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Capítulo 10
Las trompetas de plata
10:1 Jehová habló a Moisés, diciendo:
10:2 Hazte dos trompetas de plata; de obra de martillo las harás,
las cuales te servirán para convocar la congregación, y para
hacer mover los campamentos.
10:3 Y cuando las tocaren, toda la congregación se reunirá
ante ti a la puerta del tabernáculo de reunión.
10:4 Mas cuando tocaren sólo una, entonces se congregarán
ante ti los príncipes, los jefes de los millares de Israel.
10:5 Y cuando tocareis alarma, entonces moverán los campamentos
de los que están acampados al oriente.
10:6 Y cuando tocareis alarma la segunda vez, entonces moverán
los campamentos de los que están acampados al sur; alarma tocarán
para sus partidas.
10:7 Pero para reunir la congregación tocaréis, mas no
con sonido de alarma.
10:8 Y los hijos de Aarón, los sacerdotes, tocarán las
trompetas; y las tendréis por estatuto perpetuo por vuestras generaciones.
10:9 Y cuando saliereis a la guerra en vuestra tierra contra el enemigo
que os molestare, tocaréis alarma con las trompetas; y seréis
recordados por Jehová vuestro Dios, y seréis salvos de vuestros
enemigos.
10:10 Y en el día de vuestra alegría, y en vuestras solemnidades,
y en los principios de vuestros meses, tocaréis las trompetas sobre
vuestros holocaustos, y sobre los sacrificios de paz, y os serán
por memoria delante de vuestro Dios. Yo Jehová vuestro Dios.
Los israelitas salen de Sinaí
10:11 En el año segundo, en el mes segundo, a los veinte días
del mes, la nube se alzó del tabernáculo del testimonio.
10:12 Y partieron los hijos de Israel del desierto de Sinaí
según el orden de marcha; y se detuvo la nube en el desierto de
Parán.
10:13 Partieron la primera vez al mandato de Jehová por medio
de Moisés.
10:14 La bandera del campamento de los hijos de Judá comenzó
a marchar primero, por sus ejércitos; y Naasón hijo de Aminadab
estaba sobre su cuerpo de ejército.
10:15 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de
Isacar, Natanael hijo de Zuar.
10:16 Y sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos
de Zabulón, Eliab hijo de Helón.
10:17 Después que estaba ya desarmado el tabernáculo,
se movieron los hijos de Gersón y los hijos de Merari, que lo llevaban.
10:18 Luego comenzó a marchar la bandera del campamento de Rubén
por sus ejércitos; y Elisur hijo de Sedeur estaba sobre su cuerpo
de ejército.
10:19 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de
Simeón, Selumiel hijo de Zurisadai.
10:20 Y sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos
de Gad, Eliasaf hijo de Deuel.
10:21 Luego comenzaron a marchar los coatitas llevando el santuario;
y entretanto que ellos llegaban, los otros acondicionaron el tabernáculo.
10:22 Después comenzó a marchar la bandera del campamento
de los hijos de Efraín por sus ejércitos; y Elisama hijo
de Amiud estaba sobre su cuerpo de ejército.
10:23 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de
Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur.
10:24 Y sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos
de Benjamín, Abidán hijo de Gedeoni.
10:25 Luego comenzó a marchar la bandera del campamento de los
hijos de Dan por sus ejércitos, a retaguardia de todos los campamentos;
y Ahiezer hijo de Amisadai estaba sobre su cuerpo de ejército.
10:26 Sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos de
Aser, Pagiel hijo de Ocrán.
10:27 Y sobre el cuerpo de ejército de la tribu de los hijos
de Neftalí, Ahira hijo de Enán.
10:28 Este era el orden de marcha de los hijos de Israel por sus ejércitos
cuando partían.
10:29 Entonces dijo Moisés a Hobab, hijo de Ragüel madianita,
su suegro: Nosotros partimos para el lugar del cual Jehová ha dicho:
Yo os lo daré. Ven con nosotros, y te haremos bien; porque Jehová
ha prometido el bien a Israel.
10:30 Y él le respondió: Yo no iré, sino que me
marcharé a mi tierra y a mi parentela.
10:31 Y él le dijo: Te ruego que no nos dejes; porque tú
conoces los lugares donde hemos de acampar en el desierto, y nos serás
en lugar de ojos.
10:32 Y si vienes con nosotros, cuando tengamos el bien que Jehová
nos ha de hacer, nosotros te haremos bien.
10:33 Así partieron del monte de Jehová camino de tres
días; y el arca del pacto de Jehová fue delante de ellos
camino de tres días, buscándoles lugar de descanso.
10:34 Y la nube de Jehová iba sobre ellos de día, desde
que salieron del campamento.
10:35 Cuando el arca se movía, Moisés decía: Levántate,
oh Jehová, y sean dispersados tus enemigos, y huyan de tu presencia
los que te aborrecen.
10:36 Y cuando ella se detenía, decía: Vuelve, oh Jehová,
a los millares de millares de Israel.
Capítulo 11
Jehová envía codornices
11:1 Aconteció que el pueblo se quejó a oídos de Jehová;
y lo oyó Jehová, y ardió su ira, y se encendió
en ellos fuego de Jehová, y consumió uno de los extremos
del campamento.
11:2 Entonces el pueblo clamó a Moisés, y Moisés
oró a Jehová, y el fuego se extinguió.
11:3 Y llamó a aquel lugar Tabera, porque el fuego de Jehová
se encendió en ellos.
