancharé
tu territorio; y ninguno codiciará tu tierra, cuando subas para
presentarte delante de Jehová tu Dios tres veces en el año.
34:25 No ofrecerás cosa leudada junto con la sangre de mi sacrificio,
ni se dejará hasta la mañana nada del sacrificio de la fiesta
de la pascua.
34:26 Las primicias de los primeros frutos de tu tierra llevarás
a la casa de Jehová tu Dios.
No cocerás el cabrito en la leche de su madre.
Moisés y las tablas de la ley
34:27 Y Jehová dijo a Moisés: Escribe tú estas
palabras; porque conforme a estas palabras he hecho pacto contigo y con
Israel.
34:28 Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días
y cuarenta noches; no comió pan, ni bebió agua; y escribió
en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos.
34:29 Y aconteció que descendiendo Moisés del monte Sinaí
con las dos tablas del testimonio en su mano, al descender del monte, no
sabía Moisés que la piel de su rostro resplandecía,
después que hubo hablado con Dios.
34:30 Y Aarón y todos los hijos de Israel miraron a Moisés,
y he aquí la piel de su rostro era resplandeciente; y tuvieron miedo
de acercarse a él.
34:31 Entonces Moisés los llamó; y Aarón y todos
los príncipes de la congregación volvieron a él, y
Moisés les habló.
34:32 Después se acercaron todos los hijos de Israel, a los
cuales mandó todo lo que Jehová le había dicho en
el monte Sinaí.
34:33 Y cuando acabó Moisés de hablar con ellos, puso
un velo sobre su rostro.
34:34 Cuando venía Moisés delante de Jehová para
hablar con él, se quitaba el velo hasta que salía; y saliendo,
decía a los hijos de Israel lo que le era mandado.
34:35 Y al mirar los hijos de Israel el rostro de Moisés, veían
que la piel de su rostro era resplandeciente; y volvía Moisés
a poner el velo sobre su rostro, hasta que entraba a hablar con Dios.
Capítulo 35
Reglamento del día de reposo
35:1 Moisés convocó a toda la congregación de los
hijos de Israel y les dijo: Estas son las cosas que Jehová ha mandado
que sean hechas:
35:2 Seis días se trabajará, mas el día séptimo
os será santo, día de reposo para Jehová; cualquiera
que en él hiciere trabajo alguno, morirá.
    
35:3 No encenderéis fuego en ninguna de vuestras moradas en
el día de reposo.
La ofrenda para el tabernáculo
(Ex. 25.1-9)
35:4 Y habló Moisés a toda la congregación de los
hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado:
35:5 Tomad de entre vosotros ofrenda para Jehová; todo generoso
de corazón la traerá a Jehová; oro, plata, bronce,
35:6 azul, púrpura, carmesí, lino fino, pelo de cabras,
35:7 pieles de carneros teñidas de rojo, pieles de tejones,
madera de acacia,
35:8 aceite para el alumbrado, especias para el aceite de la unción
y para el incienso aromático,
35:9 y piedras de ónice y piedras de engaste para el efod y
para el pectoral.
La obra del tabernáculo
(Ex. 39.32-43)
35:10 Todo sabio de corazón de entre vosotros vendrá y
hará todas las cosas que Jehová ha mandado:
35:11 el tabernáculo, su tienda, su cubierta, sus corchetes,
sus tablas, sus barras, sus columnas y sus basas;
35:12 el arca y sus varas, el propiciatorio, el velo de la tienda;
35:13 la mesa y sus varas, y todos sus utensilios, y el pan de la proposición;
35:14 el candelero del alumbrado y sus utensilios, sus lámparas,
y el aceite para el alumbrado;
35:15 el altar del incienso y sus varas, el aceite de la unción,
el incienso aromático, la cortina de la puerta para la entrada del
tabernáculo;
35:16 el altar del holocausto, su enrejado de bronce y sus varas, y
todos sus utensilios, y la fuente con su base;
35:17 las cortinas del atrio, sus columnas y sus basas, la cortina
de la puerta del atrio;
35:18 las estacas del tabernáculo, y las estacas del atrio y
sus cuerdas;
35:19 las vestiduras del servicio para ministrar en el santuario, las
sagradas vestiduras de Aarón el sacerdote, y las vestiduras de sus
hijos para servir en el sacerdocio.
