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Capítulo 40
Jeremías y el remanente con Gedalías
40:1 Palabra de Jehová que vino a Jeremías, después
que Nabuzaradán capitán de la guardia le envió desde
Ramá, cuando le tomó estando atado con cadenas entre todos
los cautivos de Jerusalén y de Judá que iban deportados a
Babilonia.
40:2 Tomó, pues, el capitán de la guardia a Jeremías
y le dijo: Jehová tu Dios habló este mal contra este lugar;
40:3 y lo ha traído y hecho Jehová según lo había
dicho; porque pecasteis contra Jehová, y no oísteis su voz,
por eso os ha venido esto.
40:4 Y ahora yo te he soltado hoy de las cadenas que tenías
en tus manos. Si te parece bien venir conmigo a Babilonia, ven, y yo velaré
por ti; pero si no te parece bien venir conmigo a Babilonia, déjalo.
Mira, toda la tierra está delante de ti; vé a donde mejor
y más cómodo te parezca ir.
40:5 Si prefieres quedarte, vuélvete a Gedalías hijo
de Ahicam, hijo de Safán, al cual el rey de Babilonia ha puesto
sobre todas las ciudades de Judá, y vive con él en medio
del pueblo; o ve a donde te parezca más cómodo ir. Y le dio
el capitán de la guardia provisiones y un presente, y le despidió.
40:6 Se fue entonces Jeremías a Gedalías hijo de Ahicam,
a Mizpa, y habitó con él en medio del pueblo que había
quedado en la tierra.
40:7 Cuando todos los jefes del ejército que estaban por el
campo, ellos y sus hombres, oyeron que el rey de Babilonia había
puesto a Gedalías hijo de Ahicam para gobernar la tierra, y que
le había encomendado los hombres y las mujeres y los niños,
y los pobres de la tierra que no fueron transportados a Babilonia,
40:8 vinieron luego a Gedalías en Mizpa; esto es, Ismael hijo
de Netanías, Johanán y Jonatán hijos de Carea, Seraías
hijo de Tanhumet, los hijos de Efai netofatita, y Jezanías hijo
de un maacateo, ellos y sus hombres.
40:9 Y les juró Gedalías hijo de Ahicam, hijo de Safán,
a ellos y a sus hombres, diciendo: No tengáis temor de servir a
los caldeos; habitad en la tierra, y servid al rey de Babilonia, y os irá
bien.
40:10 Y he aquí que yo habito en Mizpa, para estar delante de
los caldeos que vendrán a nosotros; mas vosotros tomad el vino,
los frutos del verano y el aceite, y ponedlos en vuestros almacenes, y
quedaos en vuestras ciudades que habéis tomado.
40:11 Asimismo todos los judíos que estaban en Moab, y entre
los hijos de Amón, y en Edom, y los que estaban en todas las tierras,
cuando oyeron decir que el rey de Babilonia había dejado a algunos
en Judá, y que había puesto sobre ellos a Gedalías
hijo de Ahicam, hijo de Safán,
40:12 todos estos judíos regresaron entonces de todos los lugares
adonde habían sido echados, y vinieron a tierra de Judá,
a Gedalías en Mizpa; y recogieron vino y abundantes frutos.
Conspiración de Ismael contra Gedalías
40:13 Y Johanán hijo de Carea y todos los príncipes de
la gente de guerra que estaban en el campo, vinieron a Gedalías
en Mizpa,
40:14 Y le dijeron: ¿No sabes que Baalis rey de los hijos de
Amón ha enviado a Ismael hijo de Netanías para matarte? Mas
Gedalías hijo de Ahicam no les creyó.
40:15 Entonces Johanán hijo de Carea habló a Gedalías
en secreto en Mizpa, diciendo: Yo iré ahora y mataré a Ismael
hijo de Netanías, y ningún hombre lo sabrá. ¿Por
qué te ha de matar, y todos los judíos que se han reunido
a ti se dispersarán, y perecerá el resto de Judá?
40:16 Pero Gedalías hijo de Ahicam dijo a Johanán hijo
de Carea: No hagas esto, porque es falso lo que tú dices de Ismael.
Capítulo 41
41:1 Aconteció en el mes séptimo que vino Ismael hijo de
Netanías, hijo de Elisama, de la descendencia real, y algunos príncipes
del rey y diez hombres con él, a Gedalías hijo de Ahicam
en Mizpa; y comieron pan juntos allí en Mizpa.
41:2 Y se levantó Ismael hijo de Netanías y los diez
hombres que con él estaban, e hirieron a espada a Gedalías
hijo de Ahicam, hijo de Safán, matando así a aquel a quien
el rey de Babilonia había puesto para gobernar la tierra.
41:3 Asimismo mató Ismael a todos los judíos que estaban
con Gedalías en Mizpa, y a los soldados caldeos que allí
estaban.
41:4 Sucedió además, un día después que
mató a Gedalías, cuando nadie lo sabía aún,
41:5 que venían unos hombres de Siquem, de Silo y de Samaria,
ochenta hombres, raída la barba y rotas las ropas, y rasguñados,
y traían en sus manos ofrenda e incienso para llevar a la casa de
Jehová.
41:6 Y de Mizpa les salió al encuentro, llorando, Ismael el
hijo de Netanías. Y aconteció que cuando los encontró,
les dijo: Venid a Gedalías hijo de Ahicam.
41:7 Y cuando llegaron dentro de la ciudad, Ismael hijo de Netanías
los degolló, y los echó dentro de una cisterna, él
y los hombres que con él estaban.
41:8 Mas entre aquéllos fueron hallados diez hombres que dijeron
a Ismael: No nos mates; porque tenemos en el campo tesoros de trigos y
cebadas y aceites y miel. Y los dejó, y no los mató entre
sus hermanos.
41:9 Y la cisterna en que echó Ismael todos los cuerpos de los
hombres que mató a causa de Gedalías, era la misma que había
hecho el rey Asa a causa de Baasa rey de Israel; Ismael hijo de Netanías
la llenó de muertos.
41:10 Después llevó Ismael cautivo a todo el resto del
pueblo que estaba en Mizpa, a las hijas del rey y a todo el pueblo que
en Mizpa había quedado, el cual había encargado Nabuzaradán
capitán de la guardia a Gedalías hijo de Ahicam. Los llevó,
pues, cautivos Ismael hijo de Netanías, y se fue para pasarse a
los hijos de Amón.
41:11 Y oyeron Johanán hijo de Carea y todos los príncipes
de la gente de guerra que estaban con él, todo el mal que había
hecho Ismael hijo de Netanías.
41:12 Entonces tomaron a todos los hombres y fueron a pelear contra
Ismael hijo de Netanías, y lo hallaron junto al gran estanque que
está en Gabaón.
41:13 Y aconteció que cuando todo el pueblo que estaba con Ismael
vio a Johanán hijo de Carea y a todos los capitanes de la gente
de guerra que estaban con él, se alegraron.
41:14 Y todo el pueblo que Ismael había traído cautivo
de Mizpa se volvió y fue con Johanán hijo de Carea.
41:15 Pero Ismael hijo de Netanías escapó delante de
Johanán con ocho hombres, y se fue a los hijos de Amón.
41:16 Y Johanán hijo de Carea y todos los capitanes de la gente
de guerra que con él estaban tomaron a todo el resto del pueblo
que había recobrado de Ismael hijo de Netanías, a quienes
llevó de Mizpa después que mató a Gedalías
hijo de Ahicam; hombres de guerra, mujeres, niños y eunucos, que
Johanán había traído de Gabaón;
41:17 y fueron y habitaron en Gerutquimam, que está cerca de
Belén, a fin de ir y meterse en Egipto,
41:18 a causa de los caldeos; porque los temían, por haber dado
muerte Ismael hijo de Netanías a Gedalías hijo de Ahicam,
al cual el rey de Babilonia había puesto para gobernar la tierra.
Capítulo 42
Mensaje a Johanán
42:1 Vinieron todos los oficiales de la gente de guerra, y Johanán
hijo de Carea, Jezanías hijo de Osaías, y todo el pueblo
desde el menor hasta el mayor,
42:2 y dijeron al profeta Jeremías: Acepta ahora nuestro ruego
delante de ti, y ruega por nosotros a Jehová tu Dios por todo este
resto (pues de muchos hemos quedado unos pocos, como nos ven tus ojos),
42:3 para que Jehová tu Dios nos enseñe el camino por
donde vayamos, y lo que hemos de hacer.
