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Capítulo 10
El pecado de Nadab y Abiú
10:1 Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su
incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso,
y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él
nunca les mandó.
10:2 Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó,
y murieron delante de Jehová.
10:3 Entonces dijo Moisés a Aarón: Esto es lo que habló
Jehová, diciendo: En los que a mí se acercan me santificaré,
y en presencia de todo el pueblo seré glorificado. Y Aarón
calló.
10:4 Y llamó Moisés a Misael y a Elzafán, hijos
de Uziel tío de Aarón, y les dijo: Acercaos y sacad a vuestros
hermanos de delante del santuario, fuera del campamento.
10:5 Y ellos se acercaron y los sacaron con sus túnicas fuera
del campamento, como dijo Moisés.
10:6 Entonces Moisés dijo a Aarón, y a Eleazar e Itamar
sus hijos: No descubráis vuestras cabezas, ni rasguéis vuestros
vestidos en señal de duelo, para que no muráis, ni se levante
la ira sobre toda la congregación; pero vuestros hermanos, toda
la casa de Israel, sí lamentarán por el incendio que Jehová
ha hecho.
10:7 Ni saldréis de la puerta del tabernáculo de reunión,
porque moriréis; por cuanto el aceite de la unción de Jehová
está sobre vosotros. Y ellos hicieron conforme al dicho de Moisés.
10:8 Y Jehová habló a Aarón, diciendo:
10:9 Tú, y tus hijos contigo, no beberéis vino ni sidra
cuando entréis en el tabernáculo de reunión, para
que no muráis; estatuto perpetuo será para vuestras generaciones,
10:10 para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo
inmundo y lo limpio,
10:11 y para enseñar a los hijos de Israel todos los estatutos
que Jehová les ha dicho por medio de Moisés.
10:12 Y Moisés dijo a Aarón, y a Eleazar y a Itamar sus
hijos que habían quedado: Tomad la ofrenda que queda de las ofrendas
encendidas a Jehová, y comedla sin levadura junto al altar, porque
es cosa muy santa.
10:13 La comeréis, pues, en lugar santo; porque esto es para
ti y para tus hijos, de las ofrendas encendidas a Jehová, pues que
así me ha sido mandado.
10:14 Comeréis asimismo en lugar limpio, tú y tus hijos
y tus hijas contigo, el pecho mecido y la espaldilla elevada, porque por
derecho son tuyos y de tus hijos, dados de los sacrificios de paz de los
hijos de Israel.
10:15 Con las ofrendas de las grosuras que se han de quemar, traerán
la espaldilla que se ha de elevar y el pecho que será mecido como
ofrenda mecida delante de Jehová; y será por derecho perpetuo
tuyo y de tus hijos, como Jehová lo ha mandado.
10:16 Y Moisés preguntó por el macho cabrío de
la expiación, y se halló que había sido quemado; y
se enojó contra Eleazar e Itamar, los hijos que habían quedado
de Aarón, diciendo:
10:17 ¿Por qué no comisteis la expiación en lugar
santo? Pues es muy santa,
y la dio él a vosotros para llevar la iniquidad de la congregación,
para que sean reconciliados delante de Jehová.
10:18 Ved que la sangre no fue llevada dentro del santuario; y vosotros
debíais comer la ofrenda en el lugar santo, como yo mandé.
10:19 Y respondió Aarón a Moisés: He aquí
hoy han ofrecido su expiación y su holocausto delante de Jehová;
pero a mí me han sucedido estas cosas, y si hubiera yo comido hoy
del sacrificio de expiación, ¿sería esto grato a Jehová?
10:20 Y cuando Moisés oyó esto, se dio por satisfecho.
Capítulo 11
Animales limpios e inmundos
(Dt. 14.3-21)
11:1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciéndoles:
11:2 Hablad a los hijos de Israel y decidles: Estos son los animales
que comeréis de entre todos los animales que hay sobre la tierra.
11:3 De entre los animales, todo el que tiene pezuña hendida
y que rumia, éste comeréis.
11:4 Pero de los que rumian o que tienen pezuña, no comeréis
éstos: el camello, porque rumia pero no tiene pezuña hendida,
lo tendréis por inmundo.
11:5 También el conejo, porque rumia, pero no tiene pezuña,
lo tendréis por inmundo.
11:6 Asimismo la liebre, porque rumia, pero no tiene pezuña,
la tendréis por inmunda.
11:7 También el cerdo, porque tiene pezuñas, y es de
pezuñas hendidas, pero no rumia, lo tendréis por inmundo.
11:8 De la carne de ellos no comeréis, ni tocaréis su
cuerpo muerto; los tendréis por inmundos.
11:9 Esto comeréis de todos los animales que viven en las aguas:
todos los que tienen aletas y escamas en las aguas del mar, y en los ríos,
estos comeréis.
11:10 Pero todos los que no tienen aletas ni escamas en el mar y en
los ríos, así de todo lo que se mueve como de toda cosa viviente
que está en las aguas, los tendréis en abominación.
11:11 Os serán, pues, abominación; de su carne no comeréis,
y abominaréis sus cuerpos muertos.
11:12 Todo lo que no tuviere aletas y escamas en las aguas, lo tendréis
en abominación.
11:13 Y de las aves, éstas tendréis en abominación;
no se comerán, serán abominación: el águila,
el quebrantahuesos, el azor,
11:14 el gallinazo, el milano según su especie;
11:15 todo cuervo según su especie;
11:16 el avestruz, la lechuza, la gaviota, el gavilán según
su especie;
11:17 el buho, el somormujo, el ibis,
11:18 el calamón, el pelícano, el buitre,
11:19 la cigüeña, la garza según su especie, la
abubilla y el murciélago.
11:20 Todo insecto alado que anduviere sobre cuatro patas, tendréis
en abominación.
11:21 Pero esto comeréis de todo insecto alado que anda sobre
cuatro patas, que tuviere piernas además de sus patas para saltar
con ellas sobre la tierra;
11:22 estos comeréis de ellos: la langosta según su especie,
el langostín según su especie, el argol según su especie,
y el hagab según su especie.