El pueblo trae la ofrenda
35:20 Y salió toda la congregación de los hijos de Israel
de delante de Moisés.
35:21 Y vino todo varón a quien su corazón estimuló,
y todo aquel a quien su espíritu le dio voluntad, con ofrenda a
Jehová para la obra del tabernáculo de reunión y para
toda su obra, y para las sagradas vestiduras.
35:22 Vinieron así hombres como mujeres, todos los voluntarios
de corazón, y trajeron cadenas y zarcillos, anillos y brazaletes
y toda clase de joyas de oro; y todos presentaban ofrenda de oro a Jehová.
35:23 Todo hombre que tenía azul, púrpura, carmesí,
lino fino, pelo de cabras, pieles de carneros teñidas de rojo, o
pieles de tejones, lo traía.
35:24 Todo el que ofrecía ofrenda de plata o de bronce traía
a Jehová la ofrenda; y todo el que tenía madera de acacia
la traía para toda la obra del servicio.
35:25 Además todas las mujeres sabias de corazón hilaban
con sus manos, y traían lo que habían hilado: azul, púrpura,
carmesí o lino fino.
35:26 Y todas las mujeres cuyo corazón las impulsó en
sabiduría hilaron pelo de cabra.
35:27 Los príncipes trajeron piedras de ónice, y las
piedras de los engastes para el efod y el pectoral,
35:28 y las especias aromáticas, y el aceite para el alumbrado,
y para el aceite de la unción, y para el incienso aromático.
35:29 De los hijos de Israel, así hombres como mujeres, todos
los que tuvieron corazón voluntario para traer para toda la obra,
que Jehová había mandado por medio de Moisés que hiciesen,
trajeron ofrenda voluntaria a Jehová.
Llamamiento de Bezaleel y de Aholiab (Ex. 31.1-11)
35:30 Y dijo Moisés a los hijos de Israel: Mirad, Jehová
ha nombrado a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá;
35:31 y lo ha llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría,
en inteligencia, en ciencia y en todo arte,
35:32 para proyectar diseños, para trabajar en oro, en plata
y en bronce,
35:33 y en la talla de piedras de engaste, y en obra de madera, para
trabajar en toda labor ingeniosa.
35:34 Y ha puesto en su corazón el que pueda enseñar,
así él como Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan;
35:35 y los ha llenado de sabiduría de corazón, para
que hagan toda obra de arte y de invención, y de bordado en azul,
en púrpura, en carmesí, en lino fino y en telar, para que
hagan toda labor, e inventen todo diseño.
Capítulo 36
36:1 Así, pues, Bezaleel y Aholiab, y todo hombre sabio de corazón
a quien Jehová dio sabiduría e inteligencia para saber hacer
toda la obra del servicio del santuario, harán todas las cosas que
ha mandado Jehová.
Moisés suspende la ofrenda del pueblo
36:2 Y Moisés llamó a Bezaleel y a Aholiab y a todo varón
sabio de corazón, en cuyo corazón había puesto Jehová
sabiduría, todo hombre a quien su corazón le movió
a venir a la obra para trabajar en ella.
36:3 Y tomaron de delante de Moisés toda la ofrenda que los
hijos de Israel habían traído para la obra del servicio del
santuario, a fin de hacerla. Y ellos seguían trayéndole ofrenda
voluntaria cada mañana.
36:4 Tanto, que vinieron todos los maestros que hacían toda
la obra del santuario, cada uno de la obra que hacía,
36:5 y hablaron a Moisés, diciendo: El pueblo trae mucho más
de lo que se necesita para la obra que Jehová ha mandado que se
haga.