42:4 Y el profeta Jeremías les dijo: He oído. He aquí
que voy a orar a Jehová vuestro Dios, como habéis dicho,
y todo lo que Jehová os respondiere, os enseñaré;
no os reservaré palabra.
42:5 Y ellos dijeron a Jeremías: Jehová sea entre nosotros
testigo de la verdad y de la lealtad, si no hiciéremos conforme
a todo aquello para lo cual Jehová tu Dios te enviare a nosotros.
42:6 Sea bueno, sea malo, a la voz de Jehová nuestro Dios al
cual te enviamos, obedeceremos, para que obedeciendo a la voz de Jehová
nuestro Dios nos vaya bien.
42:7 Aconteció que al cabo de diez días vino palabra
de Jehová a Jeremías.
42:8 Y llamó a Johanán hijo de Carea y a todos los oficiales
de la gente de guerra que con él estaban, y a todo el pueblo desde
el menor hasta el mayor;
42:9 y les dijo: Así ha dicho Jehová Dios de Israel,
al cual me enviasteis para presentar vuestros ruegos en su presencia:
42:10 Si os quedareis quietos en esta tierra, os edificaré,
y no os destruiré; os plantaré, y no os arrancaré;
porque estoy arrepentido del mal que os he hecho.
42:11 No temáis de la presencia del rey de Babilonia, del cual
tenéis temor; no temáis de su presencia, ha dicho Jehová,
porque con vosotros estoy yo para salvaros y libraros de su mano;
42:12 y tendré de vosotros misericordia, y él tendrá
misericordia de vosotros y os hará regresar a vuestra tierra.
42:13 Mas si dijereis: No moraremos en esta tierra, no obedeciendo
así a la voz de Jehová vuestro Dios,
42:14 diciendo: No, sino que entraremos en la tierra de Egipto, en
la cual no veremos guerra, ni oiremos sonido de trompeta, ni padeceremos
hambre, y allá moraremos;
42:15 ahora por eso, oíd la palabra de Jehová, remanente
de Judá: Así ha dicho Jehová de los ejércitos,
Dios de Israel: Si vosotros volviereis vuestros rostros para entrar en
Egipto, y entrareis para morar allá,
42:16 sucederá que la espada que teméis, os alcanzará
allí en la tierra de Egipto, y el hambre de que tenéis temor,
allá en Egipto os perseguirá; y allí moriréis.
42:17 Todos los hombres que volvieren sus rostros para entrar en Egipto
para morar allí, morirán a espada, de hambre y de pestilencia;
no habrá de ellos quien quede vivo, ni quien escape delante del
mal que traeré yo sobre ellos.
42:18 Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos,
Dios de Israel: Como se derramó mi enojo y mi ira sobre los moradores
de Jerusalén, así se derramará mi ira sobre vosotros
cuando entrareis en Egipto; y seréis objeto de execración
y de espanto, y de maldición y de afrenta; y no veréis más
este lugar.
42:19 Jehová habló sobre vosotros, oh remanente de Judá:
No vayáis a Egipto; sabed ciertamente que os lo aviso hoy.
42:20 ¿Por qué hicisteis errar vuestras almas? Pues vosotros
me enviasteis a Jehová vuestro Dios, diciendo: Ora por nosotros
a Jehová nuestro Dios, y haznos saber todas las cosas que Jehová
nuestro Dios dijere, y lo haremos.
42:21 Y os lo he declarado hoy, y no habéis obedecido a la voz
de Jehová vuestro Dios, ni a todas las cosas por las cuales me envió
a vosotros.
42:22 Ahora, pues, sabed de cierto que a espada, de hambre y de pestilencia
moriréis en el lugar donde deseasteis entrar para morar allí.
Capítulo 43
La emigración a Egipto
43:1 Aconteció que cuando Jeremías acabó de hablar
a todo el pueblo todas las palabras de Jehová Dios de ellos, todas
estas palabras por las cuales Jehová Dios de ellos le había
enviado a ellos mismos,
43:2 dijo Azarías hijo de Osaías y Johanán hijo
de Carea, y todos los varones soberbios dijeron a Jeremías: Mentira
dices; no te ha enviado Jehová nuestro Dios para decir: No vayáis
a Egipto para morar allí,
43:3 sino que Baruc hijo de Nerías te incita contra nosotros,
para entregarnos en manos de los caldeos, para matarnos y hacernos transportar
a Babilonia.
43:4 No obedeció, pues, Johanán hijo de Carea y todos
los oficiales de la gente de guerra y todo el pueblo, a la voz de Jehová
para quedarse en tierra de Judá,
43:5 sino que tomó Johanán hijo de Carea y todos los
oficiales de la gente de guerra, a todo el remanente de Judá que
se había vuelto de todas las naciones donde había sido echado,
para morar en tierra de Judá;
43:6 a hombres y mujeres y niños, y a las hijas del rey y a
toda persona que había dejado Nabuzaradán capitán
de la guardia con Gedalías hijo de Ahicam, hijo de Safán,
y al profeta Jeremías y a Baruc hijo de Nerías,
43:7 y entraron en tierra de Egipto,
porque no obedecieron a la voz de Jehová; y llegaron hasta Tafnes.
43:8 Y vino palabra de Jehová a Jeremías en Tafnes, diciendo:
43:9 Toma con tu mano piedras grandes, y cúbrelas de barro en
el enladrillado que está a la puerta de la casa de Faraón
en Tafnes, a vista de los hombres de Judá;
43:10 y diles: Así ha dicho Jehová de los ejércitos,
Dios de Israel: He aquí yo enviaré y tomaré a Nabucodonosor
rey de Babilonia, mi siervo, y pondré su trono sobre estas piedras
que he escondido, y extenderá su pabellón sobre ellas.
43:11 Y vendrá y asolará la tierra de Egipto; los que
a muerte, a muerte, y los que a cautiverio, a cautiverio, y los que a espada,
a espada.
43:12 Y pondrá fuego a los templos de los dioses de Egipto y
los quemará, y a ellos los llevará cautivos; y limpiará
la tierra de Egipto, como el pastor limpia su capa, y saldrá de
allá en paz.
43:13 Además quebrará las estatuas de Bet-semes, que
está en tierra de Egipto, y los templos de los dioses de Egipto
quemará a fuego.
Capítulo 44
Jeremías profetiza a los judíos en Egipto
44:1 Palabra que vino a Jeremías acerca de todos los judíos
que moraban en la tierra de Egipto, que vivían en Migdol, en Tafnes,
en Menfis y en tierra de Patros, diciendo:
44:2 Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios
de Israel: Vosotros habéis visto todo el mal que traje sobre Jerusalén
y sobre todas las ciudades de Judá; y he aquí que ellas están
el día de hoy asoladas; no hay quien more en ellas,
44:3 a causa de la maldad que ellos cometieron para enojarme, yendo
a ofrecer incienso, honrando a dioses ajenos que ellos no habían
conocido, ni vosotros ni vuestros padres.
44:4 Y envié a vosotros todos mis siervos los profetas, desde
temprano y sin cesar, para deciros: No hagáis esta cosa abominable
que yo aborrezco.
44:5 Pero no oyeron ni inclinaron su oído para convertirse de
su maldad, para dejar de ofrecer incienso a dioses ajenos.
44:6 Se derramó, por tanto, mi ira y mi furor, y se encendió
en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén, y fueron
puestas en soledad y en destrucción, como están hoy.
44:7 Ahora, pues, así ha dicho Jehová de los ejércitos,
Dios de Israel: ¿Por qué hacéis tan grande mal contra
vosotros mismos, para ser destruidos el hombre y la mujer, el muchacho
y el niño de pecho de en medio de Judá, sin que os quede
remanente
alguno,
44:8 haciéndome enojar con las obras de vuestras manos, ofreciendo
incienso a dioses ajenos en la tierra de Egipto, adonde habéis entrado
para vivir, de suerte que os acabéis, y seáis por maldición
y por oprobio a todas las naciones de la tierra?
44:9 ¿Os habéis olvidado de las maldades de vuestros
padres, de las maldades de los reyes de Judá, de las maldades de
sus mujeres, de vuestras maldades y de las maldades de vuestras mujeres,
que hicieron en la tierra de Judá y en las calles de Jerusalén?
44:10 No se han humillado hasta el día de hoy, ni han tenido
temor, ni han caminado en mi ley ni en mis estatutos, los cuales puse delante
de vosotros y delante de vuestros padres.
44:11 Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos,
Dios de Israel: He aquí que yo vuelvo mi rostro contra vosotros
para mal, y para destruir a todo Judá.