11:23 Todo insecto alado que tenga cuatro patas, tendréis en
abominación.
11:24 Y por estas cosas seréis inmundos; cualquiera que tocare
sus cuerpos muertos será inmundo hasta la noche,
11:25 y cualquiera que llevare algo de sus cadáveres lavará
sus vestidos, y será inmundo hasta la noche.
11:26 Todo animal de pezuña, pero que no tiene pezuña
hendida, ni rumia, tendréis por inmundo; y cualquiera que los tocare
será inmundo.
11:27 Y de todos los animales que andan en cuatro patas, tendréis
por inmundo a cualquiera que ande sobre sus garras; y todo el que tocare
sus cadáveres será inmundo hasta la noche.
11:28 Y el que llevare sus cadáveres, lavará sus vestidos,
y será inmundo hasta la noche; los tendréis por inmundos.
11:29 Y tendréis por inmundos a estos animales que se mueven
sobre la tierra: la comadreja, el ratón, la rana según su
especie,
11:30 el erizo, el cocodrilo, el lagarto, la lagartija y el camaleón.
11:31 Estos tendréis por inmundos de entre los animales que
se mueven, y cualquiera que los tocare cuando estuvieren muertos será
inmundo hasta la noche.
11:32 Y todo aquello sobre que cayere algo de ellos después
de muertos, será inmundo; sea cosa de madera, vestido, piel, saco,
sea cualquier instrumento con que se trabaja, será metido en agua,
y quedará inmundo hasta la noche; entonces quedará limpio.
11:33 Toda vasija de barro dentro de la cual cayere alguno de ellos
será inmunda, así como todo lo que estuviere en ella, y quebraréis
la vasija.
11:34 Todo alimento que se come, sobre el cual cayere el agua de tales
vasijas, será inmundo; y toda bebida que hubiere en esas vasijas
será inmunda.
11:35 Todo aquello sobre que cayere algo del cadáver de ellos
será inmundo; el horno u hornillos se derribarán; son inmundos,
y por inmundos los tendréis.
11:36 Con todo, la fuente y la cisterna donde se recogen aguas serán
limpias; mas lo que hubiere tocado en los cadáveres será
inmundo.
11:37 Y si cayere algo de los cadáveres sobre alguna semilla
que se haya de sembrar, será limpia.
11:38 Mas si se hubiere puesto agua en la semilla, y cayere algo de
los cadáveres sobre ella, la tendréis por inmunda.
11:39 Y si algún animal que tuviereis para comer muriere, el
que tocare su cadáver será inmundo hasta la noche.
11:40 Y el que comiere del cuerpo muerto, lavará sus vestidos
y será inmundo hasta la noche; asimismo el que sacare el cuerpo
muerto, lavará sus vestidos y será inmundo hasta la noche.
11:41 Y todo reptil que se arrastra sobre la tierra es abominación;
no se comerá.
11:42 Todo lo que anda sobre el pecho, y todo lo que anda sobre cuatro
o más patas, de todo animal que se arrastra sobre la tierra, no
lo comeréis, porque es abominación.
11:43 No hagáis abominables vuestras personas con ningún
animal que se arrastra, ni os contaminéis con ellos, ni seáis
inmundos por ellos.
11:44 Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros por tanto
os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo;
así que no contaminéis vuestras personas con ningún
animal que se arrastre sobre la tierra.
11:45 Porque yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de
Egipto para ser vuestro Dios: seréis, pues, santos, porque yo soy
santo.
11:46 Esta es la ley acerca de las bestias, y las aves, y todo ser
viviente que se mueve en las aguas, y todo animal que se arrastra sobre
la tierra,
11:47 para hacer diferencia entre lo inmundo y lo limpio, y entre los
animales que se pueden comer y los animales que no se pueden comer.
Capítulo 12
La purificación de la mujer después del
parto
12:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
12:2 Habla a los hijos de Israel y diles: La mujer cuando conciba y
dé a luz varón, será inmunda siete días; conforme
a los días de su menstruación será inmunda.
12:3 Y al octavo día se circuncidará al niño.
12:4 Mas ella permanecerá treinta y tres días purificándose
de su sangre; ninguna cosa santa tocará, ni vendrá al santuario,
hasta cuando sean cumplidos los días de su purificación.
12:5 Y si diere a luz hija, será inmunda dos semanas, conforme
a su separación, y sesenta y seis días estará purificándose
de su sangre.
12:6 Cuando los días de su purificación fueren cumplidos,
por hijo o por hija, traerá un cordero de un año para holocausto,
y un palomino
o una tórtola para expiación, a la puerta del tabernáculo
de reunión, al sacerdote;
12:7 y él los ofrecerá delante de Jehová, y hará
expiación por ella, y será limpia del flujo de su sangre.
Esta es la ley para la que diere a luz hijo o hija.
12:8 Y si no tiene lo suficiente para un cordero, tomará entonces
dos tórtolas o dos palominos, uno para holocausto y otro para expiación;
y el sacerdote hará expiación por ella, y será limpia.
Capítulo 13
Leyes acerca de la lepra
13:1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:
13:2 Cuando el hombre tuviere en la piel de su cuerpo hinchazón,
o erupción, o mancha blanca, y hubiere en la piel de su cuerpo como
llaga de lepra, será traído a Aarón el sacerdote o
a uno de sus hijos los sacerdotes.
13:3 Y el sacerdote mirará la llaga en la piel del cuerpo; si
el pelo en la llaga se ha vuelto blanco, y pareciere la llaga más
profunda que la piel de la carne, llaga de lepra es; y el sacerdote le
reconocerá, y le declarará inmundo.
13:4 Y si en la piel de su cuerpo hubiere mancha blanca, pero que no
pareciere más profunda que la piel, ni el pelo se hubiere vuelto
blanco, entonces el sacerdote encerrará al llagado por siete días.
