El ayuno es un principio Bíblico que significa abstenerse de comida o cualquier actividad por cierto periodo de tiempo.
Dios nos enseña que un verdadero ayuno no es un tiempo de sufrimiento y dolor, sino un tiempo donde El muestra su poder trayendo libertad sobre el pecado que estorba en la vida de las personas y dándo el poder para llevar libertad a aquellos que viven en esclavitud. El ayuno nos da la fortaleza para vencer la tentación. Mateo 4:2-11
Dios actúa con poder y hace milagros cuando todos juntos se unen en un ayuno y oración 2 Crónicas 20:1-30
Dios dio sabiduría e inteligencia a Daniel, Misael, Ananías y Azarías10 veces mayor que la de los demás. Daniel 1:8-20
Dios promete que si nuestro ayuno es verdadero como su palabra lo dice, recibiremos grandes bendiciones!! Isaías 58:5-7
58:5 ¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza? ¿Llamaréis esto ayuno, y día agradable a Jehová?
58:6 ¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?
58:7 ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?
58:8 Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia.
El ayuno ayuda a:
Crecer y fortalecerte espiritualmente
Quitar toda incredulidad
Matar los deseos de tu carne
Que tus oraciones sean aun mas eficaces y poderosas
Que Dios te hable
Que Dios te moldee
Que de visión y dirección a tu vida
Ayuno causado por la imposibilidad de conseguir alimento. Parece que a esto pertenecen: los 40 días que pasó Moisés en Sinaí
Éx. 34:28 Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan, ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos
Dt. 9:9 Cuando yo subí al monte para recibir las tablas de piedra, las tablas del pacto que Jehová hizo con vosotros, estuve entonces en el monte cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua;
El ayuno de Elías durante su viaje a Horeb
1 R. 19:8 Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios.
El del Señor Jesús en la tentación en el desierto
Mt. 4:2 Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre
Mr. 1:13 Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado por Satanás, y estaba con las fieras; y los ángeles le servían.
Lc. 4:2 por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre.
Y también ciertos ayunos de Pablo
2 Co. 6:5 en azotes, en cárceles, en tumultos, en trabajos, en desvelos, en ayunos;
Ayuno voluntario por motivos religiosos. En este sentido, se emplea el término con frecuencia para describir los períodos prescritos de abstención de alimentos. No se evidencia ninguna orden de ayunar en la ley mosaica; no aparece ni este verbo ni los términos ayuno o abstinencia en el Pentateuco. En todo caso, si se buscan alusiones al ayuno, se tienen que deducir de expresiones como «afligiréis vuestras almas»
Lv. 16:29 Y esto tendréis por estatuto perpetuo: En el mes séptimo, a los diez días del mes, afligiréis vuestras almas, y ninguna obra haréis, ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros.
Lv. 23:27 A los diez días de este mes séptimo será el día de expiación; tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová.
Nm. 29:7
En el diez de este mes séptimo tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras
almas; ninguna obra haréis;
La primera mención de ayuno se halla en la época de los jueces
Jue. 20:26 Entonces subieron todos los hijos de Israel, y todo el pueblo, y vinieron a la casa de Dios; y lloraron, y se sentaron allí en presencia de Jehová, y ayunaron aquel día hasta la noche; y ofrecieron holocaustos y ofrendas de paz delante de Jehová.
En un tiempo de gran aflicción nacional. Los últimos libros del AT presentan numerosos ejemplos de ayunos no prescritos
Esd. 8:21 Y publiqué ayuno allí junto al río Ahava, para afligirnos delante de nuestro Dios, para solicitar de él camino derecho para nosotros, y para nuestros niños, y para todos nuestros bienes.
Neh. 9:1 El día veinticuatro del mismo mes se reunieron los hijos de Israel en ayuno, y con cilicio y tierra sobre sí.
Est. 4:3 Y en cada provincia y lugar donde el mandamiento del rey y su decreto llegaba, tenían los judíos gran luto, ayuno, lloro y lamentación; cilicio y ceniza era la cama de muchos.
Sal. 35:13 Pero yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de cilicio; Afligí con ayuno mi alma, Y mi oración se volvía a mi seno.
Sal.109:24 Mis rodillas están debilitadas a causa del ayuno, Y mi carne desfallece por falta de gordura.
Dn. 6:18 Luego el rey se fue a su palacio, y se acostó ayuno; ni instrumentos de música fueron traídos delante de él, y se le fue el sueño.
Dn. 9:3 Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza.
En ocasiones se proclamaban ayunos en tiempos de calamidades
Jer. 36:9 Y aconteció en el año quinto de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, en el mes noveno, que promulgaron ayuno en la presencia de Jehová a todo el pueblo de Jerusalén y a todo el pueblo que venía de las ciudades de Judá a Jerusalén.
Joel.
1:13 Ceñíos y
lamentad, sacerdotes; gemid, ministros del altar; venid, dormid en cilicio,
ministros de mi Dios; porque quitada es de la casa de vuestro Dios la ofrenda y
la libación.
Joel. 1: 14 Proclamad ayuno, convocad a asamblea; congregad a los
ancianos y a todos los moradores de la tierra en la casa de Jehová vuestro Dios,
y clamad a Jehová.
El objeto de esta abstinencia era el de afligir el alma
Sal.