36:6 Entonces Moisés mandó pregonar por el campamento,
diciendo: Ningún hombre ni mujer haga más para la ofrenda
del santuario. Así se le impidió al pueblo ofrecer más;
36:7 pues tenían material abundante para hacer toda la obra,
y sobraba.
Construcción del tabernáculo
(Ex. 26.1-37)
36:8 Todos los sabios de corazón de entre los que hacían
la obra, hicieron el tabernáculo de diez cortinas de lino torcido,
azul, púrpura y carmesí; las hicieron con querubines de obra
primorosa.
36:9 La longitud de una cortina era de veintiocho codos, y la anchura
de cuatro codos; todas las cortinas eran de igual medida.
36:10 Cinco de las cortinas las unió entre sí, y asimismo
unió las otras cinco cortinas entre sí.
36:11 E hizo lazadas de azul en la orilla de la cortina que estaba
al extremo de la primera serie; e hizo lo mismo en la orilla de la cortina
final de la segunda serie.
36:12 Cincuenta lazadas hizo en la primera cortina, y otras cincuenta
en la orilla de la cortina de la segunda serie; las lazadas de la una correspondían
a las de la otra.
36:13 Hizo también cincuenta corchetes de oro, con los cuales
enlazó las cortinas una con otra, y así quedó formado
un tabernáculo.
36:14 Hizo asimismo cortinas de pelo de cabra para una tienda sobre
el tabernáculo; once cortinas hizo.
36:15 La longitud de una cortina era de treinta codos, y la anchura
de cuatro codos; las once cortinas tenían una misma medida.
36:16 Y unió cinco de las cortinas aparte, y las otras seis
cortinas aparte.
36:17 Hizo además cincuenta lazadas en la orilla de la cortina
que estaba al extremo de la primera serie, y otras cincuenta lazadas en
la orilla de la cortina final de la segunda serie.
36:18 Hizo también cincuenta corchetes de bronce para enlazar
la tienda, de modo que fuese una.
36:19 E hizo para la tienda una cubierta de pieles de carneros teñidas
de rojo, y otra cubierta de pieles de tejones encima.
36:20 Además hizo para el tabernáculo las tablas de madera
de acacia, derechas.
36:21 La longitud de cada tabla era de diez codos, y de codo y medio
la anchura.
36:22 Cada tabla tenía dos espigas, para unirlas una con otra;
así hizo todas las tablas del tabernáculo.
36:23 Hizo, pues, las tablas para el tabernáculo; veinte tablas
al lado del sur, al mediodía.
36:24 Hizo también cuarenta basas de plata debajo de las veinte
tablas: dos basas debajo de una tabla, para sus dos espigas, y dos basas
debajo de otra tabla para sus dos espigas.
36:25 Y para el otro lado del tabernáculo, al lado norte, hizo
otras veinte tablas,
36:26 con sus cuarenta basas de plata; dos basas debajo de una tabla,
y dos basas debajo de otra tabla.
36:27 Y para el lado occidental del tabernáculo hizo seis tablas.
36:28 Para las esquinas del tabernáculo en los dos lados hizo
dos tablas,
36:29 las cuales se unían desde abajo, y por arriba se ajustaban
con un gozne; así hizo a la una y a la otra en las dos esquinas.
36:30 Eran, pues, ocho tablas, y sus basas de plata dieciséis;
dos basas debajo de cada tabla.
36:31 Hizo también las barras de madera de acacia; cinco para
las tablas de un lado del tabernáculo,
36:32 cinco barras para las tablas del otro lado del tabernáculo,
y cinco barras para las tablas del lado posterior del tabernáculo
hacia el occidente.
36:33 E hizo que la barra de en medio pasase por en medio de las tablas
de un extremo al otro.
36:34 Y cubrió de oro las tablas, e hizo de oro los anillos
de ellas, por donde pasasen las barras; cubrió también de
oro las barras.
36:35 Hizo asimismo el velo de azul, púrpura, carmesí
y lino torcido; lo hizo con querubines de obra primorosa.