44:12 Y tomaré el resto de Judá que volvieron sus rostros
para ir a tierra de Egipto para morar allí, y en tierra de Egipto
serán todos consumidos; caerán a espada, y serán consumidos
de hambre; a espada y de hambre morirán desde el menor hasta el
mayor, y serán objeto de execración, de espanto, de maldición
y de oprobio.
44:13 Pues castigaré a los que moran en tierra de Egipto como
castigué a Jerusalén, con espada, con hambre y con pestilencia.
44:14 Y del resto de los de Judá que entraron en la tierra de
Egipto para habitar allí, no habrá quien escape, ni quien
quede vivo para volver a la tierra de Judá, por volver a la cual
suspiran ellos para habitar allí; porque no volverán sino
algunos fugitivos.
44:15 Entonces todos los que sabían que sus mujeres habían
ofrecido incienso a dioses ajenos, y todas las mujeres que estaban presentes,
una gran concurrencia, y todo el pueblo que habitaba en tierra de Egipto,
en Patros, respondieron a Jeremías, diciendo:
44:16 La palabra que nos has hablado en nombre de Jehová, no
la oiremos de ti;
44:17 sino que ciertamente pondremos por obra toda palabra que ha salido
de nuestra boca, para ofrecer incienso a la reina del cielo, derramándole
libaciones, como hemos hecho nosotros y nuestros padres, nuestros reyes
y nuestros príncipes, en las ciudades de Judá y en las plazas
de Jerusalén, y tuvimos abundancia de pan, y estuvimos alegres,
y no vimos mal alguno.
44:18 Mas desde que dejamos de ofrecer incienso a la reina del cielo
y de derramarle libaciones, nos falta todo, y a espada y de hambre somos
consumidos.
44:19 Y cuando ofrecimos incienso a la reina del cielo, y le derramamos
libaciones, ¿acaso le hicimos nosotras tortas para tributarle culto,
y le derramamos libaciones, sin consentimiento de nuestros maridos?
44:20 Y habló Jeremías a todo el pueblo, a los hombres
y a las mujeres y a todo el pueblo que le había respondido esto,
diciendo:
44:21 ¿No se ha acordado Jehová, y no ha venido a su
memoria el incienso que ofrecisteis en las ciudades de Judá, y en
las calles de Jerusalén, vosotros y vuestros padres, vuestros reyes
y vuestros príncipes y el pueblo de la tierra?
44:22 Y no pudo sufrirlo más Jehová, a causa de la maldad
de vuestras obras, a causa de las abominaciones que habíais hecho;
por tanto, vuestra tierra fue puesta en asolamiento, en espanto y en maldición,
hasta quedar sin morador, como está hoy.
44:23 Porque ofrecisteis incienso y pecasteis contra Jehová,
y no obedecisteis a la voz de Jehová, ni anduvisteis en su ley ni
en sus estatutos ni en sus testimonios; por tanto, ha venido sobre vosotros
este mal, como hasta hoy.
44:24 Y dijo Jeremías a todo el pueblo, y a todas las mujeres:
Oíd palabra de Jehová, todos los de Judá que estáis
en tierra de Egipto.
44:25 Así ha hablado Jehová de los ejércitos,
Dios de Israel, diciendo: Vosotros y vuestras mujeres hablasteis con vuestras
bocas, y con vuestras manos lo ejecutasteis, diciendo: Cumpliremos efectivamente
nuestros votos que hicimos, de ofrecer incienso a la reina del cielo y
derramarle libaciones; confirmáis a la verdad vuestros votos, y
ponéis vuestros votos por obra.
44:26 Por tanto, oíd palabra de Jehová, todo Judá
que habitáis en tierra de Egipto: He aquí he jurado por mi
grande nombre, dice Jehová, que mi nombre no será invocado
más en toda la tierra de Egipto por boca de ningún hombre
de Judá, diciendo: Vive Jehová el Señor.
44:27 He aquí que yo velo sobre ellos para mal, y no para bien;
y todos los hombres de Judá que están en tierra de Egipto
serán consumidos a espada y de hambre, hasta que perezcan del todo.
44:28 Y los que escapen de la espada volverán de la tierra de
Egipto a la tierra de Judá, pocos hombres; sabrá, pues, todo
el resto de Judá que ha entrado en Egipto a morar allí, la
palabra de quién ha de permanecer: si la mía, o la suya.
44:29 Y esto tendréis por señal, dice Jehová,
de que en este lugar os castigo, para que sepáis que de cierto permanecerán
mis palabras para mal sobre vosotros.
44:30 Así ha dicho Jehová: He aquí que yo entrego
a Faraón Hofra rey de Egipto en mano de sus enemigos, y en mano
de los que buscan su vida, así como entregué a Sedequías
rey de Judá en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia,
su enemigo que buscaba su vida.
Capítulo 45
Mensaje a Baruc
45:1 Palabra que habló el profeta Jeremías a Baruc hijo de
Nerías, cuando escribía en el libro estas palabras de boca
de Jeremías, en el año cuarto de Joacim 
hijo de Josías rey de Judá, diciendo:
45:2 Así ha dicho Jehová Dios de Israel a ti, oh Baruc:
45:3 Tú dijiste: ¡Ay de mí ahora! porque ha añadido
Jehová tristeza a mi dolor; fatigado estoy de gemir, y no he hallado
descanso.
45:4 Así le dirás: Ha dicho Jehová: He aquí
que yo destruyo a los que edifiqué, y arranco a los que planté,
y a toda esta tierra.
45:5 ¿Y tú buscas para ti grandezas? No las busques;
porque he aquí que yo traigo mal sobre toda carne, ha dicho Jehová;
pero a ti te daré tu vida por botín en todos los lugares
adonde fueres.
Capítulo 46
Profecías acerca de Egipto
46:1 Palabra de Jehová que vino al profeta Jeremías, contra
las naciones.
46:2 Con respecto a Egipto:
contra el ejército de Faraón Necao rey de Egipto, que estaba
cerca del río Eufrates en Carquemis, a quien destruyó Nabucodonosor
rey de Babilonia, en el año cuarto de Joacim hijo de Josías,
rey de Judá.
46:3 Preparad escudo y pavés, y venid a la guerra.
46:4 Uncid caballos y subid, vosotros los jinetes, y poneos con yelmos;
limpiad las lanzas, vestíos las corazas.
46:5 ¿Por qué los vi medrosos, retrocediendo? Sus valientes
fueron deshechos, y huyeron sin volver a mirar atrás; miedo de todas
partes, dice Jehová.
46:6 No huya el ligero, ni el valiente escape; al norte junto a la
ribera del Eufrates tropezaron y cayeron.
46:7 ¿Quién es éste que sube como río,
y cuyas aguas se mueven como ríos?
46:8 Egipto como río se ensancha, y las aguas se mueven como
ríos, y dijo: Subiré, cubriré la tierra, destruiré
a la ciudad y a los que en ella moran.
46:9 Subid, caballos, y alborotaos, carros, y salgan los valientes;
los etíopes y los de Put que toman escudo, y los de Lud que toman
y entesan arco.
46:10 Mas ese día será para Jehová Dios de los
ejércitos día de retribución, para vengarse de sus
enemigos; y la espada devorará y se saciará, y se embriagará
de la sangre de ellos; porque sacrificio será para Jehová
Dios de los ejércitos, en tierra del norte junto al río Eufrates.
46:11 Sube a Galaad, y toma bálsamo, virgen hija de Egipto;
por demás multiplicarás las medicinas; no hay curación
para ti.
46:12 Las naciones oyeron tu afrenta, y tu clamor llenó la tierra;
porque valiente tropezó contra valiente, y cayeron ambos juntos.
46:13 Palabra que habló Jehová al profeta Jeremías
acerca de la venida de Nabucodonosor rey de Babilonia, para asolar la tierra
de Egipto:
46:14 Anunciad en Egipto, y haced saber en Migdol; haced saber también
en Menfis y en Tafnes; decid: Ponte en pie y prepárate, porque espada
devorará tu comarca.
46:15 ¿Por qué ha sido derribada tu fortaleza? No pudo
mantenerse firme, porque Jehová la empujó.
46:16 Multiplicó los caídos, y cada uno cayó sobre
su compañero; y dijeron: Levántate y volvámonos a
nuestro pueblo, y a la tierra de nuestro nacimiento, huyamos ante la espada
vencedora.
46:17 Allí gritaron: Faraón rey de Egipto es destruido;
dejó pasar el tiempo señalado.
46:18 Vivo yo, dice el Rey, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos,
que como Tabor entre los montes, y como Carmelo junto al mar, así
vendrá.