13:5 Y al séptimo día el sacerdote lo mirará;
y si la llaga conserva el mismo aspecto, no habiéndose extendido
en la piel, entonces el sacerdote le volverá a encerrar por otros
siete días.
13:6 Y al séptimo día el sacerdote le reconocerá
de nuevo; y si parece haberse oscurecido la llaga, y que no ha cundido
en la piel, entonces el sacerdote lo declarará limpio: era erupción;
y lavará sus vestidos, y será limpio.
13:7 Pero si se extendiere la erupción en la piel después
que él se mostró al sacerdote para ser limpio, deberá
mostrarse otra vez al sacerdote.
13:8 Y si reconociéndolo el sacerdote ve que la erupción
se ha extendido en la piel, lo declarará inmundo: es lepra.
13:9 Cuando hubiere llaga de lepra en el hombre, será traído
al sacerdote.
13:10 Y éste lo mirará, y si apareciere tumor blanco
en la piel, el cual haya mudado el color del pelo, y se descubre asimismo
la carne viva,
13:11 es lepra crónica en la piel de su cuerpo; y le declarará
inmundo el sacerdote, y no le encerrará, porque es inmundo.
13:12 Mas si brotare la lepra cundiendo por la piel, de modo que cubriere
toda la piel del llagado desde la cabeza hasta sus pies, hasta donde pueda
ver el sacerdote,
13:13 entonces éste le reconocerá; y si la lepra hubiere
cubierto todo su cuerpo, declarará limpio al llagado; toda ella
se ha vuelto blanca, y él es limpio.
13:14 Mas el día que apareciere en él la carne viva,
será inmundo.
13:15 Y el sacerdote mirará la carne viva, y lo declarará
inmundo. Es inmunda la carne viva; es lepra.
13:16 Mas cuando la carne viva cambiare y se volviere blanca, entonces
vendrá al sacerdote,
13:17 y el sacerdote mirará; y si la llaga se hubiere vuelto
blanca, el sacerdote declarará limpio al que tenía la llaga,
y será limpio.
13:18 Y cuando en la piel de la carne hubiere divieso, y se sanare,
13:19 y en el lugar del divieso hubiere una hinchazón, o una
mancha blanca rojiza, será mostrado al sacerdote.
13:20 Y el sacerdote mirará; y si pareciere estar más
profunda que la piel, y su pelo se hubiere vuelto blanco, el sacerdote
lo declarará inmundo; es llaga de lepra que se originó en
el divieso.
13:21 Y si el sacerdote la considerare, y no apareciere en ella pelo
blanco, ni fuere más profunda que la piel, sino oscura, entonces
el sacerdote le encerrará por siete días;
13:22 y si se fuere extendiendo por la piel, entonces el sacerdote
lo declarará inmundo; es llaga.
13:23 Pero si la mancha blanca se estuviere en su lugar, y no se hubiere
extendido, es la cicatriz del divieso, y el sacerdote lo declarará
limpio.
13:24 Asimismo cuando hubiere en la piel del cuerpo quemadura de fuego,
y hubiere en lo sanado del fuego mancha blanquecina, rojiza o blanca,
13:25 el sacerdote la mirará; y si el pelo se hubiere vuelto
blanco en la mancha, y ésta pareciere ser más profunda que
la piel, es lepra que salió en la quemadura; y el sacerdote lo declarará
inmundo, por ser llaga de lepra.
13:26 Mas si el sacerdote la mirare, y no apareciere en la mancha pelo
blanco, ni fuere más profunda que la piel, sino que estuviere oscura,
le encerrará el sacerdote por siete días.
13:27 Y al séptimo día el sacerdote la reconocerá;
y si se hubiere ido extendiendo por la piel, el sacerdote lo declarará
inmundo; es llaga de lepra.
13:28 Pero si la mancha se estuviere en su lugar, y no se hubiere extendido
en la piel, sino que estuviere oscura, es la cicatriz de la quemadura;
el sacerdote lo declarará limpio, porque señal de la quemadura
es.
13:29 Y al hombre o mujer que le saliere llaga en la cabeza, o en la
barba,
13:30 el sacerdote mirará la llaga; y si pareciere ser más
profunda que la piel, y el pelo de ella fuere amarillento y delgado, entonces
el sacerdote le declarará inmundo; es tiña, es lepra de la
cabeza o de la barba.
13:31 Mas cuando el sacerdote hubiere mirado la llaga de la tiña,
y no pareciere ser más profunda que la piel, ni hubiere en ella
pelo negro, el sacerdote encerrará por siete días al llagado
de la tiña;
13:32 y al séptimo día el sacerdote mirará la
llaga; y si la tiña no pareciere haberse extendido, ni hubiere en
ella pelo amarillento, ni pareciere la tiña más profunda
que la piel,
13:33 entonces le hará que se rasure, pero no rasurará
el lugar afectado; y el sacerdote encerrará por otros siete días
al que tiene la tiña.
13:34 Y al séptimo día mirará el sacerdote la
tiña; y si la tiña no hubiere cundido en la piel, ni pareciere
ser más profunda que la piel, el sacerdote lo declarará limpio;
y lavará sus vestidos y será limpio.
13:35 Pero si la tiña se hubiere ido extendiendo en la piel
después de su purificación,
13:36 entonces el sacerdote la mirará; y si la tiña hubiere
cundido en la piel, no busque el sacerdote el pelo amarillento; es inmundo.
13:37 Mas si le pareciere que la tiña está detenida,
y que ha salido en ella el pelo negro, la tiña está sanada;
él está limpio, y limpio lo declarará el sacerdote.
13:38 Asimismo cuando el hombre o la mujer tuviere en la piel de su
cuerpo manchas, manchas blancas,
13:39 el sacerdote mirará, y si en la piel de su cuerpo aparecieren
manchas blancas algo oscurecidas, es empeine que brotó en la piel;
está limpia la persona.