36:36 Y para él hizo cuatro columnas de madera de acacia, y
las cubrió de oro, y sus capiteles eran de oro; y fundió
para ellas cuatro basas de plata.
36:37 Hizo también el velo para la puerta del tabernáculo,
de azul, púrpura, carmesí y lino torcido, obra de recamador;
36:38 y sus cinco columnas con sus capiteles; y cubrió de oro
los capiteles y las molduras, e hizo de bronce sus cinco basas.
Capítulo 37
Mobiliario del tabernáculo
(Ex. 25.10-40;
27.1-8;
30.1-10)
37:1 Hizo también Bezaleel el arca de madera de acacia; su longitud
era de dos codos y medio, su anchura de codo y medio, y su altura de codo
y medio.
37:2 Y la cubrió de oro puro por dentro y por fuera, y le hizo
una cornisa de oro en derredor.
37:3 Además fundió para ella cuatro anillos de oro a
sus cuatro esquinas; en un lado dos anillos y en el otro lado dos anillos.
37:4 Hizo también varas de madera de acacia, y las cubrió
de oro.
37:5 Y metió las varas por los anillos a los lados del arca,
para llevar el arca.
37:6 Hizo asimismo el propiciatorio de oro puro; su longitud de dos
codos y medio, y su anchura de codo y medio.
37:7 Hizo también los dos querubines de oro, labrados a martillo,
en los dos extremos del propiciatorio.
37:8 Un querubín a un extremo, y otro querubín al otro
extremo; de una pieza con el propiciatorio hizo los querubines a sus dos
extremos.
37:9 Y los querubines extendían sus alas por encima, cubriendo
con sus alas el propiciatorio; y sus rostros el uno enfrente del otro miraban
hacia el propiciatorio.
37:10 Hizo también la mesa de madera de acacia; su longitud
de dos codos, su anchura de un codo, y de codo y medio su altura;
37:11 y la cubrió de oro puro, y le hizo una cornisa de oro
alrededor.
37:12 Le hizo también una moldura de un palmo menor
de anchura alrededor, e hizo en derredor de la moldura una cornisa de oro.
37:13 Le hizo asimismo de fundición cuatro anillos de oro, y
los puso a las cuatro esquinas que correspondían a las cuatro patas
de ella.
37:14 Debajo de la moldura estaban los anillos, por los cuales se metían
las varas para llevar la mesa.
37:15 E hizo las varas de madera de acacia para llevar la mesa, y las
cubrió de oro.
37:16 También hizo los utensilios que habían de estar
sobre la mesa, sus platos, sus cucharas, sus cubiertos y sus tazones con
que se había de libar, de oro fino.
37:17 Hizo asimismo el candelero de oro puro, labrado a martillo; su
pie, su caña, sus copas, sus manzanas y sus flores eran de lo mismo.
37:18 De sus lados salían seis brazos; tres brazos de un lado
del candelero, y otros tres brazos del otro lado del candelero.
37:19 En un brazo, tres copas en forma de flor de almendro, una manzana
y una flor, y en otro brazo tres copas en figura de flor de almendro, una
manzana y una flor; así en los seis brazos que salían del
candelero.
37:20 Y en la caña del candelero había cuatro copas en
figura de flor de almendro, sus manzanas y sus flores,
37:21 y una manzana debajo de dos brazos del mismo, y otra manzana
debajo de otros dos brazos del mismo, y otra manzana debajo de los otros
dos brazos del mismo, conforme a los seis brazos que salían de él.
37:22 Sus manzanas y sus brazos eran de lo mismo; todo era una pieza
labrada a martillo, de oro puro.
37:23 Hizo asimismo sus siete lamparillas, sus despabiladeras y sus
platillos, de oro puro.
37:24 De un talento de oro
puro lo hizo, con todos sus utensilios.
37:25 Hizo también el altar del incienso, de madera de acacia;
de un codo su longitud, y de otro codo su anchura; era cuadrado, y su altura
de dos codos; y sus cuernos de la misma pieza.