11:4 Y la gente extranjera que se mezcló con ellos tuvo un vivo
deseo, y los hijos de Israel también volvieron a llorar y dijeron:
¡Quién nos diera a comer carne!
11:5 Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde,
de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos;
11:6 y ahora nuestra alma se seca; pues nada sino este maná
ven nuestros ojos.
11:7 Y era el maná como semilla de culantro, y su color como
color de bedelio.
11:8 El pueblo se esparcía y lo recogía, y lo molía
en molinos o lo majaba en morteros, y lo cocía en caldera o hacía
de él tortas; su sabor era como sabor de aceite nuevo.
11:9 Y cuando descendía el rocío sobre el campamento
de noche, el maná descendía sobre él.
11:10 Y oyó Moisés al pueblo, que lloraba por sus familias,
cada uno a la puerta de su tienda; y la ira de Jehová se encendió
en gran manera; también le pareció mal a Moisés.
11:11 Y dijo Moisés a Jehová: ¿Por qué
has hecho mal a tu siervo? ¿y por qué no he hallado gracia
en tus ojos, que has puesto la carga de todo este pueblo sobre mí?
11:12 ¿Concebí yo a todo este pueblo? ¿Lo engendré
yo, para que me digas: Llévalo en tu seno, como lleva la que cría
al que mama, a la tierra de la cual juraste a sus padres?
11:13 ¿De dónde conseguiré yo carne para dar a
todo este pueblo? Porque lloran a mí, diciendo: Danos carne que
comamos.
11:14 No puedo yo solo soportar a todo este pueblo, que me es pesado
en demasía.
11:15 Y si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me
des muerte, si he hallado gracia en tus ojos; y que yo no vea mi mal.
11:16 Entonces Jehová dijo a Moisés: Reúneme setenta
varones de los ancianos de Israel, que tú sabes que son ancianos
del pueblo y sus principales; y tráelos a la puerta del tabernáculo
de reunión, y esperen allí contigo.
11:17 Y yo descenderé y hablaré allí contigo,
y tomaré del espíritu que está en ti, y pondré
en ellos; y llevarán contigo la carga del pueblo, y no la llevarás
tú solo.
11:18 Pero al pueblo dirás: Santificaos para mañana,
y comeréis carne; porque habéis llorado en oídos de
Jehová, diciendo: ¡Quién nos diera a comer carne! ¡Ciertamente
mejor nos iba en Egipto! Jehová, pues, os dará carne, y comeréis.
11:19 No comeréis un día, ni dos días, ni cinco
días, ni diez días, ni veinte días,
11:20 sino hasta un mes entero, hasta que os salga por las narices,
y la aborrezcáis, por cuanto menospreciasteis a Jehová que
está en medio de vosotros, y llorasteis delante de él, diciendo:
¿Para qué salimos acá de Egipto?
11:21 Entonces dijo Moisés: Seiscientos mil de a pie es el pueblo
en medio del cual yo estoy; ¡y tú dices: Les daré carne,
y comerán un mes entero!
11:22 ¿Se degollarán para ellos ovejas y bueyes que les
basten? ¿o se juntarán para ellos todos los peces del mar
para que tengan abasto?
11:23 Entonces Jehová respondió a Moisés: ¿Acaso
se ha acortado la mano de Jehová? Ahora verás si se cumple
mi palabra, o no.
11:24 Y salió Moisés y dijo al pueblo las palabras de
Jehová; y reunió a los setenta varones de los ancianos del
pueblo, y los hizo estar alrededor del tabernáculo.
11:25 Entonces Jehová descendió en la nube, y le habló;
y tomó del espíritu que estaba en él, y lo puso en
los setenta varones ancianos; y cuando posó sobre ellos el espíritu,
profetizaron, y no cesaron.
11:26 Y habían quedado en el campamento dos varones, llamados
el uno Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposó
el espíritu; estaban éstos entre los inscritos, pero no habían
venido al tabernáculo; y profetizaron en el campamento.
11:27 Y corrió un joven y dio aviso a Moisés, y dijo:
Eldad y Medad profetizan en el campamento.
11:28 Entonces respondió Josué hijo de Nun, ayudante
de Moisés, uno de sus jóvenes, y dijo: Señor mío
Moisés, impídelos.
11:29 Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú
celos por mí? Ojalá todo el pueblo de Jehová fuese
profeta, y que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos.
11:30 Y Moisés volvió al campamento, él y los
ancianos de Israel.
11:31 Y vino un viento de Jehová, y trajo codornices del mar,
y las dejó sobre el campamento, un día de camino a un lado,
y un día de camino al otro, alrededor del campamento, y casi dos
codos
sobre la faz de la tierra.
11:32 Entonces el pueblo estuvo levantado todo aquel día y toda
la noche, y todo el día siguiente, y recogieron codornices; el que
menos, recogió diez montones; y las tendieron para sí a lo
largo alrededor del campamento.
11:33 Aún estaba la carne entre los dientes de ellos, antes
que fuese masticada, cuando la ira de Jehová se encendió
en el pueblo, e hirió Jehová al pueblo con una plaga muy
grande.
11:34 Y llamó el nombre de aquel lugar Kibrot-hataava, por cuanto
allí sepultaron al pueblo codicioso.
11:35 De Kibrot-hataava partió el pueblo a Hazerot, y se quedó
en Hazerot.
Capítulo 12
María y Aarón murmuran contra Moisés
12:1 María y Aarón hablaron contra Moisés a causa
de la mujer cusita que había tomado; porque él había
tomado mujer cusita.
12:2 Y dijeron: ¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová?
¿No ha hablado también por nosotros? Y lo oyó Jehová.