13:40 Y el hombre, cuando se le cayere el cabello, es calvo, pero limpio.
13:41 Y si hacia su frente se le cayere el cabello, es calvo por delante,
pero limpio.
13:42 Mas cuando en la calva o en la antecalva hubiere llaga blanca
rojiza, lepra es que brota en su calva o en su antecalva.
13:43 Entonces el sacerdote lo mirará, y si pareciere la hinchazón
de la llaga blanca rojiza en su calva o en su antecalva, como el parecer
de la lepra de la piel del cuerpo,
13:44 leproso es, es inmundo, y el sacerdote lo declarará luego
inmundo; en su cabeza tiene la llaga.
13:45 Y el leproso en quien hubiere llaga llevará vestidos rasgados
y su cabeza descubierta, y embozado pregonará: ¡Inmundo! ¡inmundo!
13:46 Todo el tiempo que la llaga estuviere en él, será
inmundo; estará impuro, y habitará solo; fuera del campamento
será su morada.
13:47 Cuando en un vestido hubiere plaga de lepra, ya sea vestido de
lana, o de lino,
13:48 o en urdimbre o en trama de lino o de lana, o en cuero, o en
cualquiera obra de cuero;
13:49 y la plaga fuere verdosa, o rojiza, en vestido o en cuero, en
urdimbre o en trama, o en cualquiera obra de cuero; plaga es de lepra,
y se ha de mostrar al sacerdote.
13:50 Y el sacerdote mirará la plaga, y encerrará la
cosa plagada por siete días.
13:51 Y al séptimo día mirará la plaga; y si se
hubiere extendido la plaga en el vestido, en la urdimbre o en la trama,
en el cuero, o en cualquiera obra que se hace de cuero, lepra maligna es
la plaga; inmunda será.
13:52 Será quemado el vestido, la urdimbre o trama de lana o
de lino, o cualquiera obra de cuero en que hubiere tal plaga, porque lepra
maligna es; al fuego será quemada.
13:53 Y si el sacerdote mirare, y no pareciere que la plaga se haya
extendido en el vestido, en la urdimbre o en la trama, o en cualquiera
obra de cuero,
13:54 entonces el sacerdote mandará que laven donde está
la plaga, y lo encerrará otra vez por siete días.
13:55 Y el sacerdote mirará después que la plaga fuere
lavada; y si pareciere que la plaga no ha cambiado de aspecto, aunque no
se haya extendido la plaga, inmunda es; la quemarás al fuego; es
corrosión penetrante, esté lo raído en el derecho
o en el revés de aquella cosa.
13:56 Mas si el sacerdote la viere, y pareciere que la plaga se ha
oscurecido después que fue lavada, la cortará del vestido,
del cuero, de la urdimbre o de la trama.
13:57 Y si apareciere de nuevo en el vestido, la urdimbre o trama,
o en cualquiera cosa de cuero, extendiéndose en ellos, quemarás
al fuego aquello en que estuviere la plaga.
13:58 Pero el vestido, la urdimbre o la trama, o cualquiera cosa de
cuero que lavares, y que se le quitare la plaga, se lavará segunda
vez, y entonces será limpia.
13:59 Esta es la ley para la plaga de la lepra del vestido de lana
o de lino, o de urdimbre o de trama, o de cualquiera cosa de cuero, para
que sea declarada limpia o inmunda.
Capítulo 14
14:1 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
14:2 Esta será la ley para el leproso cuando se limpiare: Será
traído al sacerdote,
14:3 y éste saldrá fuera del campamento y lo examinará;
y si ve que está sana la plaga de la lepra del leproso,
14:4 el sacerdote mandará luego que se tomen para el que se
purifica dos avecillas vivas, limpias, y madera de cedro, grana e hisopo.
14:5 Y mandará el sacerdote matar una avecilla en un vaso de
barro sobre aguas corrientes.
14:6 Después tomará la avecilla viva, el cedro, la grana
y el hisopo, y los mojará con la avecilla viva en la sangre de la
avecilla muerta sobre las aguas corrientes;
14:7 y rociará siete veces sobre el que se purifica de la lepra,
y le declarará limpio; y soltará la avecilla viva en el campo.
14:8 Y el que se purifica lavará sus vestidos, y raerá
todo su pelo, y se lavará con agua, y será limpio; y después
entrará en el campamento, y morará fuera de su tienda siete
días.
14:9 Y el séptimo día raerá todo el pelo de su
cabeza, su barba y las cejas de sus ojos y todo su pelo, y lavará
sus vestidos, y lavará su cuerpo en agua, y será limpio.
14:10 El día octavo tomará dos corderos sin defecto,
y una cordera de un año sin tacha, y tres décimas de efa
de flor de harina para ofrenda amasada con aceite, y un log de aceite.
14:11 Y el sacerdote que le purifica presentará delante de Jehová
al que se ha de limpiar, con aquellas cosas, a la puerta del tabernáculo
de reunión;
14:12 y tomará el sacerdote un cordero y lo ofrecerá
por la culpa, con el log
de aceite, y lo mecerá como ofrenda mecida delante de Jehová.
14:13 Y degollará el cordero en el lugar donde se degüella
el sacrificio por el pecado y el holocausto, en el lugar del santuario;
porque como la víctima por el pecado, así también
la víctima por la culpa es del sacerdote; es cosa muy sagrada.
14:14 Y el sacerdote tomará de la sangre de la víctima
por la culpa, y la pondrá el sacerdote sobre el lóbulo de
la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha
y sobre el pulgar de su pie derecho.
14:15 Asimismo el sacerdote tomará del log
de aceite, y lo echará sobre la palma de su mano izquierda,
14:16 y mojará su dedo derecho en el aceite que tiene en su
mano izquierda, y esparcirá del aceite con su dedo siete veces delante
de Jehová.
14:17 Y de lo que quedare del aceite que tiene en su mano, pondrá
el sacerdote sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica,
sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho,
encima de la sangre del sacrificio por la culpa.