37:26 Y lo cubrió de oro puro, su cubierta y sus paredes alrededor,
y sus cuernos, y le hizo una cornisa de oro alrededor.
37:27 Le hizo también dos anillos de oro debajo de la cornisa
en las dos esquinas a los dos lados, para meter por ellos las varas con
que había de ser conducido.
37:28 E hizo las varas de madera de acacia, y las cubrió de
oro.
37:29 Hizo asimismo el aceite santo de la unción, y el incienso
puro, aromático, según el arte del perfumador.
Capítulo 38
38:1 Igualmente hizo de madera de acacia el altar del holocausto; su longitud
de cinco codos, y su anchura de otros cinco codos, cuadrado, y de tres
codos de altura.
38:2 E hizo sus cuernos a sus cuatro esquinas, los cuales eran de la
misma pieza, y lo cubrió de bronce.
38:3 Hizo asimismo todos los utensilios del altar; calderos, tenazas,
tazones, garfios y palas; todos sus utensilios los hizo de bronce.
38:4 E hizo para el altar un enrejado de bronce de obra de rejilla,
que puso por debajo de su cerco hasta la mitad del altar.
38:5 También fundió cuatro anillos a los cuatro extremos
del enrejado de bronce, para meter las varas.
38:6 E hizo las varas de madera de acacia, y las cubrió de bronce.
38:7 Y metió las varas por los anillos a los lados del altar,
para llevarlo con ellas; hueco lo hizo, de tablas.
38:8 También hizo la fuente de bronce y su base de bronce,
de los espejos de las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo
de reunión.
El atrio del tabernáculo
(Ex. 27.9-19)
38:9 Hizo asimismo el atrio; del lado sur, al mediodía, las cortinas
del atrio eran de cien codos, de lino torcido.
38:10 Sus columnas eran veinte, con sus veinte basas de bronce; los
capiteles de las columnas y sus molduras, de plata.
38:11 Y del lado norte cortinas de cien codos;
sus columnas, veinte, con sus veinte basas de bronce; los capiteles de
las columnas y sus molduras, de plata.
38:12 Del lado del occidente, cortinas de cincuenta codos;
sus columnas diez, y sus diez basas; los capiteles de las columnas y sus
molduras, de plata.
38:13 Del lado oriental, al este, cortinas de cincuenta codos;
38:14 a un lado cortinas de quince codos,
sus tres columnas y sus tres basas;
38:15 al otro lado, de uno y otro lado de la puerta del atrio, cortinas
de quince codos,
con sus tres columnas y sus tres basas.
38:16 Todas las cortinas del atrio alrededor eran de lino torcido.
38:17 Las basas de las columnas eran de bronce; los capiteles de las
columnas y sus molduras, de plata; asimismo las cubiertas de las cabezas
de ellas, de plata; y todas las columnas del atrio tenían molduras
de plata.
38:18 La cortina de la entrada del atrio era de obra de recamador,
de azul, púrpura, carmesí y lino torcido; era de veinte codos
de longitud, y su anchura, o sea su altura, era de cinco codos, lo mismo
que las cortinas del atrio.
38:19 Sus columnas eran cuatro, con sus cuatro basas de bronce y sus
capiteles de plata; y las cubiertas de los capiteles de ellas, y sus molduras,
de plata.
38:20 Todas las estacas del tabernáculo y del atrio alrededor
eran de bronce.
Dirección de la obra
38:21 Estas son las cuentas del tabernáculo, del tabernáculo
del testimonio, las que se hicieron por orden de Moisés por obra
de los levitas bajo la dirección de Itamar hijo del sacerdote Aarón.
38:22 Y Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá,
hizo todas las cosas que Jehová mandó a Moisés.
38:23 Y con él estaba Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu
de Dan, artífice, diseñador y recamador en azul, púrpura,
carmesí y lino fino.
Metales usados en el santuario
38:24 Todo el oro empleado en la obra, en toda la obra del santuario,
el cual fue oro de la ofrenda, fue veintinueve talentos
y setecientos treinta siclos, según el siclo del santuario.
