|
| 1 | 2
| 3
| 4 | 5 |
6
|
7 |
8 | 9
|
10 | 11 |12
| 13 |
14 | 15 |
16 | 17 |
18 | 19 |
20 | 21 | 22 |
Capítulo 5
El rollo y el Cordero
5:1 Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro
escrito por dentro y por fuera,
sellado con siete sellos.
5:2 Y vi a un ángel fuerte que pregonaba a gran voz: ¿Quién
es digno de abrir el libro y desatar sus sellos?
5:3 Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra,
podía abrir el libro, ni aun mirarlo.
5:4 Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno
digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo.
5:5 Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el
León de la tribu de Judá,
la raíz de David,
ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.
5:6 Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres
vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado,
que tenía siete cuernos, y siete ojos,
los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la
tierra.
5:7 Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba
sentado en el trono.
5:8 Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los
veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían
arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los
santos;
5:9 y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar
el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con
tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo
y nación;
5:10 y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes,
y reinaremos sobre la tierra.
5:11 Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor
del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número
era millones de millones,
5:12 que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno
de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la
honra, la gloria y la alabanza.
5:13 Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra,
y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay,
oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero,
sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los
siglos.
5:14 Los cuatro seres vivientes decían: Amén; y los veinticuatro
ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los
siglos de los siglos.
|