14:18 Y lo que quedare del aceite que tiene en su mano, lo pondrá
sobre la cabeza del que se purifica; y hará el sacerdote expiación
por él delante de Jehová.
14:19 Ofrecerá luego el sacerdote el sacrificio por el pecado,
y hará expiación por el que se ha de purificar de su inmundicia;
y después degollará el holocausto,
14:20 y hará subir el sacerdote el holocausto y la ofrenda sobre
el altar. Así hará el sacerdote expiación por él,
y será limpio.
14:21 Mas si fuere pobre, y no tuviere para tanto, entonces tomará
un cordero para ser ofrecido como ofrenda mecida por la culpa, para reconciliarse,
y una décima de efa
de flor de harina amasada con aceite para ofrenda, y un log de aceite,
14:22 y dos tórtolas o dos palominos, según pueda; uno
será para expiación por el pecado, y el otro para holocausto.
14:23 Al octavo día de su purificación traerá
estas cosas al sacerdote, a la puerta del tabernáculo de reunión,
delante de Jehová.
14:24 Y el sacerdote tomará el cordero de la expiación
por la culpa, y el log
de aceite, y los mecerá el sacerdote como ofrenda mecida delante
de Jehová.
14:25 Luego degollará el cordero de la culpa, y el sacerdote
tomará de la sangre de la culpa, y la pondrá sobre el lóbulo
de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha
y sobre el pulgar de su pie derecho.
14:26 Y el sacerdote echará del aceite sobre la palma de su
mano izquierda;
14:27 y con su dedo derecho el sacerdote rociará del aceite
que tiene en su mano izquierda, siete veces delante de Jehová.
14:28 También el sacerdote pondrá del aceite que tiene
en su mano sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica,
sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho,
en el lugar de la sangre de la culpa.
14:29 Y lo que sobre del aceite que el sacerdote tiene en su mano,
lo pondrá sobre la cabeza del que se purifica, para reconciliarlo
delante de Jehová.
14:30 Asimismo ofrecerá una de las tórtolas o uno de
los palominos, según pueda.
14:31 Uno en sacrificio de expiación por el pecado, y el otro
en holocausto, además de la ofrenda; y hará el sacerdote
expiación por el que se ha de purificar, delante de Jehová.
14:32 Esta es la ley para el que hubiere tenido plaga de lepra, y no
tuviere más para su purificación.
14:33 Habló también Jehová a Moisés y a
Aarón, diciendo:
14:34 Cuando hayáis entrado en la tierra de Canaán, la
cual yo os doy en posesión, si pusiere yo plaga de lepra en alguna
casa de la tierra de vuestra posesión,
14:35 vendrá aquel de quien fuere la casa y dará aviso
al sacerdote, diciendo: Algo como plaga ha aparecido en mi casa.
14:36 Entonces el sacerdote mandará desocupar la casa antes
que entre a mirar la plaga, para que no sea contaminado todo lo que estuviere
en la casa; y después el sacerdote entrará a examinarla.
14:37 Y examinará la plaga; y si se vieren manchas en las paredes
de la casa, manchas verdosas o rojizas, las cuales parecieren más
profundas que la superficie de la pared,
14:38 el sacerdote saldrá de la casa a la puerta de ella, y
cerrará la casa por siete días.
14:39 Y al séptimo día volverá el sacerdote, y
la examinará; y si la plaga se hubiere extendido en las paredes
de la casa,
14:40 entonces mandará el sacerdote, y arrancarán las
piedras en que estuviere la plaga, y las echarán fuera de la ciudad
en lugar inmundo.
14:41 Y hará raspar la casa por dentro alrededor, y derramarán
fuera de la ciudad, en lugar inmundo, el barro que rasparen.
14:42 Y tomarán otras piedras y las pondrán en lugar
de las piedras quitadas; y tomarán otro barro y recubrirán
la casa.
14:43 Y si la plaga volviere a brotar en aquella casa, después
que hizo arrancar las piedras y raspar la casa, y después que fue
recubierta,
14:44 entonces el sacerdote entrará y la examinará; y
si pareciere haberse extendido la plaga en la casa, es lepra maligna en
la casa; inmunda es.
14:45 Derribará, por tanto, la tal casa, sus piedras, sus maderos
y toda la mezcla de la casa; y sacarán todo fuera de la ciudad a
lugar inmundo.
14:46 Y cualquiera que entrare en aquella casa durante los días
en que la mandó cerrar, será inmundo hasta la noche.
14:47 Y el que durmiere en aquella casa, lavará sus vestidos;
también el que comiere en la casa lavará sus vestidos.
14:48 Mas si entrare el sacerdote y la examinare, y viere que la plaga
no se ha extendido en la casa después que fue recubierta, el sacerdote
declarará limpia la casa, porque la plaga ha desaparecido.
14:49 Entonces tomará para limpiar la casa dos avecillas, y
madera de cedro, grana e hisopo;
14:50 y degollará una avecilla en una vasija de barro sobre
aguas corrientes.
14:51 Y tomará el cedro, el hisopo, la grana y la avecilla viva,
y los mojará en la sangre de la avecilla muerta y en las aguas corrientes,
y rociará la casa siete veces.
14:52 Y purificará la casa con la sangre de la avecilla, con
las aguas corrientes, con la avecilla viva, la madera de cedro, el hisopo
y la grana.
14:53 Luego soltará la avecilla viva fuera de la ciudad sobre
la faz del campo. Así hará expiación por la casa,
y será limpia.
14:54 Esta es la ley acerca de toda plaga de lepra y de tiña,
14:55 y de la lepra del vestido, y de la casa,
14:56 y acerca de la hinchazón, y de la erupción, y de
la mancha blanca,
14:57 para enseñar cuándo es inmundo, y cuándo
limpio. Esta es la ley tocante a la lepra.
Capítulo 15
Impurezas físicas
15:1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:
15:2 Hablad a los hijos de Israel y decidles: Cualquier varón,
cuando tuviere flujo de semen, será inmundo.