12:3 Y aquel varón Moisés era muy manso, más que
todos los hombres que había sobre la tierra.
12:4 Luego dijo Jehová a Moisés, a Aarón y a María:
Salid vosotros tres al tabernáculo de reunión. Y salieron
ellos tres.
12:5 Entonces Jehová descendió en la columna de la nube,
y se puso a la puerta del tabernáculo, y llamó a Aarón
y a María; y salieron ambos.
12:6 Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras. Cuando haya
entre vosotros profeta de Jehová, le apareceré en visión,
en sueños hablaré con él.
12:7 No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi
casa.
12:8 Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por
figuras; y verá la apariencia de Jehová. ¿Por qué,
pues, no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés?
12:9 Entonces la ira de Jehová se encendió contra ellos;
y se fue.
12:10 Y la nube se apartó del tabernáculo, y he aquí
que María estaba leprosa como la nieve; y miró Aarón
a María, y he aquí que estaba leprosa.
12:11 Y dijo Aarón a Moisés: ¡Ah! señor
mío, no pongas ahora sobre nosotros este pecado; porque locamente
hemos actuado, y hemos pecado.
12:12 No quede ella ahora como el que nace muerto, que al salir del
vientre de su madre, tiene ya medio consumida su carne.
12:13 Entonces Moisés clamó a Jehová, diciendo:
Te ruego, oh Dios, que la sanes ahora.
12:14 Respondió Jehová a Moisés: Pues si su padre
hubiera escupido en su rostro, ¿no se avergonzaría por siete
días? Sea echada fuera del campamento por siete días,
y después volverá a la congregación.
12:15 Así María fue echada del campamento siete días;
y el pueblo no pasó adelante hasta que se reunió María
con ellos.
12:16 Después el pueblo partió de Hazerot, y acamparon
en el desierto de Parán.
Capítulo 13
Misión de los doce espías
(Dt. 1.19-33)
13:1 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
13:2 Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán,
la cual yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu de sus padres enviaréis
un varón, cada uno príncipe entre ellos.
13:3 Y Moisés los envió desde el desierto de Parán,
conforme a la palabra de Jehová; y todos aquellos varones eran príncipes
de los hijos de Israel.
13:4 Estos son sus nombres: De la tribu de Rubén, Samúa
hijo de Zacur.
13:5 De la tribu de Simeón, Safat hijo de Horí.
13:6 De la tribu de Judá, Caleb hijo de Jefone.
13:7 De la tribu de Isacar, Igal hijo de José.
13:8 De la tribu de Efraín, Oseas hijo de Nun.
13:9 De la tribu de Benjamín, Palti hijo de Rafú.
13:10 De la tribu de Zabulón, Gadiel hijo de Sodi.
13:11 De la tribu de José: de la tribu de Manasés, Gadi
hijo de Susi.
13:12 De la tribu de Dan, Amiel hijo de Gemali.
13:13 De la tribu de Aser, Setur hijo de Micael.
13:14 De la tribu de Neftalí, Nahbi hijo de Vapsi.
13:15 De la tribu de Gad, Geuel hijo de Maqui.
13:16 Estos son los nombres de los varones que Moisés envió
a reconocer la tierra; y a Oseas hijo de Nun le puso Moisés el nombre
de Josué.
13:17 Los envió, pues, Moisés a reconocer la tierra de
Canaán, diciéndoles: Subid de aquí al Neguev, y subid
al monte,
13:18 y observad la tierra cómo es, y el pueblo que la habita,
si es fuerte o débil, si poco o numeroso;
13:19 cómo es la tierra habitada, si es buena o mala; y cómo
son las ciudades habitadas, si son campamentos o plazas fortificadas;
13:20 y cómo es el terreno, si es fértil o estéril,
si en él hay árboles o no; y esforzaos, y tomad del fruto
del país. Y era el tiempo de las primeras uvas.
13:21 Y ellos subieron, y reconocieron la tierra desde el desierto
de Zin hasta Rehob, entrando en Hamat.
13:22 Y subieron al Neguev y vinieron hasta Hebrón; y allí
estaban Ahimán, Sesai y Talmai, hijos de Anac. Hebrón fue
edificada siete años antes de Zoán en Egipto.
13:23 Y llegaron hasta el arroyo de Escol, y de allí cortaron
un sarmiento con un racimo de uvas, el cual trajeron dos en un palo, y
de las granadas y de los higos.
13:24 Y se llamó aquel lugar el Valle de Escol, por el racimo
que cortaron de allí los hijos de Israel.
13:25 Y volvieron de reconocer la tierra al fin de cuarenta días.
13:26 Y anduvieron y vinieron a Moisés y a Aarón, y a
toda la congregación de los hijos de Israel, en el desierto de Parán,
en Cades, y dieron la información a ellos y a toda la congregación,
y les mostraron el fruto de la tierra.
13:27 Y les contaron, diciendo: Nosotros llegamos a la tierra a la
cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y este es el
fruto de ella.
13:28 Mas el pueblo que habita aquella tierra es fuerte, y las ciudades
muy grandes y fortificadas; y también vimos allí a los hijos
de Anac.
13:29 Amalec habita el Neguev, y el heteo, el jebuseo y el amorreo
habitan en el monte, y el cananeo habita junto al mar, y a la ribera del
Jordán.
13:30 Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés,
y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más
podremos nosotros que ellos.
13:31 Mas los varones que subieron con él, dijeron: No podremos
subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros.
13:32 Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían
reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es
tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de
ella son hombres de grande estatura.