38:25 Y la plata de los empadronados de la congregación fue
cien talentos
y mil setecientos setenta y cinco siclos, según el siclo del santuario;
38:26 medio siclo
por cabeza, según el siclo del santuario; a todos los que pasaron
por el censo, de edad de veinte años arriba, que fueron seiscientos
tres mil quinientos cincuenta.
38:27 Hubo además cien talentos de plata
para fundir las basas del santuario y las basas del velo; en cien basas,
cien talentos, a talento por basa.
38:28 Y de los mil setecientos setenta y cinco siclos
hizo los capiteles de las columnas, y cubrió los capiteles de ellas,
y las ciñó.
38:29 El bronce ofrendado fue setenta talentos
y dos mil cuatrocientos siclos,
38:30 del cual fueron hechas las basas de la puerta del tabernáculo
de reunión, y el altar de bronce y su enrejado de bronce, y todos
los utensilios del altar,
38:31 las basas del atrio alrededor, las basas de la puerta del atrio,
y todas las estacas del tabernáculo y todas las estacas del atrio
alrededor.
Capítulo
39
Hechura de las vestiduras de los sacerdotes
(Ex. 28.1-43)
39:1 Del azul, púrpura y carmesí hicieron las vestiduras
del ministerio para ministrar en el santuario, y asimismo hicieron las
vestiduras sagradas para Aarón, como Jehová lo había
mandado a Moisés.
39:2 Hizo también el efod de oro, de azul, púrpura, carmesí
y lino torcido.
39:3 Y batieron láminas de oro, y cortaron hilos para tejerlos
entre el azul, la púrpura, el carmesí y el lino, con labor
primorosa.
39:4 Hicieron las hombreras para que se juntasen, y se unían
en sus dos extremos.
39:5 Y el cinto del efod que estaba sobre él era de lo mismo,
de igual labor; de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido,
como Jehová lo había mandado a Moisés.
39:6 Y labraron las piedras de ónice montadas en engastes de
oro, con grabaduras de sello con los nombres de los hijos de Israel,
39:7 y las puso sobre las hombreras del efod, por piedras memoriales
para los hijos de Israel, como Jehová lo había mandado a
Moisés.
39:8 Hizo también el pectoral de obra primorosa como la obra
del efod, de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido.
39:9 Era cuadrado; doble hicieron el pectoral; su longitud era de un
palmo,
y de un palmo su anchura, cuando era doblado.
39:10 Y engastaron en él cuatro hileras de piedras. La primera
hilera era un sardio, un topacio y un carbunclo; esta era la primera hilera.
39:11 La segunda hilera, una esmeralda, un zafiro y un diamante.
39:12 La tercera hilera, un jacinto, una ágata y una amatista.
39:13 Y la cuarta hilera, un berilo, un ónice y un jaspe, todas
montadas y encajadas en engastes de oro.
39:14 Y las piedras eran conforme a los nombres de los hijos de Israel,
doce según los nombres de ellos; como grabaduras de sello, cada
una con su nombre, según las doce tribus.
39:15 Hicieron también sobre el pectoral los cordones de forma
de trenza, de oro puro.
39:16 Hicieron asimismo dos engastes y dos anillos de oro, y pusieron
dos anillos de oro en los dos extremos del pectoral,
39:17 y fijaron los dos cordones de oro en aquellos dos anillos a los
extremos del pectoral.
39:18 Fijaron también los otros dos extremos de los dos cordones
de oro en los dos engastes que pusieron sobre las hombreras del efod por
delante.
39:19 E hicieron otros dos anillos de oro que pusieron en los dos extremos
del pectoral, en su orilla, frente a la parte baja del efod.
39:20 Hicieron además dos anillos de oro que pusieron en la
parte delantera de las dos hombreras del efod, hacia abajo, cerca de su
juntura, sobre el cinto del efod.