15:3 Y esta será su inmundicia en su flujo: sea que su cuerpo
destiló a causa de su flujo, o que deje de destilar a causa de su
flujo, él será inmundo.
15:4 Toda cama en que se acostare el que tuviere flujo, será
inmunda; y toda cosa sobre que se sentare, inmunda será.
15:5 Y cualquiera que tocare su cama lavará sus vestidos; se
lavará también a sí mismo con agua, y será
inmundo hasta la noche.
15:6 Y el que se sentare sobre aquello en que se hubiere sentado el
que tiene flujo, lavará sus vestidos, se lavará también
a sí mismo con agua, y será inmundo hasta la noche.
15:7 Asimismo el que tocare el cuerpo del que tiene flujo, lavará
sus vestidos, y a sí mismo se lavará con agua, y será
inmundo hasta la noche.
15:8 Y si el que tiene flujo escupiere sobre el limpio, éste
lavará sus vestidos, y después de haberse lavado con agua,
será inmundo hasta la noche.
15:9 Y toda montura sobre que cabalgare el que tuviere flujo será
inmunda.
15:10 Cualquiera que tocare cualquiera cosa que haya estado debajo
de él, será inmundo hasta la noche; y el que la llevare,
lavará sus vestidos, y después de lavarse con agua, será
inmundo hasta la noche.
15:11 Y todo aquel a quien tocare el que tiene flujo, y no lavare con
agua sus manos, lavará sus vestidos, y a sí mismo se lavará
con agua, y será inmundo hasta la noche.
15:12 La vasija de barro que tocare el que tiene flujo será
quebrada, y toda vasija de madera será lavada con agua.
15:13 Cuando se hubiere limpiado de su flujo el que tiene flujo, contará
siete días desde su purificación, y lavará sus vestidos,
y lavará su cuerpo en aguas corrientes, y será limpio.
15:14 Y el octavo día tomará dos tórtolas o dos
palominos, y vendrá delante de Jehová a la puerta del tabernáculo
de reunión, y los dará al sacerdote;
15:15 y el sacerdote hará del uno ofrenda por el pecado, y del
otro holocausto; y el sacerdote le purificará de su flujo delante
de Jehová.
15:16 Cuando el hombre tuviere emisión de semen, lavará
en agua todo su cuerpo, y será inmundo hasta la noche.
15:17 Y toda vestidura, o toda piel sobre la cual cayere la emisión
del semen, se lavará con agua, y será inmunda hasta la noche.
15:18 Y cuando un hombre yaciere con una mujer y tuviere emisión
de semen, ambos se lavarán con agua, y serán inmundos hasta
la noche.
15:19 Cuando la mujer tuviere flujo de sangre, y su flujo fuere en
su cuerpo, siete días estará apartada; y cualquiera que la
tocare será inmundo hasta la noche.
15:20 Todo aquello sobre que ella se acostare mientras estuviere separada,
será inmundo; también todo aquello sobre que se sentare será
inmundo.
15:21 Y cualquiera que tocare su cama, lavará sus vestidos,
y después de lavarse con agua, será inmundo hasta la noche.
15:22 También cualquiera que tocare cualquier mueble sobre que
ella se hubiere sentado, lavará sus vestidos; se lavará luego
a sí mismo con agua, y será inmundo hasta la noche.
15:23 Y lo que estuviere sobre la cama, o sobre la silla en que ella
se hubiere sentado, el que lo tocare será inmundo hasta la noche.
15:24 Si alguno durmiere con ella, y su menstruo fuere sobre él,
será inmundo por siete días; y toda cama sobre que durmiere,
será inmunda.
15:25 Y la mujer, cuando siguiere el flujo de su sangre por muchos
días fuera del tiempo de su costumbre, o cuando tuviere flujo de
sangre más de su costumbre, todo el tiempo de su flujo será
inmunda como en los días de su costumbre.
15:26 Toda cama en que durmiere todo el tiempo de su flujo, le será
como la cama de su costumbre; y todo mueble sobre que se sentare, será
inmundo, como la impureza de su costumbre.
15:27 Cualquiera que tocare esas cosas será inmundo; y lavará
sus vestidos, y a sí mismo se lavará con agua, y será
inmundo hasta la noche.
15:28 Y cuando fuere libre de su flujo, contará siete días,
y después será limpia.
15:29 Y el octavo día tomará consigo dos tórtolas
o dos palominos, y los traerá al sacerdote, a la puerta del tabernáculo
de reunión;
15:30 y el sacerdote hará del uno ofrenda por el pecado, y del
otro holocausto; y la purificará el sacerdote delante de Jehová
del flujo de su impureza.
15:31 Así apartaréis de sus impurezas a los hijos de
Israel, a fin de que no mueran por sus impurezas por haber contaminado
mi tabernáculo que está entre ellos.
15:32 Esta es la ley para el que tiene flujo, y para el que tiene emisión
de semen, viniendo a ser inmundo a causa de ello;
15:33 y para la que padece su costumbre, y para el que tuviere flujo,
sea varón o mujer, y para el hombre que durmiere con mujer inmunda.
Capítulo 16
El día de la expiación
16:1 Habló Jehová a Moisés después de la muerte
de los dos hijos de Aarón, cuando se acercaron delante de Jehová,
y murieron.
16:2 Y Jehová dijo a Moisés: Di a Aarón tu hermano,
que no en todo tiempo entre en el santuario detrás del velo,
delante del propiciatorio que está sobre el arca, para que no muera;
porque yo apareceré en la nube sobre el propiciatorio.
16:3 Con esto entrará Aarón en el santuario: con un becerro
para expiación, y un carnero para holocausto.
16:4 Se vestirá la túnica santa de lino, y sobre su cuerpo
tendrá calzoncillos de lino, y se ceñirá el cinto
de lino, y con la mitra de lino se cubrirá. Son las santas vestiduras;
con ellas se ha de vestir después de lavar su cuerpo con agua.