13:33 También vimos allí gigantes,
hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro
parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos.
Capítulo 14
Los israelitas se rebelan contra Jehová
14:1 Entonces toda la congregación gritó, y dio voces; y
el pueblo lloró aquella noche.
14:2 Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos
los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: ¡Ojalá muriéramos
en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos!
14:3 ¿Y por qué nos trae Jehová a esta tierra
para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros niños sean
por presa? ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto?
14:4 Y decían el uno al otro: Designemos un capitán,
y volvámonos a Egipto.
14:5 Entonces Moisés y Aarón se postraron sobre sus rostros
delante de toda la multitud de la congregación de los hijos de Israel.
14:6 Y Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, que eran de
los que habían reconocido la tierra, rompieron sus vestidos,
14:7 y hablaron a toda la congregación de los hijos de Israel,
diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra en gran
manera buena.
14:8 Si Jehová se agradare de nosotros, él nos llevará
a esta tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel.
14:9 Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, ni temáis
al pueblo de esta tierra; porque nosotros los comeremos como pan; su amparo
se ha apartado de ellos, y con nosotros está Jehová; no los
temáis.
14:10 Entonces toda la multitud habló de apedrearlos. Pero la
gloria de Jehová se mostró en el tabernáculo de reunión
a todos los hijos de Israel,
14:11 y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo
me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán,
con todas las señales que he hecho en medio de ellos?
14:12 Yo los heriré de mortandad y los destruiré, y a
ti te pondré sobre gente más grande y más fuerte que
ellos.
14:13 Pero Moisés respondió a Jehová: Lo oirán
luego los egipcios, porque de en medio de ellos sacaste a este pueblo con
tu poder;
14:14 y lo dirán a los habitantes de esta tierra, los cuales
han oído que tú, oh Jehová, estabas en medio de este
pueblo, que cara a cara aparecías tú, oh Jehová, y
que tu nube estaba sobre ellos, y que de día ibas delante de ellos
en columna de nube, y de noche en columna de fuego;
14:15 y que has hecho morir a este pueblo como a un solo hombre; y
las gentes que hubieren oído tu fama hablarán, diciendo:
14:16 Por cuanto no pudo Jehová meter este pueblo en la tierra
de la cual les había jurado, los mató en el desierto.
14:17 Ahora, pues, yo te ruego que sea magnificado el poder del Señor,
como lo hablaste, diciendo:
14:18 Jehová, tardo para la ira y grande en misericordia, que
perdona la iniquidad y la rebelión, aunque de ningún modo
tendrá por inocente al culpable; que visita la maldad de los padres
sobre los hijos hasta los terceros y hasta los cuartos.
  
14:19 Perdona ahora la iniquidad de este pueblo según la grandeza
de tu misericordia, y como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta
aquí.
Jehová castiga a Israel
(Dt. 1.34-40)
14:20 Entonces Jehová dijo: Yo lo he perdonado conforme a tu
dicho.
14:21 Mas tan ciertamente como vivo yo, y mi gloria llena toda la tierra,
14:22 todos los que vieron mi gloria y mis señales que he hecho
en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces, y no han oído
mi voz,
14:23 no verán la tierra de la cual juré a sus padres;
no, ninguno de los que me han irritado la verá.
14:24 Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu,
y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra
donde entró, y su descendencia la tendrá en posesión.
14:25 Ahora bien, el amalecita y el cananeo habitan en el valle; volveos
mañana y salid al desierto, camino del Mar Rojo.
14:26 Y Jehová habló a Moisés y a Aarón,
diciendo:
14:27 ¿Hasta cuándo oiré esta depravada multitud
que murmura contra mí, las querellas de los hijos de Israel, que
de mí se quejan?
14:28 Diles: Vivo yo, dice Jehová, que según habéis
hablado a mis oídos, así haré yo con vosotros.
14:29 En este desierto caerán vuestros cuerpos;
todo el número de los que fueron contados de entre vosotros, de
veinte años arriba, los cuales han murmurado contra mí.
14:30 Vosotros a la verdad no entraréis en la tierra, por la
cual alcé mi mano y juré que os haría habitar en ella;
exceptuando a Caleb hijo de Jefone, y a Josué hijo de Nun.
14:31 Pero a vuestros niños, de los cuales dijisteis que serían
por presa, yo los introduciré, y ellos conocerán la tierra
que vosotros despreciasteis.
14:32 En cuanto a vosotros, vuestros cuerpos caerán en este
desierto.
14:33 Y vuestros hijos andarán pastoreando en el desierto cuarenta
años,
y ellos llevarán vuestras rebeldías, hasta que vuestros cuerpos
sean consumidos en el desierto.
14:34 Conforme al número de los días, de los cuarenta
días en que reconocisteis la tierra, llevaréis vuestras iniquidades
cuarenta años, un año por cada día; y conoceréis
mi castigo.
14:35 Yo Jehová he hablado; así haré a toda esta
multitud perversa que se ha juntado contra mí; en este desierto
serán consumidos, y ahí morirán.
Muerte de los diez espías malvados
14:36 Y los varones que Moisés envió a reconocer la tierra,
y que al volver habían hecho murmurar contra él a toda la
congregación, desacreditando aquel país,
14:37 aquellos varones que habían hablado mal de la tierra,
murieron de plaga delante de Jehová.
14:38 Pero Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone quedaron
con vida, de entre aquellos hombres que habían ido a reconocer la
tierra.
La derrota en Horma
(Dt. 1.41-46)
14:39 Y Moisés dijo estas cosas a todos los hijos de Israel,
y el pueblo se enlutó mucho.