46:19 Hazte enseres de cautiverio, moradora hija de Egipto; porque
Menfis será desierto, y será asolada hasta no quedar morador.
46:20 Becerra hermosa es Egipto; mas viene destrucción, del
norte viene.
46:21 Sus soldados mercenarios también en medio de ella como
becerros engordados; porque también ellos volvieron atrás,
huyeron todos sin pararse, porque vino sobre ellos el día de su
quebrantamiento, el tiempo de su castigo.
46:22 Su voz saldrá como de serpiente; porque vendrán
los enemigos, y con hachas vendrán a ella como cortadores de leña.
46:23 Cortarán sus bosques, dice Jehová, aunque sean
impenetrables; porque serán más numerosos que langostas,
no tendrán número.
46:24 Se avergonzará la hija de Egipto; entregada será
en manos del pueblo del norte.
46:25 Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, ha dicho:
He aquí que yo castigo a Amón dios de Tebas, a Faraón,
a Egipto, y a sus dioses y a sus reyes; así a Faraón como
a los que en él confían.
46:26 Y los entregaré en mano de los que buscan su vida, en
mano de Nabucodonosor rey de Babilonia y en mano de sus siervos; pero después
será habitado como en los días pasados, dice Jehová.
46:27 Y tú no temas, siervo mío Jacob, ni desmayes, Israel;
porque he aquí yo te salvaré de lejos, y a tu descendencia
de la tierra de su cautividad. Y volverá Jacob, y descansará
y será prosperado, y no habrá quién lo atemorice.
46:28 Tú, siervo mío Jacob, no temas, dice Jehová,
porque yo estoy contigo; porque destruiré a todas las naciones entre
las cuales te he dispersado; pero a ti no te destruiré del todo,
sino que te castigaré con justicia; de ninguna manera te dejaré
sin castigo.
Capítulo 47
Profecía sobre los filisteos
47:1 Palabra de Jehová que vino al profeta Jeremías acerca
de los filisteos,    
antes que Faraón destruyese a Gaza.
47:2 Así ha dicho Jehová: He aquí que suben aguas
del norte, y se harán torrente; inundarán la tierra y su
plenitud, la ciudad y los moradores de ella; y los hombres clamarán,
y lamentará todo morador de la tierra.
47:3 Por el sonido de los cascos de sus caballos, por el alboroto de
sus carros, por el estruendo de sus ruedas, los padres no cuidaron a los
hijos por la debilidad de sus manos;
47:4 a causa del día que viene para destrucción de todos
los filisteos, para destruir a Tiro y a Sidón todo aliado que les
queda todavía; porque Jehová destruirá a los filisteos,
al resto de la costa de Caftor.
47:5 Gaza fue rapada, Ascalón ha perecido, y el resto de su
valle; ¿hasta cuándo te sajarás?
47:6 Oh espada de Jehová, ¿hasta cuándo reposarás?
Vuelve a tu vaina, reposa y sosiégate.
47:7 ¿Cómo reposarás? pues Jehová te ha
enviado contra Ascalón, y contra la costa del mar, allí te
puso.
Capítulo 48
Profecía sobre Moab
48:1 Acerca de Moab.   
Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel:
¡Ay de Nebo! porque fue destruida y avergonzada: Quiriataim fue tomada;
fue confundida Misgab, y desmayó.
48:2 No se alabará ya más Moab; en Hesbón maquinaron
mal contra ella, diciendo: Venid, y quitémosla de entre las naciones.
También tú, Madmena, serás cortada; espada irá
en pos de ti.
48:3 ¡Voz de clamor de Horonaim, destrucción y gran quebrantamiento!
48:4 Moab fue quebrantada; hicieron que se oyese el clamor de sus pequeños.
48:5 Porque a la subida de Luhit con llanto subirá el que llora;
porque a la bajada de Horonaim los enemigos oyeron clamor de quebranto.
48:6 Huid, salvad vuestra vida, y sed como retama en el desierto.
48:7 Pues por cuanto confiaste en tus bienes y en tus tesoros, tú
también serás tomada; y Quemos será llevado en cautiverio,
sus sacerdotes y sus príncipes juntamente.
48:8 Y vendrá destruidor a cada una de las ciudades, y ninguna
ciudad escapará; se arruinará también el valle, y
será destruida la llanura, como ha dicho Jehová.
48:9 Dad alas a Moab, para que se vaya volando; pues serán desiertas
sus ciudades hasta no quedar en ellas morador.
48:10 Maldito el que hiciere indolentemente la obra de Jehová,
y maldito el que detuviere de la sangre su espada.
48:11 Quieto estuvo Moab desde su juventud, y sobre su sedimento ha
estado reposado, y no fue vaciado de vasija en vasija, ni nunca estuvo
en cautiverio; por tanto, quedó su sabor en él, y su olor
no se ha cambiado.
48:12 Por eso vienen días, ha dicho Jehová, en que yo
le enviaré trasvasadores que le trasvasarán; y vaciarán
sus vasijas, y romperán sus odres.
48:13 Y se avergonzará Moab de Quemos, como la casa de Israel
se avergonzó de Bet-el, su confianza.
48:14 ¿Cómo, pues, diréis: Somos hombres valientes,
y robustos para la guerra?
48:15 Destruido fue Moab, y sus ciudades asoladas, y sus jóvenes
escogidos descendieron al degolladero, ha dicho el Rey, cuyo nombre es
Jehová de los ejércitos.
48:16 Cercano está el quebrantamiento de Moab para venir, y
su mal se apresura mucho.
48:17 Compadeceos de él todos los que estáis alrededor
suyo; y todos los que sabéis su nombre, decid: ¡Cómo
se quebró la vara fuerte, el báculo hermoso!
48:18 Desciende de la gloria, siéntate en tierra seca, moradora
hija de Dibón; porque el destruidor de Moab subió contra
ti, destruyó tus fortalezas.
48:19 Párate en el camino, y mira, oh moradora de Aroer; pregunta
a la que va huyendo, y a la que escapó; dile: ¿Qué
ha acontecido?
48:20 Se avergonzó Moab, porque fue quebrantado; lamentad y
clamad; anunciad en Arnón que Moab es destruido.
48:21 Vino juicio sobre la tierra de la llanura; sobre Holón,
sobre Jahaza, sobre Mefaat,
48:22 sobre Dibón, sobre Nebo, sobre Bet-diblataim,
48:23 sobre Quiriataim, sobre Bet-gamul, sobre Bet-meón,
48:24 sobre Queriot, sobre Bosra y sobre todas las ciudades de tierra
de Moab, las de lejos y las de cerca.
48:25 Cortado es el poder de Moab, y su brazo quebrantado, dice Jehová.
48:26 Embriagadle, porque contra Jehová se engrandeció;
y revuélquese Moab sobre su vómito, y sea también
él por motivo de escarnio.
48:27 ¿Y no te fue a ti Israel por motivo de escarnio, como
si lo tomaran entre ladrones? Porque cuando de él hablaste, tú
te has burlado.
48:28 Abandonad las ciudades y habitad en peñascos, oh moradores
de Moab, y sed como la paloma que hace nido en la boca de la caverna.
48:29 Hemos oído la soberbia de Moab, que es muy soberbio, arrogante,
orgulloso, altivo y altanero de corazón.
48:30 Yo conozco, dice Jehová, su cólera, pero no tendrá
efecto; sus jactancias no le aprovecharán.
48:31 Por tanto, yo aullaré sobre Moab; sobre todo Moab haré
clamor, y sobre los hombres de Kir-hares gemiré.
48:32 Con llanto de Jazer lloraré por ti, oh vid de Sibma; tus
sarmientos pasaron el mar, llegaron hasta el mar de Jazer; sobre tu cosecha
y sobre tu vendimia vino el destruidor.
48:33 Y será cortada la alegría y el regocijo de los
campos fértiles, de la tierra de Moab; y de los lagares haré
que falte el vino; no pisarán con canción; la canción
no será canción.
48:34 El clamor de Hesbón llega hasta Eleale; hasta Jahaza dieron
su voz; desde Zoar hasta Horonaim, becerra de tres años; porque
también las aguas de Nimrim serán destruidas.
48:35 Y exterminaré de Moab, dice Jehová, a quien sacrifique
sobre los lugares altos, y a quien ofrezca incienso a sus dioses.
48:36 Por tanto, mi corazón resonará como flautas por
causa de Moab, asimismo resonará mi corazón a modo de flautas
por los hombres de Kir-hares; porque perecieron las riquezas que habían
hecho.