35:13 Pero
yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de cilicio;
Afligí con ayuno mi alma,
Y mi oración se volvía a mi seno.
Y de dar más fuerza a la oración
Is. 58:3
¿Por qué,
dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por
entendido? He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio gusto,
y oprimís a todos vuestros trabajadores.
Is. 58: 4 He aquí que para contiendas y debates ayunáis y para herir con
el puño inicuamente; no ayunéis como hoy, para que vuestra voz sea oída en lo
alto.
El ayuno público significaba que el pueblo, consciente de un gran peso de culpa, se humillaba ante Dios
1 Sam. 7:6 Y se reunieron en Mizpa, y sacaron agua, y la derramaron delante de Jehová, y ayunaron aquel día, y dijeron allí: Contra Jehová hemos pecado. Y juzgó Samuel a los hijos de Israel en Mizpa.
En la época de Zacarías se proclamaron ayunos en los meses 4º, 5º, 7º y 10º
Zac. 8:19 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo, y el ayuno del décimo, se convertirán para la casa de Judá en gozo y alegría, y en festivas solemnidades. Amad, pues, la verdad y la paz.
Esto era para conmemorar el inicio del asedio de Jerusalén en el 10º mes
2 R. 25:1 Aconteció a los nueve años de su reinado, en el mes décimo, a los diez días del mes, que Nabucodonosor rey de Babilonia vino con todo su ejército contra Jerusalén, y la sitió, y levantó torres contra ella alrededor
Su caída al mes 4º
2 R.
25:3 A
los nueve días del cuarto mes prevaleció el hambre en la ciudad, hasta que no
hubo pan para el pueblo de la tierra.
2 R. 25: 4
Abierta ya una
brecha en el muro de la ciudad, huyeron de noche todos los hombres de guerra por
el camino de la puerta que estaba entre los dos muros, junto a los huertos del
rey, estando los caldeos alrededor de la ciudad; y el rey se fue por el camino
del Arabá.
Jer.
52:6 En el
mes cuarto, a los nueve días del mes, prevaleció el hambre en la ciudad, hasta
no haber pan para el pueblo.
Jer. 52: 7
Y fue abierta una brecha en
el muro de la ciudad, y todos los hombres de guerra huyeron, y salieron de la
ciudad de noche por el camino de la puerta entre los dos muros que había cerca
del jardín del rey, y se fueron por el camino del Arabá, estando aún los caldeos
junto a la ciudad alrededor.
La destrucción del Templo en el mes 5º
2 R. 25:8, 9
El asesinato de Gedalías y de sus compañeros judíos en el 7º mes
2 R. 25:25
La profetisa Ana servía a Dios con oraciones y ayunos
Lc. 2:36
Estaba también
allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad muy avanzada,
pues había vivido con su marido siete años desde su virginidad,
Lc. 2:37 y era viuda hacía ochenta y cuatro años; y no se apartaba del
templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones
Los fariseos ayunaban dos veces a la semana
Lc.
18:11
El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera:
Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos,
adúlteros, ni aun como este publicano;
Lc. 18:12
ayuno dos
veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.
Cuando las personas religiosas y formalistas ayunaban, fingían ostensiblemente su tristeza. El Sermón del Monte ataca duramente esta hipócrita práctica
Mt. 6:16
Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus
rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen
su recompensa.
Mt. 6:17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza
y lava tu rostro,
Mt. 6:18 para no mostrar a
los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve
en lo secreto te recompensará en público.
Los discípulos de Juan el Bautista ayunaban; los del Señor no lo hicieron durante Su presencia personal en la tierra
Mt.
9:14,15
Entonces vinieron a él los discípulos de Juan, diciendo: ¿Por qué nosotros y los
fariseos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan?
9:15 Jesús les dijo:
¿Acaso pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que
el esposo está con ellos? Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y
entonces ayunarán.
Mr. 2:18
Y los
discípulos de Juan y los de los fariseos ayunaban; y vinieron, y le dijeron:
¿Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan, y tus discípulos
no ayunan?
Mr. 2:19 Jesús les dijo:
¿Acaso pueden los que están de bodas ayunar mientras está con ellos el esposo?
Entre tanto que tienen consigo al esposo, no pueden ayunar.
Mr. 2:20
Pero
vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días
ayunarán.
Lc. 5:33
Entonces ellos
le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan ayunan muchas veces y hacen
oraciones, y asimismo los de los fariseos, pero los tuyos comen y beben?
Lc. 5:34 El les dijo:
¿Podéis acaso hacer que los que están de bodas ayunen, entre tanto que el esposo
está con ellos?
Lc. 5:
35
Más vendrán días cuando el esposo les
será quitado; entonces, en aquellos días ayunarán.
Pero sí después de Su partida, bajo ciertas circunstancias
Hch.
13:2
Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a
Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.
Hch. 13:3 Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y
los despidieron.
El ayuno no es una imposición formal sobre el cristiano, pero sí que es recomendable su práctica en un espíritu de oración y de súplica. Es de temer que por cuanto muchos han abusado del ayuno en el pasado, haciéndolo una práctica obligatoria y externamente formal, los creyentes han descuidado la unión del ayuno con la oración. El espíritu del ayuno se halla en la propia negación, y surge de la profunda consciencia de necesidad y urgencia.