14:40 Y se levantaron por la mañana y subieron a la cumbre del
monte, diciendo: Henos aquí para subir al lugar del cual ha hablado
Jehová; porque hemos pecado.
14:41 Y dijo Moisés: ¿Por qué quebrantáis
el mandamiento de Jehová? Esto tampoco os saldrá bien.
14:42 No subáis, porque Jehová no está en medio
de vosotros, no seáis heridos delante de vuestros enemigos.
14:43 Porque el amalecita y el cananeo están allí delante
de vosotros, y caeréis a espada; pues por cuanto os habéis
negado a seguir a Jehová, por eso no estará Jehová
con vosotros.
14:44 Sin embargo, se obstinaron en subir a la cima del monte; pero
el arca del pacto de Jehová, y Moisés, no se apartaron de
en medio del campamento.
14:45 Y descendieron el amalecita y el cananeo que habitaban en aquel
monte, y los hirieron y los derrotaron, persiguiéndolos hasta Horma.
Capítulo 15
Leyes sobre las ofrendas
15:1 Jehová habló a Moisés, diciendo:
15:2 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayáis entrado
en la tierra de vuestra habitación que yo os doy,
15:3 y hagáis ofrenda encendida a Jehová, holocausto,
o sacrificio, por especial voto, o de vuestra voluntad, o para ofrecer
en vuestras fiestas solemnes olor grato a Jehová, de vacas o de
ovejas;
15:4 entonces el que presente su ofrenda a Jehová traerá
como ofrenda la décima parte de un efa
de flor de harina, amasada con la cuarta parte de un hin de aceite.
15:5 De vino para la libación ofrecerás la cuarta parte
de un hin, además del holocausto o del sacrificio, por cada cordero.
15:6 Por cada carnero harás ofrenda de dos décimas de
flor de harina, amasada con la tercera parte de un hin
de aceite;
15:7 y de vino para la libación ofrecerás la tercera
parte de un hin,
en olor grato a Jehová.
15:8 Cuando ofrecieres novillo en holocausto o sacrificio, por especial
voto, o de paz a Jehová,
15:9 ofrecerás con el novillo una ofrenda de tres décimas
de flor de harina, amasada con la mitad de un hin
de aceite;
15:10 y de vino para la libación ofrecerás la mitad de
un hin, en ofrenda encendida de olor grato a Jehová.
15:11 Así se hará con cada buey, o carnero, o cordero
de las ovejas, o cabrito.
15:12 Conforme al número así haréis con cada uno,
según el número de ellos.
15:13 Todo natural hará estas cosas así, para ofrecer
ofrenda encendida de olor grato a Jehová.
15:14 Y cuando habitare con vosotros extranjero, o cualquiera que estuviere
entre vosotros por vuestras generaciones, si hiciere ofrenda encendida
de olor grato a Jehová, como vosotros hiciereis, así hará
él.
15:15 Un mismo estatuto tendréis vosotros de la congregación
y el extranjero que con vosotros mora; será estatuto perpetuo por
vuestras generaciones; como vosotros, así será el extranjero
delante de Jehová.
15:16 Una misma ley y un mismo decreto tendréis, vosotros y
el extranjero que con vosotros mora.
15:17 También habló Jehová a Moisés, diciendo:
15:18 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayáis entrado
en la tierra a la cual yo os llevo,
15:19 cuando comencéis a comer del pan de la tierra, ofreceréis
ofrenda a Jehová.
15:20 De lo primero que amaséis, ofreceréis una torta
en ofrenda; como la ofrenda de la era, así la ofreceréis.
15:21 De las primicias de vuestra masa daréis a Jehová
ofrenda por vuestras generaciones.
15:22 Y cuando errareis, y no hiciereis todos estos mandamientos que
Jehová ha dicho a Moisés,
15:23 todas las cosas que Jehová os ha mandado por medio de
Moisés, desde el día que Jehová lo mandó, y
en adelante por vuestras edades,
15:24 si el pecado fue hecho por yerro con ignorancia de la congregación,
toda la congregación ofrecerá un novillo por holocausto en
olor grato a Jehová, con su ofrenda y su libación conforme
a la ley, y un macho cabrío en expiación.
15:25 Y el sacerdote hará expiación por toda la congregación
de los hijos de Israel; y les será perdonado, porque yerro es; y
ellos traerán sus ofrendas, ofrenda encendida a Jehová, y
sus expiaciones delante de Jehová por sus yerros.
15:26 Y será perdonado a toda la congregación de los
hijos de Israel, y al extranjero que mora entre ellos, por cuanto es yerro
de todo el pueblo.
15:27 Si una persona pecare por yerro, ofrecerá una cabra de
un año para expiación.
15:28 Y el sacerdote hará expiación por la persona que
haya pecado por yerro; cuando pecare por yerro delante de Jehová,
la reconciliará, y le será perdonado.
15:29 El nacido entre los hijos de Israel, y el extranjero que habitare
entre ellos, una misma ley tendréis para el que hiciere algo por
yerro.
15:30 Mas la persona que hiciere algo con soberbia, así el natural
como el extranjero, ultraja a Jehová; esa persona será cortada
de en medio de su pueblo.
15:31 Por cuanto tuvo en poco la palabra de Jehová, y menospreció
su mandamiento, enteramente será cortada esa persona; su iniquidad
caerá sobre ella.
Lapidación de un violador del día de reposo
15:32 Estando los hijos de Israel en el desierto, hallaron a un hombre
que recogía leña en día de reposo.