39:21 Y ataron el pectoral por sus anillos a los anillos del efod con
un cordón de azul, para que estuviese sobre el cinto del mismo efod
y no se separase el pectoral del efod, como Jehová lo había
mandado a Moisés.
39:22 Hizo también el manto del efod de obra de tejedor, todo
de azul,
39:23 con su abertura en medio de él, como el cuello de un coselete,
con un borde alrededor de la abertura, para que no se rompiese.
39:24 E hicieron en las orillas del manto granadas de azul, púrpura,
carmesí y lino torcido.
39:25 Hicieron también campanillas de oro puro, y pusieron campanillas
entre las granadas en las orillas del manto, alrededor, entre las granadas;
39:26 una campanilla y una granada, otra campanilla y otra granada
alrededor, en las orillas del manto, para ministrar, como Jehová
lo mandó a Moisés.
39:27 Igualmente hicieron las túnicas de lino fino de obra de
tejedor, para Aarón y para sus hijos.
39:28 Asimismo la mitra de lino fino, y los adornos de las tiaras de
lino fino, y los calzoncillos de lino, de lino torcido.
39:29 También el cinto de lino torcido, de azul, púrpura
y carmesí, de obra de recamador, como Jehová lo mandó
a Moisés.
39:30 Hicieron asimismo la lámina de la diadema santa de oro
puro, y escribieron en ella como grabado de sello: SANTIDAD A JEHOVÁ.
39:31 Y pusieron en ella un cordón de azul para colocarla sobre
la mitra por arriba, como Jehová lo había mandado a Moisés.
La obra del tabernáculo terminada
(Ex. 35.10-19)
39:32 Así fue acabada toda la obra del tabernáculo, del
tabernáculo de reunión; e hicieron los hijos de Israel como
Jehová lo había mandado a Moisés; así lo hicieron.
39:33 Y trajeron el tabernáculo a Moisés, el tabernáculo
y todos sus utensilios; sus corchetes, sus tablas, sus barras, sus columnas,
sus basas;
39:34 la cubierta de pieles de carnero teñidas de rojo, la cubierta
de pieles de tejones, el velo del frente;
39:35 el arca del testimonio y sus varas, el propiciatorio;
39:36 la mesa, todos sus vasos, el pan de la proposición;
39:37 el candelero puro, sus lamparillas, las lamparillas que debían
mantenerse en orden, y todos sus utensilios, el aceite para el alumbrado;
39:38 el altar de oro, el aceite de la unción, el incienso aromático,
la cortina para la entrada del tabernáculo;
39:39 el altar de bronce con su enrejado de bronce, sus varas y todos
sus utensilios, la fuente y su base;
39:40 las cortinas del atrio, sus columnas y sus basas, la cortina
para la entrada del atrio, sus cuerdas y sus estacas, y todos los utensilios
del servicio del tabernáculo, del tabernáculo de reunión;
39:41 las vestiduras del servicio para ministrar en el santuario, las
sagradas vestiduras para Aarón el sacerdote, y las vestiduras de
sus hijos, para ministrar en el sacerdocio.
39:42 En conformidad a todas las cosas que Jehová había
mandado a Moisés, así hicieron los hijos de Israel toda la
obra.
39:43 Y vio Moisés toda la obra, y he aquí que la habían
hecho como Jehová había mandado; y los bendijo.
Capítulo 40
Moisés erige el tabernáculo
40:1 Luego Jehová habló a Moisés, diciendo:
40:2 En el primer día del mes primero harás levantar
el tabernáculo, el tabernáculo de reunión;
40:3 y pondrás en él el arca del testimonio, y la cubrirás
con el velo.
40:4 Meterás la mesa y la pondrás en orden; meterás
también el candelero y encenderás sus lámparas,
40:5 y pondrás el altar de oro para el incienso delante del
arca del testimonio, y pondrás la cortina delante a la entrada del
tabernáculo.
40:6 Después pondrás el altar del holocausto delante
de la entrada del tabernáculo, del tabernáculo de reunión.