48:37 Porque toda cabeza será rapada, y toda barba raída;
sobre toda mano habrá rasguños, y cilicio sobre todo lomo.
48:38 Sobre todos los terrados de Moab, y en sus calles, todo él
será llanto; porque yo quebranté a Moab como a vasija que
no agrada, dice Jehová.
48:39 ¡Lamentad! ¡Cómo ha sido quebrantado! ¡Cómo
volvió la espalda Moab, y fue avergonzado! Fue Moab objeto de escarnio
y de espanto a todos los que están en sus alrededores.
48:40 Porque así ha dicho Jehová: He aquí que
como águila volará, y extenderá sus alas contra Moab.
48:41 Tomadas serán las ciudades, y tomadas serán las
fortalezas; y será aquel día el corazón de los valientes
de Moab como el corazón de mujer en angustias.
48:42 Y Moab será destruido hasta dejar de ser pueblo, porque
se engrandeció contra Jehová.
48:43 Miedo y hoyo y lazo contra ti, oh morador de Moab, dice Jehová.
48:44 El que huyere del miedo caerá en el hoyo, y el que saliere
del hoyo será preso en el lazo; porque yo traeré sobre él,
sobre Moab, el año de su castigo, dice Jehová.
48:45 A la sombra de Hesbón se pararon sin fuerzas los que huían;
mas salió fuego de Hesbón, y llama de en medio de Sehón,
y quemó el rincón de Moab, y la coronilla de los hijos revoltosos.
48:46 ¡Ay de ti, Moab! pereció el pueblo de Quemos; porque
tus hijos fueron puestos presos para cautividad, y tus hijas para cautiverio.
48:47 Pero haré volver a los cautivos de Moab en lo postrero
de los tiempos, dice Jehová. Hasta aquí es el juicio de Moab.   
Capítulo 49
Profecía sobre los amonitas
49:1 Acerca de los hijos de Amón.  
Así ha dicho Jehová: ¿No tiene hijos Israel? ¿No
tiene heredero? ¿Por qué Milcom ha desposeído a Gad,
y su pueblo se ha establecido en sus ciudades?
49:2 Por tanto, vienen días, ha dicho Jehová, en que
haré oír clamor de guerra en Rabá de los hijos de
Amón; y será convertida en montón de ruinas, y sus
ciudades serán puestas a fuego, e Israel tomará por heredad
a los que los tomaron a ellos, ha dicho Jehová.
49:3 Lamenta, oh Hesbón, porque destruida es Hai; clamad, hijas
de Rabá, vestíos de cilicio, endechad, y rodead los vallados,
porque Milcom fue llevado en cautiverio, sus sacerdotes y sus príncipes
juntamente.
49:4 ¿Por qué te glorías de los valles? Tu valle
se deshizo, oh hija contumaz, la que confía en sus tesoros, la que
dice: ¿Quién vendrá contra mí?
49:5 He aquí yo traigo sobre ti espanto, dice el Señor,
Jehová de los ejércitos, de todos tus alrededores; y seréis
lanzados cada uno derecho hacia adelante, y no habrá quien recoja
a los fugitivos.
49:6 Y después de esto haré volver a los cautivos de
los hijos de Amón, dice Jehová.
Profecía sobre Edom
49:7 Acerca de Edom.     
Así ha dicho Jehová de los ejércitos: ¿No hay
más sabiduría en Temán? ¿Se ha acabado el consejo
en los sabios? ¿Se corrompió su sabiduría?
49:8 Huid, volveos atrás, habitad en lugares profundos, oh moradores
de Dedán; porque el quebrantamiento de Esaú traeré
sobre él en el tiempo en que lo castigue.
49:9 Si vendimiadores hubieran venido contra ti, ¿no habrían
dejado rebuscos? Si ladrones de noche, ¿no habrían tomado
lo que les bastase?
49:10 Mas yo desnudaré a Esaú, descubriré sus
escondrijos, y no podrá esconderse; será destruida su descendencia,
sus hermanos y sus vecinos, y dejará de ser.
49:11 Deja tus huérfanos, yo los criaré; y en mí
confiarán tus viudas.
49:12 Porque así ha dicho Jehová: He aquí que
los que no estaban condenados a beber el cáliz, beberán ciertamente;
¿y serás tú absuelto del todo? No serás absuelto,
sino que ciertamente beberás.
49:13 Porque por mí he jurado, dice Jehová, que asolamiento,
oprobio, soledad y maldición será Bosra, y todas sus ciudades
serán desolaciones perpetuas.
49:14 La noticia oí, que de Jehová había sido
enviado mensajero a las naciones, diciendo: Juntaos y venid contra ella,
y subid a la batalla.
49:15 He aquí que te haré pequeño entre las naciones,
menospreciado entre los hombres.
49:16 Tu arrogancia te engañó, y la soberbia de tu corazón.
Tú que habitas en cavernas de peñas, que tienes la altura
del monte, aunque alces como águila tu nido, de allí te haré
descender, dice Jehová.
49:17 Y se convertirá Edom en desolación; todo aquel
que pasare por ella se asombrará, y se burlará de todas sus
calamidades.
49:18 Como sucedió en la destrucción de Sodoma y de Gomorra
y de sus ciudades vecinas, dice Jehová, así no morará
allí nadie, ni la habitará hijo de hombre.
49:19 He aquí que como león subirá de la espesura
del Jordán contra la bella y robusta; porque muy pronto le haré
huir de ella, y al que fuere escogido la encargaré; porque ¿quién
es semejante a mí, y quién me emplazará? ¿Quién
será aquel pastor que me podrá resistir?
49:20 Por tanto, oíd el consejo que Jehová ha acordado
sobre Edom, y sus pensamientos que ha resuelto sobre los moradores de Temán.
Ciertamente a los más pequeños de su rebaño los arrastrarán,
y destruirán sus moradas con ellos.
49:21 Del estruendo de la caída de ellos la tierra temblará,
y el grito de su voz se oirá en el Mar Rojo.
49:22 He aquí que como águila subirá y volará,
y extenderá sus alas contra Bosra; y el corazón de los valientes
de Edom será en aquel día como el corazón de mujer
en angustias.     
Profecía sobre Damasco
49:23 Acerca de Damasco. 
Se confundieron Hamat y Arfad, porque oyeron malas nuevas; se derritieron
en aguas de desmayo, no pueden sosegarse.
49:24 Se desmayó Damasco, se volvió para huir, y le tomó
temblor y angustia, y dolores le tomaron, como de mujer que está
de parto.
49:25 ¡Cómo dejaron a la ciudad tan alabada, la ciudad
de mi gozo!
49:26 Por tanto, sus jóvenes caerán en sus plazas, y
todos los hombres de guerra morirán en aquel día, ha dicho
Jehová de los ejércitos.
49:27 Y haré encender fuego en el muro de Damasco, y consumirá
las casas de Ben-adad.
Profecía sobre Cedar y Hazor
49:28 Acerca de Cedar y de los reinos de Hazor, los cuales asoló
Nabucodonosor rey de Babilonia. Así ha dicho Jehová: Levantaos,
subid contra Cedar, y destruid a los hijos del oriente.
49:29 Sus tiendas y sus ganados tomarán; sus cortinas y todos
sus utensilios y sus camellos tomarán para sí, y clamarán
contra ellos: Miedo alrededor.
49:30 Huid, idos muy lejos, habitad en lugares profundos, oh moradores
de Hazor, dice Jehová; porque tomó consejo contra vosotros
Nabucodonosor rey de Babilonia, y contra vosotros ha formado un designio.
49:31 Levantaos, subid contra una nación pacífica que
vive confiadamente, dice Jehová, que ni tiene puertas ni cerrojos,
que vive solitaria.
49:32 Serán sus camellos por botín, y la multitud de
sus ganados por despojo; y los esparciré por todos los vientos,
arrojados hasta el último rincón; y de todos lados les traeré
su ruina, dice Jehová.
49:33 Hazor será morada de chacales, soledad para siempre; ninguno
morará allí, ni la habitará hijo de hombre.
Profecía sobre Elam
49:34 Palabra de Jehová que vino al profeta Jeremías acerca
de Elam, en el principio del reinado de Sedequías rey de Judá,
diciendo:
49:35 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: He
aquí que yo quiebro el arco de Elam, parte principal de su fortaleza.
49:36 Traeré sobre Elam los cuatro vientos de los cuatro puntos
del cielo, y los aventaré a todos estos vientos; y no habrá
nación a donde no vayan fugitivos de Elam.