15:33 Y los que le hallaron recogiendo leña, lo trajeron a Moisés
y a Aarón, y a toda la congregación;
15:34 y lo pusieron en la cárcel, porque no estaba declarado
qué se le había de hacer.
15:35 Y Jehová dijo a Moisés: Irremisiblemente muera
aquel hombre; apedréelo toda la congregación fuera del campamento.
15:36 Entonces lo sacó la congregación fuera del campamento,
y lo apedrearon, y murió, como Jehová mandó a Moisés.
Franjas en los vestidos
15:37 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
15:38 Habla a los hijos de Israel, y diles que se hagan franjas en
los bordes de sus vestidos,
por sus generaciones; y pongan en cada franja de los bordes un cordón
de azul.
15:39 Y os servirá de franja, para que cuando lo veáis
os acordéis de todos los mandamientos de Jehová, para ponerlos
por obra; y no miréis en pos de vuestro corazón y de vuestros
ojos, en pos de los cuales os prostituyáis.
15:40 Para que os acordéis, y hagáis todos mis mandamientos,
y seáis santos a vuestro Dios.
15:41 Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra
de Egipto, para ser vuestro Dios. Yo Jehová vuestro Dios.
Capítulo 16
La rebelión de Coré
16:1 Coré hijo de Izhar, hijo de Coat, hijo de Leví, y Datán
y Abiram hijos de Eliab, y On hijo de Pelet, de los hijos de Rubén,
tomaron gente,
16:2 y se levantaron contra Moisés con doscientos cincuenta
varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación,
de los del consejo, varones de renombre.
16:3 Y se juntaron contra Moisés y Aarón y les dijeron:
¡Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos
ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová; ¿por
qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación
de Jehová?
16:4 Cuando oyó esto Moisés, se postró sobre su
rostro;
16:5 y habló a Coré y a todo su séquito, diciendo:
Mañana mostrará Jehová quién es suyo, y quién
es santo, y hará que se acerque a él; al que él escogiere,
él lo acercará a sí.
16:6 Haced esto: tomaos incensarios, Coré y todo su séquito,
16:7 y poned fuego en ellos, y poned en ellos incienso delante de Jehová
mañana; y el varón a quien Jehová escogiere, aquel
será el santo; esto os baste, hijos de Leví.
16:8 Dijo más Moisés a Coré: Oíd ahora,
hijos de Leví:
16:9 ¿Os es poco que el Dios de Israel os haya apartado de la
congregación de Israel, acercándoos a él para que
ministréis en el servicio del tabernáculo de Jehová,
y estéis delante de la congregación para ministrarles,
16:10 y que te hizo acercar a ti, y a todos tus hermanos los hijos
de Leví contigo? ¿Procuráis también el sacerdocio?
16:11 Por tanto, tú y todo tu séquito sois los que os
juntáis contra Jehová; pues Aarón, ¿qué
es, para que contra él murmuréis?
16:12 Y envió Moisés a llamar a Datán y Abiram,
hijos de Eliab; mas ellos respondieron: No iremos allá.
16:13 ¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila
leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también
te enseñorees de nosotros imperiosamente?
16:14 Ni tampoco nos has metido tú en tierra que fluya leche
y miel, ni nos has dado heredades de tierras y viñas. ¿Sacarás
los ojos de estos hombres? No subiremos.
16:15 Entonces Moisés se enojó en gran manera, y dijo
a Jehová: No mires a su ofrenda; ni aun un asno he tomado de ellos,
ni a ninguno de ellos he hecho mal.
16:16 Después dijo Moisés a Coré: Tú y
todo tu séquito, poneos mañana delante de Jehová;
tú, y ellos, y Aarón;
16:17 y tomad cada uno su incensario y poned incienso en ellos, y acercaos
delante de Jehová cada uno con su incensario, doscientos cincuenta
incensarios; tú también, y Aarón, cada uno con su
incensario.
16:18 Y tomó cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego,
y echaron en ellos incienso, y se pusieron a la puerta del tabernáculo
de reunión con Moisés y Aarón.
16:19 Ya Coré había hecho juntar contra ellos toda la
congregación a la puerta del tabernáculo de reunión;
entonces la gloria de Jehová apareció a toda la congregación.
16:20 Y Jehová habló a Moisés y a Aarón,
diciendo:
16:21 Apartaos de entre esta congregación, y los consumiré
en un momento.
16:22 Y ellos se postraron sobre sus rostros, y dijeron: Dios, Dios
de los espíritus de toda carne, ¿no es un solo hombre el
que pecó? ¿Por qué airarte contra toda la congregación?
16:23 Entonces Jehová habló a Moisés, diciendo:
16:24 Habla a la congregación y diles: Apartaos de en derredor
de la tienda de Coré, Datán y Abiram.
16:25 Entonces Moisés se levantó y fue a Datán
y a Abiram, y los ancianos de Israel fueron en pos de él.
16:26 Y él habló a la congregación, diciendo:
Apartaos ahora de las tiendas de estos hombres impíos, y no toquéis
ninguna cosa suya, para que no perezcáis en todos sus pecados.
16:27 Y se apartaron de las tiendas de Coré, de Datán
y de Abiram en derredor; y Datán y Abiram salieron y se pusieron
a las puertas de sus tiendas, con sus mujeres, sus hijos y sus pequeñuelos.
16:28 Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová
me ha enviado para que hiciese todas estas cosas, y que no las hice de
mi propia voluntad.
16:29 Si como mueren todos los hombres murieren éstos, o si
ellos al ser visitados siguen la suerte de todos los hombres, Jehová
no me envió.