40:7 Luego pondrás la fuente entre el tabernáculo de
reunión y el altar, y pondrás agua en ella.
40:8 Finalmente pondrás el atrio alrededor, y la cortina a la
entrada del atrio.
40:9 Y tomarás el aceite de la unción y ungirás
el tabernáculo, y todo lo que está en él; y lo santificarás
con todos sus utensilios, y será santo.
40:10 Ungirás también el altar del holocausto y todos
sus utensilios; y santificarás el altar, y será un altar
santísimo.
40:11 Asimismo ungirás la fuente y su base, y la santificarás.
40:12 Y llevarás a Aarón y a sus hijos a la puerta del
tabernáculo de reunión, y los lavarás con agua.
40:13 Y harás vestir a Aarón las vestiduras sagradas,
y lo ungirás, y lo consagrarás, para que sea mi sacerdote.
40:14 Después harás que se acerquen sus hijos, y les
vestirás las túnicas;
40:15 y los ungirás, como ungiste a su padre, y serán
mis sacerdotes, y su unción les servirá por sacerdocio perpetuo,
por sus generaciones.
40:16 Y Moisés hizo conforme a todo lo que Jehová le
mandó; así lo hizo.
40:17 Así, en el día primero del primer mes, en el segundo
año, el tabernáculo fue erigido.
40:18 Moisés hizo levantar el tabernáculo, y asentó
sus basas, y colocó sus tablas, y puso sus barras, e hizo alzar
sus columnas.
40:19 Levantó la tienda sobre el tabernáculo, y puso
la sobrecubierta encima del mismo, como Jehová había mandado
a Moisés.
40:20 Y tomó el testimonio y lo puso dentro del arca, y colocó
las varas en el arca, y encima el propiciatorio sobre el arca.
40:21 Luego metió el arca en el tabernáculo, y puso el
velo extendido, y ocultó el arca del testimonio, como Jehová
había mandado a Moisés.
40:22 Puso la mesa en el tabernáculo de reunión, al lado
norte de la cortina, fuera del velo,
40:23 y sobre ella puso por orden los panes delante de Jehová,
como Jehová había mandado a Moisés.
40:24 Puso el candelero en el tabernáculo de reunión,
enfrente de la mesa, al lado sur de la cortina,
40:25 y encendió las lámparas delante de Jehová,
como Jehová había mandado a Moisés.
40:26 Puso también el altar de oro en el tabernáculo
de reunión, delante del velo,
40:27 y quemó sobre él incienso aromático, como
Jehová había mandado a Moisés.
40:28 Puso asimismo la cortina a la entrada del tabernáculo.
40:29 Y colocó el altar del holocausto a la entrada del tabernáculo,
del tabernáculo de reunión, y sacrificó sobre él
holocausto y ofrenda, como Jehová había mandado a Moisés.
40:30 Y puso la fuente entre el tabernáculo de reunión
y el altar, y puso en ella agua para lavar.
40:31 Y Moisés y Aarón y sus hijos lavaban en ella sus
manos y sus pies.
40:32 Cuando entraban en el tabernáculo de reunión, y
cuando se acercaban al altar, se lavaban, como Jehová había
mandado a Moisés.
40:33 Finalmente erigió el atrio alrededor del tabernáculo
y del altar, y puso la cortina a la entrada del atrio. Así acabó
Moisés la obra.
La nube sobre el tabernáculo
(Nm. 9.15-23)
40:34 Entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión,
y la gloria de Jehová llenó el tabernáculo.
40:35 Y no podía Moisés entrar en el tabernáculo
de reunión, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de
Jehová lo llenaba.
40:36 Y cuando la nube se alzaba del tabernáculo, los hijos
de Israel se movían en todas sus jornadas;
40:37 pero si la nube no se alzaba, no se movían hasta el día
en que ella se alzaba.
40:38 Porque la nube de Jehová estaba de día sobre el
tabernáculo, y el fuego estaba de noche sobre él, a vista
de toda la casa de Israel, en todas sus jornadas.
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