|
| 1 | 2
| 3 | 4 | 5
| 6
|
7 | 8 | 9
| 10 | 11 | 12
| 13 | 14 | 15
| 16 | 17 | 18
| 19 | 20 | 21
| 22 | 23 | 24
| 25 | 26 | 27
| 28
|
Capítulo 25
Parábola de las diez vírgenes
25:1 Entonces el reino de los cielos será
semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas,
salieron a recibir al esposo.
25:2 Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas.
25:3 Las insensatas, tomando sus lámparas,
no tomaron consigo aceite;
25:4 mas las prudentes tomaron aceite en sus
vasijas, juntamente con sus lámparas.
25:5 Y tardándose el esposo, cabecearon
todas y se durmieron.
25:6 Y a la medianoche se oyó un clamor:
¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle!
25:7 Entonces todas aquellas vírgenes
se levantaron, y arreglaron sus lámparas.
25:8 Y las insensatas dijeron a las prudentes:
Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan.
25:9 Mas las prudentes respondieron diciendo:
Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los
que venden, y comprad para vosotras mismas.
25:10 Pero mientras ellas iban a comprar, vino
el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas;
y se cerró la puerta.
25:11 Después vinieron también
las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor,
ábrenos!
25:12 Mas él, respondiendo, dijo: De cierto
os digo, que no os conozco.
25:13 Velad, pues, porque no sabéis el
día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.
Parábola de los talentos
25:14 Porque el reino de los cielos es como un
hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó
sus bienes.
25:15 A uno dio cinco talentos,
y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego
se fue lejos.
25:16 Y el que había recibido cinco talentos
fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos
25:17 Asimismo el que había recibido dos,
ganó también otros dos.
25:18 Pero el que había recibido uno fue
y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.
25:19 Después de mucho tiempo vino el
señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.
25:20 Y llegando el que había recibido
cinco talentos,
trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste;
aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.
25:21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo
y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en
el gozo de tu señor.
25:22 Llegando también el que había
recibido dos talentos,
dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he
ganado otros dos talentos sobre ellos.
25:23 Su señor le dijo: Bien, buen siervo
y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en
el gozo de tu señor.
25:24 Pero llegando también el que había
recibido un talento,
dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas
donde no sembraste y recoges donde no esparciste;
25:25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí
tu talento
en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.
25:26 Respondiendo su señor, le dijo:
Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré,
y que recojo donde no esparcí.
25:27 Por tanto, debías haber dado mi
dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío
con los intereses.
25:28 Quitadle, pues, el talento,
y dadlo al que tiene diez talentos.
25:29 Porque al que tiene, le será dado,
y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será
quitado. 
25:30 Y al siervo inútil echadle en las
tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.  
El juicio de las naciones
25:31 Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria,
y todos los santos ángeles con él,
entonces se sentará en su trono de gloria,
25:32 y serán reunidas delante de él
todas las naciones; y los apartará unos de los otros, como aparta
el pastor las ovejas de los cabritos.
25:33 Y pondrá las ovejas a su derecha,
y los cabritos a su izquierda.
25:34 Entonces el Rey dirá a los de su
derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros
desde la fundación del mundo.
25:35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer;
tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis;
25:36 estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo,
y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.
25:37 Entonces los justos le responderán
diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te
sustentamos, o sediento, y te dimos de beber?
25:38 ¿Y cuándo te vimos forastero,
y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos?
25:39 ¿O cuándo te vimos enfermo,
o en la cárcel, y vinimos a ti?
25:40 Y respondiendo el Rey, les dirá:
De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos
más pequeños, a mí lo hicisteis.
25:41 Entonces dirá también a los
de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado
para el diablo y sus ángeles.
25:42 Porque tuve hambre, y no me disteis de
comer; tuve sed, y no me disteis de beber;
25:43 fui forastero, y no me recogisteis; estuve
desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.
25:44 Entonces también ellos le responderán
diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento,
forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos?
25:45 Entonces les responderá diciendo:
De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más
pequeños, tampoco a mí lo hicisteis.
25:46 E irán éstos al castigo eterno,
y los justos a la vida eterna.
|