16:30 Mas si Jehová hiciere algo nuevo, y la tierra abriere
su boca y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al Seol,
entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Jehová.
16:31 Y aconteció que cuando cesó él de hablar
todas estas palabras, se abrió la tierra que estaba debajo de ellos.
16:32 Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a
sus casas, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes.
16:33 Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al
Seol, y los cubrió la tierra, y perecieron de en medio de la congregación.
16:34 Y todo Israel, los que estaban en derredor de ellos, huyeron
al grito de ellos; porque decían: No nos trague también la
tierra.
16:35 También salió fuego de delante de Jehová,
y consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrecían
el incienso.
16:36 Entonces Jehová habló a Moisés, diciendo:
16:37 Di a Eleazar hijo del sacerdote Aarón, que tome los incensarios
de en medio del incendio, y derrame más allá el fuego; porque
son santificados
16:38 los incensarios de estos que pecaron contra sus almas; y harán
de ellos planchas batidas para cubrir el altar; por cuanto ofrecieron con
ellos delante de Jehová, son santificados, y serán como señal
a los hijos de Israel.
16:39 Y el sacerdote Eleazar tomó los incensarios de bronce
con que los quemados habían ofrecido; y los batieron para cubrir
el altar,
16:40 en recuerdo para los hijos de Israel, de que ningún extraño
que no sea de la descendencia de Aarón se acerque para ofrecer incienso
delante de Jehová, para que no sea como Coré y como su séquito;
según se lo dijo Jehová por medio de Moisés.
16:41 El día siguiente, toda la congregación de los hijos
de Israel murmuró contra Moisés y Aarón, diciendo:
Vosotros habéis dado muerte al pueblo de Jehová.
16:42 Y aconteció que cuando se juntó la congregación
contra Moisés y Aarón, miraron hacia el tabernáculo
de reunión, y he aquí la nube lo había cubierto, y
apareció la gloria de Jehová.
16:43 Y vinieron Moisés y Aarón delante del tabernáculo
de reunión.
16:44 Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
16:45 Apartaos de en medio de esta congregación, y los consumiré
en un momento. Y ellos se postraron sobre sus rostros.
16:46 Y dijo Moisés a Aarón: Toma el incensario, y pon
en él fuego del altar, y sobre él pon incienso, y ve pronto
a la congregación, y haz expiación por ellos, porque el furor
ha salido de la presencia de Jehová; la mortandad ha comenzado.
16:47 Entonces tomó Aarón el incensario, como Moisés
dijo, y corrió en medio de la congregación; y he aquí
que la mortandad había comenzado en el pueblo; y él puso
incienso, e hizo expiación por el pueblo,
16:48 y se puso entre los muertos y los vivos; y cesó la mortandad.
16:49 Y los que murieron en aquella mortandad fueron catorce mil setecientos,
sin los muertos por la rebelión de Coré.
16:50 Después volvió Aarón a Moisés a la
puerta del tabernáculo de reunión, cuando la mortandad había
cesado.
Capítulo 17
La vara de Aarón florece
17:1 Luego habló Jehová a Moisés, diciendo:
17:2 Habla a los hijos de Israel, y toma de ellos una vara por cada
casa de los padres, de todos los príncipes de ellos, doce varas
conforme a las casas de sus padres; y escribirás el nombre de cada
uno sobre su vara.
17:3 Y escribirás el nombre de Aarón sobre la vara de
Leví; porque cada jefe de familia de sus padres tendrá una
vara.
17:4 Y las pondrás en el tabernáculo de reunión
delante del testimonio, donde yo me manifestaré a vosotros.
17:5 Y florecerá la vara del varón que yo escoja, y haré
cesar de delante de mí las quejas de los hijos de Israel con que
murmuran contra vosotros.
17:6 Y Moisés habló a los hijos de Israel, y todos los
príncipes de ellos le dieron varas; cada príncipe por las
casas de sus padres una vara, en total doce varas; y la vara de Aarón
estaba entre las varas de ellos.
17:7 Y Moisés puso las varas delante de Jehová en el
tabernáculo del testimonio.
17:8 Y aconteció que el día siguiente vino Moisés
al tabernáculo del testimonio; y he aquí que la vara de Aarón
de la casa de Leví había reverdecido, y echado flores, y
arrojado renuevos, y producido almendras.
17:9 Entonces sacó Moisés todas las varas de delante
de Jehová a todos los hijos de Israel; y ellos lo vieron, y tomaron
cada uno su vara.
17:10 Y Jehová dijo a Moisés: Vuelve la vara de Aarón
delante del testimonio,
para que se guarde por señal a los hijos rebeldes; y harás
cesar sus quejas de delante de mí, para que no mueran.
17:11 E hizo Moisés como le mandó Jehová, así
lo hizo.
17:12 Entonces los hijos de Israel hablaron a Moisés, diciendo:
He aquí nosotros somos muertos, perdidos somos, todos nosotros somos
perdidos.
17:13 Cualquiera que se acercare, el que viniere al tabernáculo
de Jehová, morirá. ¿Acabaremos por perecer todos?
Capítulo 18
Sostenimiento de sacerdotes y levitas
18:1 Jehová dijo a Aarón: Tú y tus hijos, y la casa
de tu padre contigo, llevaréis el pecado del santuario; y tú
y tus hijos contigo llevaréis el pecado de vuestro sacerdocio.
18:2 Y a tus hermanos también, la tribu de Leví, la tribu
de tu padre, haz que se acerquen a ti y se junten contigo, y te servirán;
y tú y tus hijos contigo serviréis delante del tabernáculo
del testimonio.