16:5 Y de la congregación de los hijos de Israel tomará
dos machos cabríos para expiación, y un carnero para holocausto.
16:6 Y hará traer Aarón el becerro de la expiación
que es suyo, y hará la reconciliación por sí y por
su casa.
16:7 Después tomará los dos machos cabríos y los
presentará delante de Jehová, a la puerta del tabernáculo
de reunión.
16:8 Y echará suertes Aarón sobre los dos machos cabríos;
una suerte por Jehová, y otra suerte por Azazel.
16:9 Y hará traer Aarón el macho cabrío sobre
el cual cayere la suerte por Jehová, y lo ofrecerá en expiación.
16:10 Mas el macho cabrío sobre el cual cayere la suerte por
Azazel, lo presentará vivo delante de Jehová para hacer la
reconciliación sobre él, para enviarlo a Azazel al desierto.
16:11 Y hará traer Aarón el becerro que era para expiación
suya, y hará la reconciliación por sí y por su casa,
y degollará en expiación el becerro que es suyo.
16:12 Después tomará un incensario lleno de brasas de
fuego del altar de delante de Jehová, y sus puños llenos
del perfume aromático molido, y lo llevará detrás
del velo.
16:13 Y pondrá el perfume sobre el fuego delante de Jehová,
y la nube del perfume cubrirá el propiciatorio que está sobre
el testimonio, para que no muera.
16:14 Tomará luego de la sangre del becerro, y la rociará
con su dedo hacia el propiciatorio al lado oriental; hacia el propiciatorio
esparcirá con su dedo siete veces de aquella sangre.
16:15 Después degollará el macho cabrío en expiación
por el pecado del pueblo, y llevará la sangre detrás del
velo adentro,
y hará de la sangre como hizo con la sangre del becerro, y la esparcirá
sobre el propiciatorio y delante del propiciatorio.
16:16 Así purificará el santuario, a causa de las impurezas
de los hijos de Israel, de sus rebeliones y de todos sus pecados; de la
misma manera hará también al tabernáculo de reunión,
el cual reside entre ellos en medio de sus impurezas.
16:17 Ningún hombre estará en el tabernáculo de
reunión cuando él entre a hacer la expiación en el
santuario, hasta que él salga, y haya hecho la expiación
por sí, por su casa y por toda la congregación de Israel.
16:18 Y saldrá al altar que está delante de Jehová,
y lo expiará, y tomará de la sangre del becerro y de la sangre
del macho cabrío, y la pondrá sobre los cuernos del altar
alrededor.
16:19 Y esparcirá sobre él de la sangre con su dedo siete
veces, y lo limpiará, y lo santificará de las inmundicias
de los hijos de Israel.
16:20 Cuando hubiere acabado de expiar el santuario y el tabernáculo
de reunión y el altar, hará traer el macho cabrío
vivo;
16:21 y pondrá Aarón sus dos manos sobre la cabeza del
macho cabrío vivo, y confesará sobre él todas las
iniquidades de los hijos de Israel, todas sus rebeliones y todos sus pecados,
poniéndolos así sobre la cabeza del macho cabrío,
y lo enviará al desierto por mano de un hombre destinado para esto.
16:22 Y aquel macho cabrío llevará sobre sí todas
las iniquidades de ellos a tierra inhabitada; y dejará ir el macho
cabrío por el desierto.
16:23 Después vendrá Aarón al tabernáculo
de reunión, y se quitará las vestiduras de lino que había
vestido para entrar en el santuario, y las pondrá allí.
16:24 Lavará luego su cuerpo con agua en el lugar del santuario,
y después de ponerse sus vestidos saldrá, y hará su
holocausto, y el holocausto del pueblo, y hará la expiación
por sí y por el pueblo.
16:25 Y quemará en el altar la grosura del sacrificio por el
pecado.
16:26 El que hubiere llevado el macho cabrío a Azazel, lavará
sus vestidos, lavará también con agua su cuerpo, y después
entrará en el campamento.
16:27 Y sacarán fuera del campamento
el becerro y el macho cabrío inmolados por el pecado, cuya sangre
fue llevada al santuario para hacer la expiación; y quemarán
en el fuego su piel, su carne y su estiércol.
16:28 El que los quemare lavará sus vestidos, lavará
también su cuerpo con agua, y después podrá entrar
en el campamento.
16:29 Y esto tendréis por estatuto perpetuo: En el mes séptimo,
a los diez días del mes, afligiréis vuestras almas, y ninguna
obra haréis, ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros.
16:30 Porque en este día se hará expiación por
vosotros,
y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Jehová.
16:31 Día de reposo es para vosotros, y afligiréis vuestras
almas; es estatuto perpetuo.
16:32 Hará la expiación el sacerdote que fuere ungido
y consagrado para ser sacerdote en lugar de su padre; y se vestirá
las vestiduras de lino, las vestiduras sagradas.
16:33 Y hará la expiación por el santuario santo, y el
tabernáculo de reunión; también hará expiación
por el altar, por los sacerdotes y por todo el pueblo de la congregación.
16:34 Y esto tendréis como estatuto perpetuo, para hacer expiación
una vez al año por todos los pecados de Israel. Y Moisés
lo hizo como Jehová le mandó.
Capítulo 17
El santuario único
17:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
17:2 Habla a Aarón y a sus hijos, y a todos los hijos de Israel,
y diles: Esto es lo que ha mandado Jehová:
17:3 Cualquier varón de la casa de Israel que degollare buey
o cordero o cabra, en el campamento o fuera de él,
17:4 y no lo trajere a la puerta del tabernáculo de reunión
para ofrecer ofrenda a Jehová delante del tabernáculo de
Jehová, será culpado de sangre el tal varón; sangre
derramó; será cortado el tal varón de entre su pueblo,
17:5 a fin de que traigan los hijos de Israel sus sacrificios, los
que sacrifican en medio del campo, para que los traigan a Jehová
a la puerta del tabernáculo de reunión al sacerdote, y sacrifiquen
ellos sacrificios de paz a Jehová.