49:37 Y haré que Elam se intimide delante de sus enemigos, y
delante de los que buscan su vida; y traeré sobre ellos mal, y el
ardor de mi ira, dice Jehová; y enviaré en pos de ellos espada
hasta que los acabe.
49:38 Y pondré mi trono en Elam, y destruiré a su rey
y a su príncipe, dice Jehová.
49:39 Pero acontecerá en los últimos días, que
haré volver a los cautivos de Elam, dice Jehová.
Capítulo 50
Profecía sobre Babilonia
50:1 Palabra que habló Jehová contra Babilonia,
contra la tierra de los caldeos, por medio del profeta Jeremías.
50:2 Anunciad en las naciones, y haced saber; levantad también
bandera, publicad, y no encubráis; decid: Tomada es Babilonia, Bel
es confundido, deshecho es Merodac; destruidas son sus esculturas, quebrados
son sus ídolos.
50:3 Porque subió contra ella una nación del norte, la
cual pondrá su tierra en asolamiento, y no habrá ni hombre
ni animal que en ella more; huyeron, y se fueron.
50:4 En aquellos días y en aquel tiempo, dice Jehová,
vendrán los hijos de Israel, ellos y los hijos de Judá juntamente;
e irán andando y llorando, y buscarán a Jehová su
Dios.
50:5 Preguntarán por el camino de Sion, hacia donde volverán
sus rostros, diciendo: Venid, y juntémonos a Jehová con pacto
eterno que jamás se ponga en olvido.
50:6 Ovejas perdidas fueron mi pueblo; sus pastores las hicieron errar,
por los montes las descarriaron; anduvieron de monte en collado, y se olvidaron
de sus rediles.
50:7 Todos los que los hallaban, los devoraban; y decían sus
enemigos: No pecaremos, porque ellos pecaron contra Jehová morada
de justicia, contra Jehová esperanza de sus padres.
50:8 Huid de en medio de Babilonia,
y salid de la tierra de los caldeos, y sed como los machos cabríos
que van delante del rebaño.
50:9 Porque yo levanto y hago subir contra Babilonia reunión
de grandes pueblos de la tierra del norte; desde allí se prepararán
contra ella, y será tomada; sus flechas son como de valiente diestro,
que no volverá vacío.
50:10 Y Caldea será para botín; todos los que la saquearen
se saciarán, dice Jehová.
50:11 Porque os alegrasteis, porque os gozasteis destruyendo mi heredad,
porque os llenasteis como novilla sobre la hierba, y relinchasteis como
caballos.
50:12 Vuestra madre se avergonzó mucho, se afrentó la
que os dio a luz; he aquí será la última de las naciones;
desierto, sequedal y páramo.
50:13 Por la ira de Jehová no será habitada, sino será
asolada toda ella; todo hombre que pasare por Babilonia se asombrará,
y se burlará de sus calamidades.
50:14 Poneos en orden contra Babilonia alrededor, todos los que entesáis
arco; tirad contra ella, no escatiméis las saetas, porque pecó
contra Jehová.
50:15 Gritad contra ella en derredor; se rindió; han caído
sus cimientos, derribados son sus muros, porque es venganza de Jehová.
Tomad venganza de ella; haced con ella como ella hizo.
50:16 Destruid en Babilonia al que siembra, y al que mete hoz en tiempo
de la siega; delante de la espada destructora cada uno volverá el
rostro hacia su pueblo, cada uno huirá hacia su tierra.
50:17 Rebaño descarriado es Israel; leones lo dispersaron; el
rey de Asiria lo devoró primero, Nabucodonosor rey de Babilonia
lo deshuesó después.
50:18 Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos,
Dios de Israel: Yo castigo al rey de Babilonia y a su tierra, como castigué
al rey de Asiria.
50:19 Y volveré a traer a Israel a su morada, y pacerá
en el Carmelo y en Basán; y en el monte de Efraín y en Galaad
se saciará su alma.
50:20 En aquellos días y en aquel tiempo, dice Jehová,
la maldad de Israel será buscada, y no aparecerá; y los pecados
de Judá, y no se hallarán; porque perdonaré a los
que yo hubiere dejado.
50:21 Sube contra la tierra de Merataim, contra ella y contra los moradores
de Pecod; destruye y mata en pos de ellos, dice Jehová, y haz conforme
a todo lo que yo te he mandado.
50:22 Estruendo de guerra en la tierra, y quebrantamiento grande.
50:23 ¡Cómo fue cortado y quebrado el martillo de toda
la tierra! ¡cómo se convirtió Babilonia en desolación
entre las naciones!
50:24 Te puse lazos, y fuiste tomada, oh Babilonia, y tú no
lo supiste; fuiste hallada, y aun presa, porque provocaste a Jehová.
50:25 Abrió Jehová su tesoro, y sacó los instrumentos
de su furor; porque esta es obra de Jehová, Dios de los ejércitos,
en la tierra de los caldeos.
50:26 Venid contra ella desde el extremo de la tierra; abrid sus almacenes,
convertidla en montón de ruinas, y destruidla; que no le quede nada.
50:27 Matad a todos sus novillos; que vayan al matadero. ¡Ay
de ellos! pues ha venido su día, el tiempo de su castigo.
50:28 Voz de los que huyen y escapan de la tierra de Babilonia, para
dar en Sion las nuevas de la retribución de Jehová nuestro
Dios, de la venganza de su templo.
50:29 Haced juntar contra Babilonia flecheros, a todos los que entesan
arco; acampad contra ella alrededor; no escape de ella ninguno; pagadle
según su obra;
conforme a todo lo que ella hizo, haced con ella; porque contra Jehová
se ensoberbeció, contra el Santo de Israel.
50:30 Por tanto, sus jóvenes caerán en sus plazas, y
todos sus hombres de guerra serán destruidos en aquel día,
dice Jehová.
50:31 He aquí yo estoy contra ti, oh soberbio, dice el Señor,
Jehová de los ejércitos; porque tu día ha venido,
el tiempo en que te castigaré.
50:32 Y el soberbio tropezará y caerá, y no tendrá
quien lo levante; y encenderé fuego en sus ciudades, y quemaré
todos sus alrededores.
50:33 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Oprimidos
fueron los hijos de Israel y los hijos de Judá juntamente; y todos
los que los tomaron cautivos los retuvieron; no los quisieron soltar.
50:34 El redentor de ellos es el Fuerte; Jehová de los ejércitos
es su nombre; de cierto abogará la causa de ellos para hacer reposar
la tierra, y turbar a los moradores de Babilonia.
50:35 Espada contra los caldeos, dice Jehová, y contra los moradores
de Babilonia, contra sus príncipes y contra sus sabios.
50:36 Espada contra los adivinos, y se entontecerán; espada
contra sus valientes, y serán quebrantados.
50:37 Espada contra sus caballos, contra sus carros, y contra todo
el pueblo que está en medio de ella, y serán como mujeres;
espada contra sus tesoros, y serán saqueados.
50:38 Sequedad sobre sus aguas, y se secarán; porque es tierra
de ídolos, y se entontecen con imágenes.
50:39 Por tanto, allí morarán fieras del desierto y chacales,
morarán también en ella polluelos de avestruz; nunca más
será poblada ni se habitará por generaciones y generaciones.
50:40 Como en la destrucción que Dios hizo de Sodoma y de Gomorra
y de sus ciudades vecinas, dice
Jehová, así no morará allí hombre, ni hijo
de hombre la habitará.
50:41 He aquí viene un pueblo del norte, y una nación
grande y muchos reyes se levantarán de los extremos de la tierra.
50:42 Arco y lanza manejarán; serán crueles, y no tendrán
compasión; su voz rugirá como el mar, y montarán sobre
caballos; se prepararán contra ti como hombres a la pelea, oh hija
de Babilonia.
50:43 Oyó la noticia el rey de Babilonia, y sus manos se debilitaron;
angustia le tomó, dolor como de mujer de parto.
50:44 He aquí que como león subirá de la espesura
del Jordán a la morada fortificada; porque muy pronto le haré
huir de ella, y al que yo escoja la encargaré; porque ¿quién
es semejante a mí? ¿y quién me emplazará? ¿o
quién será aquel pastor que podrá resistirme?
50:45 Por tanto, oíd la determinación que Jehová
ha acordado contra Babilonia, y los pensamientos que ha formado contra
la tierra de los caldeos: Ciertamente a los más pequeños
de su rebaño los arrastrarán, y destruirán sus moradas
con ellos.
50:46 Al grito de la toma de Babilonia la tierra tembló, y el
clamor se oyó entre las naciones.