18:3 Y guardarán lo que tú ordenes, y el cargo de todo
el tabernáculo; mas no se acercarán a los utensilios santos
ni al altar, para que no mueran ellos y vosotros.
18:4 Se juntarán, pues, contigo, y tendrán el cargo del
tabernáculo de reunión en todo el servicio del tabernáculo;
ningún extraño se ha de acercar a vosotros.
18:5 Y tendréis el cuidado del santuario, y el cuidado del altar,
para que no venga más la ira sobre los hijos de Israel.
18:6 Porque he aquí, yo he tomado a vuestros hermanos los levitas
de entre los hijos de Israel, dados a vosotros en don de Jehová,
para que sirvan en el ministerio del tabernáculo de reunión.
18:7 Mas tú y tus hijos contigo guardaréis vuestro sacerdocio
en todo lo relacionado con el altar, y del velo adentro, y ministraréis.
Yo os he dado en don el servicio de vuestro sacerdocio; y el extraño
que se acercare, morirá.
18:8 Dijo más Jehová a Aarón: He aquí yo
te he dado también el cuidado de mis ofrendas; todas las cosas consagradas
de los hijos de Israel te he dado por razón de la unción,
y a tus hijos, por estatuto perpetuo.
18:9 Esto será tuyo de la ofrenda de las cosas santas, reservadas
del fuego; toda ofrenda de ellos, todo presente suyo, y toda expiación
por el pecado de ellos, y toda expiación por la culpa de ellos,
que me han de presentar, será cosa muy santa para ti y para tus
hijos.
18:10 En el santuario la comerás; todo varón comerá
de ella; cosa santa será para ti.
18:11 Esto también será tuyo: la ofrenda elevada de sus
dones, y todas las ofrendas mecidas de los hijos de Israel, he dado a ti
y a tus hijos y a tus hijas contigo, por estatuto perpetuo; todo limpio
en tu casa comerá de ellas.
18:12 De aceite, de mosto y de trigo, todo lo más escogido,
las primicias de ello, que presentarán a Jehová, para ti
las he dado.
18:13 Las primicias de todas las cosas de la tierra de ellos, las cuales
traerán a Jehová, serán tuyas; todo limpio en tu casa
comerá de ellas.
18:14 Todo lo consagrado por voto
en Israel será tuyo.
18:15 Todo lo que abre matriz, de toda carne que ofrecerán a
Jehová, así de hombres como de animales, será tuyo;
pero harás que se redima el primogénito del hombre; también
harás redimir el primogénito de animal inmundo.
18:16 De un mes harás efectuar el rescate de ellos, conforme
a tu estimación, por el precio de cinco siclos,
conforme al siclo del santuario, que es de veinte geras.
18:17 Mas el primogénito de vaca, el primogénito de oveja
y el primogénito de cabra, no redimirás; santificados son;
la sangre de ellos rociarás sobre el altar, y quemarás la
grosura de ellos, ofrenda encendida en olor grato a Jehová.
18:18 Y la carne de ellos será tuya; como el pecho de la ofrenda
mecida y como la espaldilla derecha, será tuya.
18:19 Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas, que los hijos
de Israel ofrecieren a Jehová, las he dado para ti, y para tus hijos
y para tus hijas contigo, por estatuto perpetuo; pacto de sal perpetuo
es delante de Jehová para ti y para tu descendencia contigo.
18:20 Y Jehová dijo a Aarón: De la tierra de ellos no
tendrás heredad, ni entre ellos tendrás parte. Yo soy tu
parte y tu heredad en medio de los hijos de Israel.
18:21 Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos
los diezmos

en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el
ministerio del tabernáculo de reunión.
18:22 Y no se acercarán más los hijos de Israel al tabernáculo
de reunión, para que no lleven pecado por el cual mueran.
18:23 Mas los levitas harán el servicio del tabernáculo
de reunión, y ellos llevarán su iniquidad; estatuto perpetuo
para vuestros descendientes; y no poseerán heredad entre los hijos
de Israel.
18:24 Porque a los levitas he dado por heredad los diezmos de los hijos
de Israel, que ofrecerán a Jehová en ofrenda; por lo cual
les he dicho: Entre los hijos de Israel no poseerán heredad.
18:25 Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
18:26 Así hablarás a los levitas, y les dirás:
Cuando toméis de los hijos de Israel los diezmos que os he dado
de ellos por vuestra heredad, vosotros presentaréis de ellos en
ofrenda mecida a Jehová el diezmo de los diezmos.
18:27 Y se os contará vuestra ofrenda como grano de la era,
y como producto del lagar.
18:28 Así ofreceréis también vosotros ofrenda
a Jehová de todos vuestros diezmos que recibáis de los hijos
de Israel; y daréis de ellos la ofrenda de Jehová al sacerdote
Aarón.
18:29 De todos vuestros dones ofreceréis toda ofrenda a Jehová;
de todo lo mejor de ellos ofreceréis la porción que ha de
ser consagrada.
18:30 Y les dirás: Cuando ofreciereis lo mejor de ellos, será
contado a los levitas como producto de la era, y como producto del lagar.
18:31 Y lo comeréis en cualquier lugar, vosotros y vuestras
familias; pues es vuestra remuneración por vuestro ministerio en
el tabernáculo de reunión.
18:32 Y no llevaréis pecado por ello, cuando hubiereis ofrecido
la mejor parte de él; y no contaminaréis las cosas santas
de los hijos de Israel, y no moriréis. |