17:6 Y el sacerdote esparcirá la sangre sobre el altar de Jehová
a la puerta del tabernáculo de reunión, y quemará
la grosura en olor grato a Jehová.
17:7 Y nunca más sacrificarán sus sacrificios a los demonios,
tras de los cuales han fornicado; tendrán esto por estatuto perpetuo
por sus edades.
17:8 Les dirás también: Cualquier varón de la
casa de Israel, o de los extranjeros que moran entre vosotros, que ofreciere
holocausto o sacrificio,
17:9 y no lo trajere a la puerta del tabernáculo de reunión
para hacerlo a Jehová, el tal varón será igualmente
cortado de su pueblo.
Prohibición de comer la sangre
17:10 Si cualquier varón de la casa de Israel, o de los extranjeros
que moran entre ellos, comiere alguna sangre, yo pondré mi rostro
contra la persona que comiere sangre, y la cortaré de entre su pueblo.
    
17:11 Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os
la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas;
y la misma sangre hará expiación
de la persona.
17:12 Por tanto, he dicho a los hijos de Israel: Ninguna persona de
vosotros comerá sangre, ni el extranjero que mora entre vosotros
comerá sangre.
17:13 Y cualquier varón de los hijos de Israel, o de los extranjeros
que moran entre ellos, que cazare animal o ave que sea de comer, derramará
su sangre y la cubrirá con tierra.
17:14 Porque la vida de toda carne es su sangre; por tanto, he dicho
a los hijos de Israel: No comeréis la sangre de ninguna carne, porque
la vida de toda carne es su sangre; cualquiera que la comiere será
cortado.
17:15 Y cualquier persona, así de los naturales como de los
extranjeros, que comiere animal mortecino o despedazado por fiera, lavará
sus vestidos y a sí misma se lavará con agua, y será
inmunda hasta la noche; entonces será limpia.
17:16 Y si no los lavare, ni lavare su cuerpo, llevará su iniquidad.
Capítulo 18
Actos de inmoralidad prohibidos
18:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:
18:2 Habla a los hijos de Israel, y diles: Yo soy Jehová vuestro
Dios.
18:3 No haréis como hacen en la tierra de Egipto, en la cual
morasteis; ni haréis como hacen en la tierra de Canaán, a
la cual yo os conduzco, ni andaréis en sus estatutos.
18:4 Mis ordenanzas pondréis por obra, y mis estatutos guardaréis,
andando en ellos. Yo Jehová vuestro Dios.
18:5 Por tanto, guardaréis mis estatutos y mis ordenanzas, los
cuales haciendo el hombre, vivirá
    
en ellos. Yo Jehová.
18:6 Ningún varón se llegue a parienta próxima
alguna, para descubrir su desnudez. Yo Jehová.
18:7 La desnudez de tu padre, o la desnudez de tu madre, no descubrirás;
tu madre es, no descubrirás su desnudez.
18:8 La desnudez de la mujer de tu padre no descubrirás; es
la desnudez de tu padre. 
18:9 La desnudez de tu hermana, hija de tu padre o hija de tu madre,
nacida en casa o nacida fuera, su desnudez no descubrirás.

18:10 La desnudez de la hija de tu hijo, o de la hija de tu hija, su
desnudez no descubirás, porque es la desnudez tuya.
18:11 La desnudez de la hija de la mujer de tu padre, engendrada de
tu padre, tu hermana es; su desnudez no descubrirás.
18:12 La desnudez de la hermana de tu padre no descubrirás;
es parienta de tu padre.
18:13 La desnudez de la hermana de tu madre no descubrirás,
porque parienta de tu madre es.
18:14 La desnudez del hermano de tu padre no descubrirás; no
llegarás a su mujer; es mujer del hermano de tu padre.
18:15 La desnudez de tu nuera no descubrirás; mujer es de tu
hijo, no descubrirás su desnudez.
18:16 La desnudez de la mujer de tu hermano no descubrirás;
es la desnudez de tu hermano.
18:17 La desnudez de la mujer y de su hija no descubrirás; no
tomarás la hija de su hijo, ni la hija de su hija, para descubrir
su desnudez; son parientas, es maldad.
18:18 No tomarás mujer juntamente con su hermana, para hacerla
su rival, descubriendo su desnudez delante de ella en su vida.
18:19 Y no llegarás a la mujer para descubrir su desnudez mientras
esté en su impureza menstrual.
18:20 Además, no tendrás acto carnal con la mujer de
tu prójimo, contaminándote con ella.
18:21 Y no des hijo tuyo para ofrecerlo por fuego a Moloc; no contamines
así el nombre de tu Dios.
Yo Jehová.
18:22 No te echarás con varón como con mujer; es abominación.
18:23 Ni con ningún animal tendrás ayuntamiento amancillándote
con él, ni mujer alguna se pondrá delante de animal para
ayuntarse con él; es perversión.
 
18:24 En ninguna de estas cosas os amancillaréis; pues en todas
estas cosas se han corrompido las naciones que yo echo de delante de vosotros,
18:25 y la tierra fue contaminada; y yo visité su maldad sobre
ella, y la tierra vomitó sus moradores.
18:26 Guardad, pues, vosotros mis estatutos y mis ordenanzas, y no
hagáis ninguna de estas abominaciones, ni el natural ni el extranjero
que mora entre vosotros
18:27 (porque todas estas abominaciones hicieron los hombres de aquella
tierra que fueron antes de vosotros, y la tierra fue contaminada);
18:28 no sea que la tierra os vomite por haberla contaminado, como
vomitó a la nación que la habitó antes de vosotros.
18:29 Porque cualquiera que hiciere alguna de todas estas abominaciones,
las personas que las hicieren serán cortadas de entre su pueblo.
18:30 Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo las costumbres abominables
que practicaron antes de vosotros, y no os contaminéis en ellas.
Yo Jehová vuestro Dios.
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