Capítulo 51
Juicios de Jehová contra Babilonia
51:1 Así ha dicho Jehová: He aquí que yo levanto un
viento destruidor contra Babilonia, y contra sus moradores que se levantan
contra mí.
51:2 Y enviaré a Babilonia aventadores que la avienten, y vaciarán
su tierra; porque se pondrán contra ella de todas partes en el día
del mal.
51:3 Diré al flechero que entesa su arco, y al que se enorgullece
de su coraza: No perdonéis a sus jóvenes, destruid todo su
ejército.
51:4 Y caerán muertos en la tierra de los caldeos, y alanceados
en sus calles.
51:5 Porque Israel y Judá no han enviudado de su Dios, Jehová
de los ejércitos, aunque su tierra fue llena de pecado contra el
Santo de Israel.
51:6 Huid de en medio de Babilonia, y librad cada uno su vida, para
que no perezcáis a causa de su maldad; porque el tiempo es de venganza
de Jehová; le dará su pago.
51:7 Copa de oro fue Babilonia en la mano de Jehová, que embriagó
a toda la tierra; de su vino bebieron los pueblos;
se aturdieron, por tanto, las naciones.
51:8 En un momento cayó Babilonia, y se despedazó; gemid
sobre ella; tomad bálsamo para su dolor, quizá sane.
51:9 Curamos a Babilonia, y no ha sanado; dejadla, y vámonos
cada uno a su tierra; porque ha llegado hasta el cielo su juicio,
y se ha alzado hasta las nubes.
51:10 Jehová sacó a luz nuestras justicias; venid, y
contemos en Sion la obra de Jehová nuestro Dios.
51:11 Limpiad las saetas, embrazad los escudos; ha despertado Jehová
el espíritu de los reyes de Media; porque contra Babilonia es su
pensamiento para destruirla; porque venganza es de Jehová, y venganza
de su templo.
51:12 Levantad bandera sobre los muros de Babilonia, reforzad la guardia,
poned centinelas, disponed celadas; porque deliberó Jehová,
y aun pondrá en efecto lo que ha dicho contra los moradores de Babilonia.
51:13 Tú, la que moras entre muchas aguas,
rica en tesoros, ha venido tu fin, la medida de tu codicia.
51:14 Jehová de los ejércitos juró por sí
mismo, diciendo: Yo te llenaré de hombres como de langostas, y levantarán
contra ti gritería.
51:15 El es el que hizo la tierra con su poder, el que afirmó
el mundo con su sabiduría, y extendió los cielos con su inteligencia.
51:16 A su voz se producen tumultos de aguas en los cielos, y hace
subir las nubes de lo último de la tierra; él hace relámpagos
con la lluvia, y saca el viento de sus depósitos.
51:17 Todo hombre se ha infatuado, y no tiene ciencia; se avergüenza
todo artífice de su escultura, porque mentira es su ídolo,
no tiene espíritu.
51:18 Vanidad son, obra digna de burla; en el tiempo del castigo perecerán.
51:19 No es como ellos la porción de Jacob; porque él
es el Formador de todo, e Israel es el cetro de su herencia; Jehová
de los ejércitos es su nombre.
51:20 Martillo me sois, y armas de guerra; y por medio de ti quebrantaré
naciones, y por medio de ti destruiré reinos.
51:21 Por tu medio quebrantaré caballos y a sus jinetes, y por
medio de ti quebrantaré carros y a los que en ellos suben.
51:22 Asimismo por tu medio quebrantaré hombres y mujeres, y
por medio de ti quebrantaré viejos y jóvenes, y por tu medio
quebrantaré jóvenes y vírgenes.
51:23 También quebrantaré por medio de ti al pastor y
a su rebaño; quebrantaré por tu medio a labradores y a sus
yuntas; a jefes y a príncipes quebrantaré por medio de ti.
51:24 Y pagaré a Babilonia y a todos los moradores de Caldea,
todo el mal que ellos hicieron en Sion delante de vuestros ojos, dice Jehová.
51:25 He aquí yo estoy contra ti, oh monte destruidor, dice
Jehová, que destruiste toda la tierra; y extenderé mi mano
contra ti, y te haré rodar de las peñas, y te reduciré
a monte quemado.
51:26 Y nadie tomará de ti piedra para esquina, ni piedra para
cimiento; porque perpetuo asolamiento serás, ha dicho Jehová.
51:27 Alzad bandera en la tierra, tocad trompeta en las naciones, preparad
pueblos contra ella; juntad contra ella los reinos de Ararat, de Mini y
de Askenaz; señalad contra ella capitán, haced subir caballos
como langostas erizadas.
51:28 Preparad contra ella naciones; los reyes de Media, sus capitanes
y todos sus príncipes, y todo territorio de su dominio.
51:29 Temblará la tierra, y se afligirá; porque es confirmado
contra Babilonia todo el pensamiento de Jehová, para poner la tierra
de Babilonia en soledad, para que no haya morador en ella.
51:30 Los valientes de Babilonia dejaron de pelear, se encerraron en
sus fortalezas; les faltaron las fuerzas, se volvieron como mujeres; incendiadas
están sus casas, rotos sus cerrojos.
51:31 Correo se encontrará con correo, mensajero se encontrará
con mensajero, para anunciar al rey de Babilonia que su ciudad es tomada
por todas partes.
51:32 Los vados fueron tomados, y los baluartes quemados a fuego, y
se consternaron los hombres de guerra.
51:33 Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos,
Dios de Israel: La hija de Babilonia es como una era cuando está
de trillar; de aquí a poco le vendrá el tiempo de la siega.
51:34 Me devoró, me desmenuzó Nabucodonosor rey de Babilonia,
y me dejó como vaso vacío; me tragó como dragón,
llenó su vientre de mis delicadezas, y me echó fuera.
51:35 Sobre Babilonia caiga la violencia hecha a mí y a mi carne,
dirá la moradora de Sion; y mi sangre caiga sobre los moradores
de Caldea, dirá Jerusalén.
51:36 Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí
que yo juzgo tu causa y haré tu venganza; y secaré su mar,
y haré que su corriente quede seca.
51:37 Y será Babilonia montones de ruinas, morada de chacales,
espanto y burla, sin morador.
51:38 Todos a una rugirán como leones; como cachorros de leones
gruñirán.
51:39 En medio de su calor les pondré banquetes, y haré
que se embriaguen, para que se alegren, y duerman eterno sueño y
no despierten, dice Jehová.
51:40 Los haré traer como corderos al matadero, como carneros
y machos cabríos.
51:41 ¡Cómo fue apresada Babilonia, y fue tomada la que
era alabada por toda la tierra! ¡Cómo vino a ser Babilonia
objeto de espanto entre las naciones!
51:42 Subió el mar sobre Babilonia; de la multitud de sus olas
fue cubierta.
51:43 Sus ciudades fueron asoladas, la tierra seca y desierta, tierra
en que no morará nadie, ni pasará por ella hijo de hombre.
51:44 Y juzgaré a Bel en Babilonia, y sacaré de su boca
lo que se ha tragado; y no vendrán más naciones a él,
y el muro de Babilonia caerá.
51:45 Salid de en medio de ella, pueblo mío, y salvad cada uno
su vida del ardor de la ira de Jehová.
51:46 Y no desmaye vuestro corazón, ni temáis a causa
del rumor que se oirá por la tierra; en un año vendrá
el rumor, y después en otro año rumor, y habrá violencia
en la tierra, dominador contra dominador.
51:47 Por tanto, he aquí vienen días en que yo destruiré
los ídolos de Babilonia, y toda su tierra será avergonzada,
y todos sus muertos caerán en medio de ella.
51:48 Los cielos y la tierra y todo lo que está en ellos cantarán
de gozo sobre Babilonia;
porque del norte vendrán contra ella destruidores, dice Jehová.
51:49 Por los muertos de Israel caerá Babilonia, como por Babilonia
cayeron los muertos de toda la tierra.
51:50 Los que escapasteis de la espada, andad, no os detengáis;
acordaos por muchos días de Jehová, y acordaos de Jerusalén.
51:51 Estamos avergonzados, porque oímos la afrenta; la confusión
cubrió nuestros rostros, porque vinieron extranjeros contra los
santuarios de la casa de Jehová.
51:52 Por tanto, vienen días, dice Jehová, en que yo
destruiré sus ídolos, y en toda su tierra gemirán
los heridos.
51:53 Aunque suba Babilonia hasta el cielo, y se fortifique en las
alturas, de mí vendrán a ella destruidores, dice Jehová.
51:54 ¡Oyese el clamor de Babilonia, y el gran quebrantamiento
de la tierra de los caldeos!
51:55 Porque Jehová destruirá a Babilonia, y quitará
de ella la mucha jactancia; y bramarán sus olas, y como sonido de
muchas aguas será la voz de ellos.
51:56 Porque vino destruidor contra ella, contra Babilonia, y sus valientes
fueron apresados; el arco de ellos fue quebrado; porque Jehová,
Dios de retribuciones, dará la paga.
51:57 Y embriagaré a sus príncipes y a sus sabios, a
sus capitanes, a sus nobles y a sus fuertes; y dormirán sueño
eterno y no despertarán, dice el Rey, cuyo nombre es Jehová
de los ejércitos.
51:58 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: El
muro ancho de Babilonia será derribado enteramente, y sus altas
puertas serán quemadas a fuego; en vano trabajaron los pueblos,
y las naciones se cansaron sólo para el fuego.
51:59 Palabra que envió el profeta Jeremías a Seraías
hijo de Nerías, hijo de Maasías, cuando iba con Sedequías
rey de Judá a Babilonia, en el cuarto año de su reinado.
Y era Seraías el principal camarero.
51:60 Escribió, pues, Jeremías en un libro todo el mal
que había de venir sobre Babilonia, todas las palabras que están
escritas contra Babilonia.
51:61 Y dijo Jeremías a Seraías: Cuando llegues a Babilonia,
y veas y leas todas estas cosas,
51:62 dirás: Oh Jehová, tú has dicho contra este
lugar que lo habías de destruir, hasta no quedar en él morador,
ni hombre ni animal, sino que para siempre ha de ser asolado.
51:63 Y cuando acabes de leer este libro, le atarás una piedra,
y lo echarás en medio del Eufrates,
51:64 y dirás: Así se hundirá Babilonia, y no
se levantará
del mal que yo traigo sobre ella; y serán rendidos. Hasta aquí
son las palabras de Jeremías.
Capítulo 52
Reinado de Sedequías (2 R. 24.18-20;
2
Cr. 36.11-16)
52:1 Era Sedequías de edad de veintiún años cuando
comenzó a reinar, y reinó once años en Jerusalén.
Su madre se llamaba Hamutal, hija de Jeremías de Libna.
52:2 E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, conforme a todo
lo que hizo Joacim.
52:3 Y a causa de la ira de Jehová contra Jerusalén y
Judá, llegó a echarlos de su presencia. Y se rebeló
Sedequías contra el rey de Babilonia.
Caída de Jerusalén
(2 R. 24.20--25.7;
Jer.
39.1-7)
52:4 Aconteció, por tanto, a los nueve años de su reinado,
en el mes décimo, a los diez días del mes, que vino Nabucodonosor
rey de Babilonia, él y todo su ejército, contra Jerusalén,
y acamparon contra ella,
y de todas partes edificaron contra ella baluartes.
52:5 Y estuvo sitiada la ciudad hasta el undécimo año
del rey Sedequías.
52:6 En el mes cuarto, a los nueve días del mes, prevaleció
el hambre en la ciudad, hasta no haber pan para el pueblo.
52:7 Y fue abierta una brecha en el muro de la ciudad,
y todos los hombres de guerra huyeron, y salieron de la ciudad de noche
por el camino de la puerta entre los dos muros que había cerca del
jardín del rey, y se fueron por el camino del Arabá, estando
aún los caldeos junto a la ciudad alrededor.
52:8 Y el ejército de los caldeos siguió al rey, y alcanzaron
a Sedequías en los llanos de Jericó; y lo abandonó
todo su ejército.
52:9 Entonces prendieron al rey, y le hicieron venir al rey de Babilonia,
a Ribla en tierra de Hamat, donde pronunció sentencia contra él.
52:10 Y degolló el rey de Babilonia a los hijos de Sedequías
delante de sus ojos, y también degolló en Ribla a todos los
príncipes de Judá.
52:11 No obstante, el rey de Babilonia sólo le sacó los
ojos a Sedequías, y le ató con grillos, y lo hizo llevar
a Babilonia;
y lo puso en la cárcel hasta el día en que murió.
Cautividad de Judá
(2 R. 25.8-21;
2
Cr. 36.17-21;
Jer. 39.8-10)
52:12 Y en el mes quinto, a los diez días del mes, que era el
año diecinueve del reinado de Nabucodonosor rey de Babilonia, vino
a Jerusalén Nabuzaradán capitán de la guardia, que
solía estar delante del rey de Babilonia.
52:13 Y quemó la casa de Jehová,
y la casa del rey, y todas las casas de Jerusalén; y destruyó
con fuego todo edificio grande.
52:14 Y todo el ejército de los caldeos, que venía con
el capitán de la guardia, destruyó todos los muros en derredor
de Jerusalén.
52:15 E hizo transportar Nabuzaradán capitán de la guardia
a los pobres del pueblo, y a toda la otra gente del pueblo que había
quedado en la ciudad, a los desertores que se habían pasado al rey
de Babilonia, y a todo el resto de la multitud del pueblo.
52:16 Mas de los pobres del país dejó Nabuzaradán
capitán de la guardia para viñadores y labradores.
52:17 Y los caldeos quebraron las columnas de bronce que estaban en
la casa de Jehová, y las basas, y el mar de bronce que estaba en
la casa de Jehová, y llevaron todo el bronce a Babilonia.
52:18 Se llevaron también los calderos, las palas, las despabiladeras,
los tazones, las cucharas, y todos los utensilios de bronce con que se
ministraba,
52:19 y los incensarios, tazones, copas, ollas, candeleros, escudillas
y tazas; lo de oro por oro, y lo de plata por plata, se llevó el
capitán de la guardia.
52:20 Las dos columnas, un mar, y los doce bueyes de bronce que estaban
debajo de las basas, que había hecho el rey Salomón en la
casa de Jehová; el peso del bronce de todo esto era incalculable.
52:21 En cuanto a las columnas, la altura de cada columna era de dieciocho
codos,
y un cordón de doce codos la rodeaba; y su espesor era de cuatro
dedos, y eran huecas.
52:22 Y el capitel de bronce que había sobre ella era de una
altura de cinco codos,
con una red y granadas alrededor del capitel, todo de bronce; y lo mismo
era lo de la segunda columna con sus granadas.
52:23 Había noventa y seis granadas en cada hilera; todas ellas
eran ciento sobre la red alrededor.
52:24 Tomó también el capitán de la guardia a
Seraías el principal sacerdote, a Sofonías el segundo sacerdote,
y tres guardas del atrio.
52:25 Y de la ciudad tomó a un oficial que era capitán
de los hombres de guerra, a siete hombres de los consejeros íntimos
del rey, que estaban en la ciudad, y al principal secretario de la milicia,
que pasaba revista al pueblo de la tierra para la guerra, y sesenta hombres
del pueblo que se hallaron dentro de la ciudad.
52:26 Los tomó, pues, Nabuzaradán capitán de la
guardia, y los llevó al rey de Babilonia en Ribla.
52:27 Y el rey de Babilonia los hirió, y los mató en
Ribla en tierra de Hamat. Así Judá fue transportada de su
tierra.
52:28 Este es el pueblo que Nabucodonosor llevó cautivo: En
el año séptimo, a tres mil veintitrés hombres de Judá.
52:29 En el año dieciocho de Nabucodonosor él llevó
cautivas de Jerusalén a ochocientas treinta y dos personas.
52:30 El año veintitrés de Nabucodonosor, Nabuzaradán
capitán de la guardia llevó cautivas a setecientas cuarenta
y cinco personas de los hombres de Judá; todas las personas en total
fueron cuatro mil seiscientas.
Joaquín es libertado y recibe honores en Babilonia
(2 R. 25.27-30)
52:31 Y sucedió que en el año treinta y siete del cautiverio
de Joaquín rey de Judá, en el mes duodécimo, a los
veinticinco días del mes, Evil-merodac rey de Babilonia, en el año
primero de su reinado, alzó la cabeza de Joaquín rey de Judá
y lo sacó de la cárcel.
52:32 Y habló con él amigablemente, e hizo poner su trono
sobre los tronos de los reyes que estaban con él en Babilonia.
52:33 Le hizo mudar también los vestidos de prisionero, y comía
pan en la mesa del rey siempre todos los días de su vida.
52:34 Y continuamente se le daba una ración de parte del rey
de Babilonia, cada día durante todos los días de su vida,
hasta el día de su muerte.
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